martes 01 de December de 2020

A partir del ejemplo de un empresario, en España hay más donaciones para paliar la emergencia común

El hecho de que Amancio Ortega –creador, entre otras marcas, del gigante Zara– pusiera a sus fábricas a hacer mascarillas e indumentaria sanitaria, produjo una reacción en cadena entre otras empresas

Constanza Lucadamo por

Zara, la creación de Amancio Ortega, da el ejemplo fabricando mascarillas e indumentaria sanitaria

SEVILLA.- Desde que Amancio Ortega, el creador de la empresa Inditex (Zara, Oysho, Stradivarius) puso a disposición del gobierno de España la infraestructura de su imperio textil para fabricar mascarillas e indumentaria sanitaria frente a la emergencia del Covid-19, se sucedieron en cadena las ofertas de otros fabricantes para brindar sus instalaciones industriales para paliar la escasez de estos artículos  en el mercado internacional.

Antes de esta crisis, cada vez que el creador de Zara hacía alguna donación de maquinaria médica al servicio público de salud se generaban distintos debates y críticas al magnate gallego, sobre todo alentadas por el partido Podemos, ahora en el gobierno. Siempre se debatía fundamentalmente el rol que debía tener la sanidad pública y si debía o no aceptar estos donativos por parte de un privado.

En este caso , y a pesar de la emergencia del Coronavirus, fue Juan Carlos Monedero, uno de los creadores de Podemos, quien le hizo una crítica en Twitter, y que por primera vez la cuenta de Zara contestó. El dirigente del partido le reprochaba a Amancio Ortega el hecho –incierto–  de haberse aprovechado del Expendiente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que facilita el Gobierno a las empresas que echan trabajadores durante la emergencia sanitaria. 

Zara, la creación de Amancio Ortega, da el ejemplo fabricando mascarillas e indumentaria sanitaria
Tuit de la empresa Inditex, en contestación al del de Juan Carlos Monedero, uno de los creadores de Podemos

Más allá de la anécdota, lo cierto es que esta oferta del gigante gallego creador de Zara disparó la solidaridad empresarial, y más que solidaridad , el hecho de poner en marcha la fabricación de este material sanitario tan necesario y tan escaso.

A la gente de Zara le siguió la marca del prestigioso calzado Callaghan ubicado en la localidad riojana de Arnedo. El gerente de la empresa, Basilio García, apuntó que ellos tenían la materia prima suficiente en el primer momento. Confiesa que lo más trabajoso fue montar el troquel, pero en menos de dos días donaron 800 mascarillas a la Consejería de Salud de la Comunidad Autónoma de la Rioja y siguen fabricando sin parar. Pero el problema que estas empresas están teniendo –una vez pasada la primera semana de la emergencia– es la escasez de los tejidos para fabricar estos elementos, ya que para el uso médico no vale cualquier tejido, como los que se están utilizando en iniciativas más caseras o solidarias puerta a puerta.

Es por eso que es tan importante la disposición de Inditex, que no solo ha puesto en marcha la fabricación en Galicia, sino que ha brindado toda su infraestructura logística para la importación de China, no únicamente de estos elementos ya fabricados, sino también de la materia prima. Así es que a una semana de comenzada la emergencia, llegó el lunes 23 de marzo a Zaragoza una partida que el gigante textil consiguió gestionar en el país asiático y que permite que se estén repartiendo hoy 1,4 millones de mascarillas y 74.650 trajes de protección.

Tecnología 3D

Por otro lado, el aporte de las fábricas automovilísticas está siendo muy solidario, y están siendo contundentes en su puesta a disposición de su tecnología y “know how” para crear materiales indispensables para prevenir el virus. Es así que Renault, en su fábrica de Valladolid, por iniciativa de una de sus empleadas, al ver lo que estaba sucediendo en su filial de Italia, y de cómo se estaba utilizando la tecnología de impresión 3D para fabricar material médico, instó a sus compañeros técnicos a comenzar a investigar. Así es que hoy están proveyendo a la Sanidad pública mascarillas plásticas de aislamiento que se sujetan a la cabeza a la altura de la frente con una especie de vincha (?) plástica. 

A esta iniciativa que se llama “Renault al Rescate” se suma su ayuda al “Resistencia Team”, que pone a disposición otras 20 impresoras 3D para fabricar respiradores, algo bastante más sofisticado y con muchas más necesidades de validación y pruebas médicas.

Así es que, con esa misma tecnología, un grupo de investigadores de la Universidad de Oviedo trabajan contrarreloj en la fabricación del respirador en 3D, que ya tienen muy avanzado. En este caso, la necesidad de pruebas son muy estrictas, y han pedido auxilio a la Consejería de Ciencia del Principado de Asturias para que les ayude no sólo en la financiación sino en los contactos con las industrias que pueden echarles una mano.

El equipo se hace llamar «Resistencia Team» y está liderado por el ingeniero informático Marcos Castillo, el ingeniero mecánico Juan María Piñera Parrilla, el ingeniero electrónico Carlos Moreno-Luque Suárez y el especialista en 3D Bartolomé López Medina. Son todos jovencísimos, y lo más interesante es que todos portan en su alma la filosofía del código abierto, es decir, mientras lo fabrican crean los documentos para que este respirador, si finalmente pasa todas las pruebas para poder usarse en las UCIS (terapias intensivas), pueda ser fabricado en cualquier lugar del mundo. 

El equipo se hace llamar «Resistencia Team». Sus miembros son todos jovencísimos, y, lo más interesante, es que todos portan en su alma la filosofía del código abierto, es decir, mientras lo fabrican crean los documentos para que este respirador, si finalmente pasa todas las pruebas para poder usarse en las UCIS (terapias intensivas), pueda ser fabricado en cualquier lugar del mundo. 

La industria de la cosmética y de la bebida no va a menos en solidaridad. Nivea ha puesto sus fábricas de Hamburgo, y la de Tres Cantos en la Comunidad de Madrid a disposición de las autoridades sanitarias para fabricar geles desinfectantes. Dichos geles se fabricarán con las soluciones hidroalcohólicas  recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su planta de España.

Del mismo modo han reaccionado LVMH y L’ Oréal en Francia, que pueden fabricar un tipo de geles desinfectantes pero con jabones. A estas iniciativas cabe agregar las de las industrias de las bebidas alcohólicas que brindan sus stocks de alcohol (tan escaso hoy en día) para fabricar estos productos desinfectantes. Desde la jerezana González Byass o una pequeña destilería de Granada hasta una productora de una prestigiosa Ginebra de Cantabria se han puesto en espíritu y se están reconvirtiendo a pasos agigantados.

Cada día se suman las muestras de solidaridad empresarial, en este caso a modo de donación: IKEA, el gigante sueco del mobiliario y de artículos del hogar, donó 2500 juegos de sábanas para residencias de ancianos, que se suman a la importante dotación de ropa de cama que El Corte Inglés donó a la Comunidad de Madrid para el hospital de campaña montados en el predio ferial de la capital de España. 

Pero no solo Zara contribuye. No nos olvidemos de los hoteles que están brindando sus infraestructuras para ampliar hospitales y brindar sus camas a los casos más leves, o los que se han abierto para el personal sanitario, para que pueda reposar sin necesidad de ir a casa y poner en riesgo a sus familias. Así es que en esta desgracia sanitaria, siempre hay noticias positivas.

FOTO de TAPA: del diario digital El Español