miércoles 06 de July de 2022

Intentan quedarse con un campo que fue donado a Vida Silvestre

por

Vida Silvestre

Carlos Roque Saavedra, hijo del célebre premio nobel de la paz Dr. Carlos Saavedra Lamas, no tuvo herederos forzosos y por esa razón dejó sus bienes a una ONG para contribuir a la reservación del patrimonio natural de nuestro país. La Estancia El Carmen,  según el testamento de su propietario debía ser vendida y el producto de su venta entregado a la Fundación Vida Silvestre para proyectos de conservación de la naturaleza.

Eligió a la Fundación Vida Silvestre en razón de su “amor a la naturaleza”, y por reconocer que dicha organización es “seria y efectiva en el cumplimiento de sus objetivos”. A más de tres años de su fallecimiento, su legado no pudo aún concretarse.

Luego de la muerte del Sr. Saavedra, el Juez interviniente notificó a los beneficiarios designados en el testamento acerca del legado establecido a su favor, quienes lo aceptaron. Consecuentemente autorizó la venta de la estancia “El Carmen”, ubicada en la localidad de San Mariano, Santa Fe.

La Justicia se llevó una sorpresa cuando el albacea de la sucesión se disponía a entregar al comprador la posesión de la estancia. En ese momento un empleado del establecimiento, Hugo Aníbal Gómez, le impidió su ingreso de manera violenta, manifestando ser el dueño.

En NOTICIAS POSITIVAS conversamos con el director de Vida Silvestre, Diego Moreno, quien sostuvo que ese aporte de Saavedra Lamas “permitiría dar un salto en escale e impacto a lo que venimos desarrollando, sobre todo en la creación de áreas protegidas en distintas partes del país y también el tema vinculado a la educación ambiental.”

Sine ambargo, ante la imposibilidad de hacer cumplir la voluntad de los donantes, Moreno destacó la importancia de “difundir este tema para que se conozca y la Justicia de Santa Fe tome el caso y lo resuelva pronto y responsablemente”.

Cabe destacar que existen recibos de sueldo firmados por el propio Gómez que constatan que trabajó para Saavedra como empleado. A pesar de tener el debido conocimiento sobre esta situación, sus abogados, Raúl Antonio Freyre Iturraspe y su prima María del Corazón de Jesús Iturraspe Freyre, iniciaron una causa por usucapión. Fue el segundo intento, ya que habían desistido en un primer momento, sumando ahora al abogado Horacio Humberto Brusa, especialista en derechos reales.

También solicitaron al SENASA el otorgamiento de un RENSPA (Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios), medida que le hubiera permitido apropiarse ilegalmente del ganado. Sin embargo, el organismo rechazó dicha solicitud ya que Gómez no reunía los requisitos legales correspondientes para tal fin.

Además, se supo que Gómez remarcó animales que eran propiedad de Saavedra y que existe un faltante importante de vacunos. Por estos hechos, la sucesión denunció a Gómez y Freyre Iturraspe por robo y abigeato calificado. A esto se sumó un contrato ilegal que firmó  Claudia Olmos, cónyuge de Gómez, quien alegó ser la propietaria y arrendó una fracción de la estancia El Carmen.

Esta situación impide que se cumpla la voluntad de Carlos Roque Saavedra y genera un grave perjuicio a la Fundación Vida Silvestre Argentina, demorando la realización de los proyectos de conservación de la biodiversidad argentina, un patrimonio natural indispensable para las generaciones actuales y futuras.