viernes 07 de agosto de 2020

Cómo se prepara hoy la Antártida para afrontar el Covid-19 y la crisis climática

Entrevista al director nacional de Política Exterior Antártica, el abogado y diplomático Máximo Gowland

Redacción @notipositivas por

Entrevista sobre la Antártida Argentina a Máximo Gowland, el director nacional de Política Exterior Antártica

Recientemente, el tema de la Antártida cobró inesperada actualidad, a causa de una mención que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kiciloff, hizo en una conferencia de prensa. Esa mención abrió un debate, sobre todo en las redes sociales, que a su vez dio lugar a numerosas confusiones, que vinieron a mostrar qué poco recordamos los argentinos de geografía e historia de nuestro país.

Entrevista a Máximo Gowland, director nacional de Política Exterior Antártica, sobre la Antártida y el Covid-19
Máximo Gowland

NOTICIAS POSITIVAS entrevistó al director nacional de la Política Exterior Antártica, el abogado y diplomático Máximo Gowland, para aclarar dudas y, también, profundizar en un tema que sigue siendo urgente para la zona: el cambio climático y cómo la afecta, sobre todo ahora, ante la pandemia de Covid-19. «En concreto, hoy por hoy, la provincia más grande de la República Argentina es la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur, básicamente porque incluye el Sector Antártico Argentino que es enorme y que está incluido dentro del territorio que la Argentina considera propio», aclara Gowland.

Noticias Positivas: -Dentro del contexto en que está inmerso el mundo, el del Covid-19, ¿qué pasa en la Antártida?

Máximo Gowland: -Hoy es el único lugar del planeta que está exento o ajeno o inmune todavía al virus. El virus es algo que a todas las actividades que tienen lugar en la Antártida les ha generado mucha preocupación y sobre todo interés en mantener a la región liberada. Esto llevó a un mayor control de todas las actividades que se hacen allí, y a una enorme planificación de todos los países que desarrollan programas antárticos importantes, como es el caso de la Argentina. Ya en febrero y marzo, empezó a tener repercusión en los cruceros antárticos: en Ushuaia, el puerto de crucero marítimo más importante porque el 90 por ciento del turismo marítimo pasa por allí, la declaración de la pandemia ya obligó a tomar todo tipo de cuidados con los turistas que llegaban, permisos denegados a buques, o la obligación de permanecer anclados en cuarentena hasta cumplir los 14 días reglamentarios. La Argentina actuó muy rápidamente: ya a fines de enero, había reuniones de la Cancillería, del Ministerio de Defensa y del de Salud para elaborar protocolos que nos permitieran ver de qué manera enfrentar el problema de la pandemia.

«La Argentina actuó muy rápidamente: ya a fines de enero, había reuniones de la Cancillería, del Ministerio de Defensa y del de Salud para elaborar protocolos que nos permitieran ver de qué manera enfrentar el problema de la pandemia.»

Máximo Gowland, director nacional de Política Exterior Antártica

Más allá de que si el contagio llegara a nuestras bases el panorama sería muy complejo, cualquier tipo de evacuación médica que pudiera derivarse sería muy difícil, porque hay bases en la punta de la Península Antártica pero también en la zona más profunda. Y los protocolos se siguen implementando y desarrollando porque las características de la pandemia también van cambiando. Esto afecta a nuestros programas y a los de los otros países, y a otras actividades también, como la de la pesca. Y obviamente ya estamos planificando la forma en que se va a desarrollar la próxima campaña antártica, a partir de noviembre próximo.

-¿Qué pasa también con el cambio climático en la zona? Porque justamente en febrero hubo temperaturas en la Antártida de 18.4 grados centígrados. Además del agravamiento del impacto medioambiental del Covid-19, con el acumulamiento de barbijos descartables en los océanos, por ejemplo.

-El cambio climático y sus consecuencias es uno de los temas científicos del Instituto Antártico. En la Península, en el norte, hay zonas en donde se ve la retracción de los glaciares, los deshielos, y el nivel de impacto muy alto que tiene esto en todo el ecosistema antártico. Por ejemplo, el kril, que es la base de la cadena alimenticia de buena parte de los animales que están en la zona, normalmente se desarrolla debajo de las capas de hielo, y al desaparecer el hielo el kril se desplaza de lugar y eso afecta a todos los animales que se alimentan de él.

La pandemia también ha afectado la cooperación antartica, porque varios países han decidido limitarla. Todos los programas de los distintos países van a sufrir algún tipo de reducción este año, salvo los estudios que ya llevan muchos años que se vienen desarrollando, porque es fundamental tener una serie continua de datos científicos.

-¿Hasta qué punto el turismo puede haber contribuido a la crisis climática en la zona?

-El impacto climático que se ve en la Antártida no es producido en la Antártida, sino que es un fenómeno global que afecta a la zona. Creo que el turismo no ha tenido mucho impacto. Además, se está monitoreando y ha tenido un desarrollo relativamente controlado. Hay una Cámara que nuclea al 98 por ciento de los operadores de turismo antártico que tienen reglas muy estrictas que se cumplen. Desde el Tratado Antártico estamos tratando de mejorar el monitoreo y que las actividades turísticas no ocurran siempre en los mismos lugares.

-¿Cuál es hoy la agenda del Tratado Antártico?

-También ha sido golpeadísimo por la pandemia. Por primera vez, la reunión del Tratado, que iba a ser en mayo próximo en Finlandia, hubo que cancelarla y ahora estamos haciendo mucho trabajo y encuentros electrónicos. La reunión de Tasmania en octubre ya está prácticamente decidido que no va a realizarse sino en forma virtual, lo que involucraría a más de 300 delegados en países con 16 husos horarios diferentes, con interpretación simultánea a cuatro idiomas. Así que se está decidiendo todo, también cómo va a ser el proceso de toma de decisiones.

-Y contemporáneamente sigue el tema de la pesca, que ya viene de antes, ¿verdad?

-Ese es uno de los temas centrales. Justamente en el año 80 se firmó un convenio específico para la pesca en los océanos australes. Y a partir de ahí se creó toda una reglamentación que regula la actividad. Hoy la Argentina ocupa la vicepresidencia de esa Comisión que fija todas las pautas para la pesca.

-¿Se trabaja con sistemas de geolocalización para monitoreo de la zona?

-Sí, en el tema pesca es obligatorio el posicionamiento satelital de los buques, que tienen que informar –dependiendo del tipo de pesca y de la zona– cada hora, cada dos horas, cada cuatro horas, dónde ingresan, cuándo salen, si están pescando o no están pescando, la velocidad a la que van. Es un control que realizan los Estados de pabellón de esos buques y que se informa a la Comisión. En nuestro caso es a través de la Prefectura Naval y de la Subsecretaría de Pesca.

Es importante hacer difusión de lo que es la Antártida y de la importancia que tiene para la Argentina con respecto a los recursos y a las implicancias económicas a futuro, y el hecho de que nuestro país sea un actor importante, relevante y presente en esta zona.

+ INFO: de la Dirección Nacional del Antártico, y de la Secretaría del Tratado Antártico