martes 28 de September de 2021

La fintech argentina Trasa, ahora parte de la Comunidad B

Conforma un grupo con varias unidades funcionales, que se dedica a la inclusión financiera en el sector de pagos para distintas personas y empresas, particularmente para las comunidades vulnerables

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La fintech argentina Trasa ha certificado como Empresa B

Hace 18 años, la fintech argentina Trasa nació con otro nombre y en otro rubro, y luego fue evolucionando. Liderada por Ricardo Minicucci, Marcelo Spallato y German Mazzuchelli, conforma hoy un grupo con varias unidades funcionales, que se dedica a la inclusión financiera en el sector de pagos: captación y digitalización de pagos para distintas personas y empresas.

“Apuntamos especialmente a grupos que tienen riesgo de inclusión financiera, principalmente a aquellos que viven en comunidades vulnerables”, expresa Fernando Charadía, responsable de Triple Impacto en la fintech argentina Trasa, a NOTICIAS POSITIVAS, y agrega: “Nuestra infraestructura busca orientarse a villas y asentamientos en distintos puntos del país, porque en general son los que tienen mayor problema para acceder a los productos y servicios financieros».

Con más de 20 mil puntos de venta, Trasa brinda todo tipo de productos y servicios de pagos y recargas virtuales a través de sus dos marcas insignias: Telerrecargas y Pago24. Desde el cobro de facturas, envíos de dinero, recarga de SUBE y celular, hasta el retiro de efectivo, recargas internacionales y pagos con todo tipo de tarjetas, el servicio de Telerrecargas está abocado al punto de venta en la calle y es muy flexible. Los quiosqueros solo requieren tener una PC y conexión a Internet. Trasa también alquila y vende todo lo relacionado con hardware para que esos comercios puedan operar.

Uno de sus principales impactos fue haber sido la empresa que instaló el primer cajero automático en el Barrio 31

Noticias Positivas: -¿Tienen relación con otras Empresas B?

Fernando Charadía: -Nosotros certificamos en marzo de 2021. Ya veníamos con un proceso de proveedores responsables, priorizando a Empresas B, de triple impacto y organizaciones sociales, lo cual se incrementó gracias al estar dentro de la Comunidad B. 

Tenemos a varias Empresas B como proveedoras, participamos en el hub de agua, viendo cómo podemos dar una solución para las empresas de agua que están liderando este proyecto. Nosotros los estamos acompañando en cómo pueden cobrar a los usuarios el servicio. También participamos en el hub de desigualdades, que arrancó hace poquito. 

-¿A qué apuestan?

Nuestro propósito es lograr contribuir a que personas o empresas puedan estar incluidas financieramente, y ponemos a disposición nuestra tecnología y nuestra estructura para que ONG como Techo, Media Pila y Unicef puedan usar nuestra estructura de puntos de venta para recaudar donaciones y así llevar adelante su propósito.

Queremos ser un canal para que otros puedan seguir su propósito. Entendemos a la inclusión financiera no como un fin en sí misma sino un medio para realizar otras cosas.

La fintech argentina Trasa donó una Ecoestufa para la mesa de trabajo de los barrios San Jorge, Los Grillos y la Comercial
La fintech argentina Trasa donó una ecoestufa para la mesa de trabajo de los barrios San Jorge, Los Grillos y la Comercial; en la foto, en el salón comunitario de La Comercial, partido de Pilar, en 2019

-¿Cuáles son sus objetivos 2021-2022?

El 40 por ciento de nuestro puntos de venta está a menos de 500 metros de una villa o asentamiento. Nuestra idea es que ese porcentaje crezca cada vez más, no solo porque la red crece sino porque internamente se le da prioridad porque sabemos el impacto que tienen. También queremos instalar varias unidades modulares de inclusión financiera (UMIF) en distintos barrios vulnerables del país. Ahí se nos está complicando la recepción de los gobiernos provinciales, que no terminan de darle prioridad a este aspecto del desarrollo y es una lástima porque nosotros ofrecemos la inversión directa (excepto el Gobierno de la Ciudad, con el cual venimos conversando y avanzando).

-¿Consideran que tuvieron un golpe de suerte?

-No, no hubo un golpe de suerte en particular. Hubo, por ejemplo, un entendimiento de los dueños, a partir de la experiencia de la instalación del cajero en el Barrio 31, de que se podían hacer las cosas con un impacto superador; entonces ahí, más tímidamente, arrancó un proceso que en 2019 se consolidó con la creación de un área de Triple Impacto en la compañía, lo cual dio inicio al proceso de certificación como Empresa B.

El proceso de certificación para Trasa duró más de un año, debido a que estuvo atravesado por la pandemia, pero a pesar de todo se pudieron realizar las mediciones en las cinco áreas de impacto que comprenden la evaluación: gobernanza, trabajadores, clientes, comunidad y medioambiente. Esto permitió la evaluación, cambiar muchos aspectos y generar nuevos proyectos de mejora sistemática en todas las áreas, para ser cada vez más sustentables y coherentes con los objetivos de triple impacto (económico, medioambiental y social).

+ INFO: www.trasa.com.ar