viernes 26 de February de 2021

Un libro que concientiza sobre la cultura del descarte

La joven autora de "39 microrrelatos y un año después", Nadia Vieitez Ravazzano, decidió repensar los criterios del diseño del libro, basándose en los principios de la economía circular

Carolina Arriagada por

Nadia Vieitez Ravazzano, autora de 39 Microrrelatos y un año después, y un libro a partir de la cultura del descarte

Hace cinco años, a partir de un cambio drástico en su economía, Nadia Vieitez Ravazzano se conectó con una corriente llamada “decrecentista”, con la que se sintió inmediatamente identificada. Fue a partir de ahí que se dio una nueva situación que la llevó a cuestionarse y querer generar ciertos cambios en sus hábitos diarios de consumo. Primero la había impulsado la situación económica, pero inmediatamente después el impacto en el medio ambiente atravesó toda su cotidianeidad.

Nadia Vieitez Ravazzano y su libro que aprovecha la cultura del descarte
Nadia Vieitez Ravazzano

Nadia Vieitez Ravazzano es escritora y licenciada en Trabajo Social, egresada de la Universidad de la República Uruguay (Udelar), y colabora habitualmente en la revista digital Harta, además de ser cofundadora de Ediciones La Farola. Cuando, en 2018, publicó su primer libro 39 microrrelatos y un año después, experimentó contradicciones internas que se oponían a esta nueva ética. Luego de recorrer impresas y editoriales y enfrentarse con una negativa a la utilización de la materia prima (papel ecológico y reutilizable) con la que quería trabajar, entendió que debía repensar los criterios del diseño del libro, basándose en los principios de la economía circular.

La autogestión fue el primer paso. Decidir sobre los materiales y cómo ejecutar su composición ya no sería un problema. Se puso en contacto con las creadoras de Semilla Encuadernaciones, que se encargó de realizar la encuadernación artesanal, un eslabón importante en el resultado del producto final.

«Les transmití la idea que venía rondando en mi cabeza sobre la posibilidad de reutilizar bolsas de papel, y fuimos aprendiendo juntas sobre las posibilidades y limitaciones. Todo era nuevo para ambas partes, y el ensayo y error fue indispensable» afirma Nadia. «Un día, ordenando mi casa, me di cuenta de que guardaba muchas de estas bolsas para utilizar en algún momento. Grande fue la sorpresa cuando a partir de una campaña de recolección de bolsas a través de las redes sociales, muchas personas me transmitieron que tenían guardadas estas bolsas sin saber muy bien por qué y se ofrecían a enviármelas.»

Fue así como, en varios meses, llegó a juntar más de 4000 bolsas de papel que fueron recolectadas en más de diez ciudades y en dos países distintos. Las bolsas fueron seleccionadas de acuerdo con su estado, gramaje y diseño, y se utilizaron para diferentes partes del libro: lomo, contratapas, hojas de descanso, señaladores.

Todo esto implicó que cada ejemplar, además de ser impreso y cocido a mano, tuviese un diseño único. Hoy 39M no es solo una publicación literaria, sino que es la herramienta para poder concientizar sobre la cultura del descarte y lo que implica a corto plazo.

Historias fragmentadas, como el libro mismo

Un libro totalmente artesanal

El libro de Nadia Vieitez Ravazzano, 39 Microrrelatos y un año después, sumerge a su lector en historias fragmentadas.

Como esos instantes que se quedan grabados en la memoria porque estamos atravesando algo importante: una mudanza, un viaje, un nuevo amor, el recuerdo de alguien que ya no está, la política, la bronca ante la burguesía apática, afrontar la edad –que es la cercanía a la inevitable muerte–, la sensación de migración continua en un mundo que se transmuta constantemente, «el dolor y la alegría de reconocerse humanidad en la percepción del detalle que te rodea, entre otras yerbas». Todo esto plantea la autora en sus personajes y paisajes errantes, cómicos, intensos, dispersos, brillantes, tan nosotros, tan vos.

FOTOS: @stephperez_lens

+INFO: Instagram de Nadia, @enea_eneu