jueves 01 de October de 2020

Conocé el panel solar que potabiliza cualquier tipo de agua

Soleventus, empresa B argentina especializada en soluciones de energía renovable, importó desde Australia un novedoso sistema de paneles solares para potabilizar agua

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Olivier Doncker, de la empresa B Soleventus, presenta el panel solar que potabiliza cualquier tipo de agua

Soleventus es una empresa argentina especializada en soluciones de energía solar y en capacitación, que comenzó sus actividades en 2015. Como Empresa B, busca utilizar la fuerza del mercado para el bien común y contribuir a la lucha contra el cambio climático. Por lo tanto, su cofundador Olivier Doncker decidió ahora correr el riesgo de importar desde Australia un novedoso sistema de paneles solares capaces de potabilizar cualquier tipo de agua.

Esta solución tecnológica no usa ni partes móviles ni electrónicas, es de larga vida útil, bajo costo de mantenimiento y muy simple de armar (solo 15 minutos). Consiste en un panel que, por un proceso natural de destilación, permite eliminar los fluidos sueltos y los contaminantes que están en el agua: el agua pasa a través de un panel plano, moja una tela y se va evaporando, y por destilación se va depositando en una placa interna hacia la parte baja del panel en donde se condensa. Este proceso, explica Doncker, sumado a la radiación de los rayos que recibe el panel, permite eliminar cualquier contaminante presente en el agua.

Un panel de 2 metros cuadrados produce en promedio 10 litros de agua potable por día, y, dado que los paneles se pueden instalar en serie de manera ilimitada, se pueden armar granjas solares y así alimentar a casa particulares, escuelas, aldeas enteras y viviendas aisladas en zonas rurales.

Tanto es así, que en Bangladesh, uno de los países en donde el uso de esta tecnología se ha vuelto más común, ya está instalada en más de 1800 escuelas.

«Si queremos ser sustentables, hay que ser sustentables hasta el final. Nuestro objetivo es alcanzar una meta de 360 paneles vendidos para empezar a producirlo localmente –muy probablemente en la provincia de Buenos Aires– y así cerrar el ciclo virtuoso de un producto de gran alcance social, ambiental y fabricación local. A los interesados, no duden en comunicarse conmigo», concluye Olivier Doncker.