miércoles 14 de April de 2021

Cómo transformar los residuos no reciclables en energía limpia

Energías limpias y Economía Circular, los dos pilares a los que contribuye este proceso que transforma los residuos en un componente fundamental para la producción de cemento

Patricia Melgarejo por

Coprocesamiento de residuos no reciclables en la planta de Recycomb

La ingeniera industrial Gabriela Guzzo, responsable de Planeamiento de Recursos Energéticos de Loma Negra y gerenta de Recycomb, explica cómo es el sistema de coprocesamiento de residuos no reciclables por el cual estos se transforman en energía limpia y contribuyen a la Economía Circular.

La ingeniera Gabriela Guzzo, gerenta de Recycomb, explica cómo es el coprocesamiento de residuos no reciclables
Gabriela Guzzo, gerenta de Recycomb

“Loma Negra es la empresa líder de fabricación de cemento en el país. Durante el proceso de fabricación del cemento se consume mucha energía y se generan emisiones que impactan en el medioambiente. Por eso, en forma permanente, desde la industria estamos trabajando para minimizar el impacto con diferentes palancas de trabajo. El coprocesamiento es una palanca muy interesante porque potencia la Economía Circular dentro de nuestra sociedad”, explica Guzzo. Según el Reporte de Sustentabilidad de 2019 de Loma Negra, se sustituyeron 14 millones de metros cúbicos de combustible fósil por energía obtenida por el coprocesamiento de recursos. “Cuando se habla de consumo industrial esta cifra no parece tan grande pero cuando lo llevamos a números de consumo común vemos que reemplaza el consumo de muchas familias”, resume la ingeniera. 

Menos emisiones

El coprocesamiento de residuos no reciclables significa transformar esos residuos que se generan en el país, ya sea industriales o residuos sólidos urbanos (RSU) como neumáticos fuera de uso, en energía. Se les realiza un tratamiento para que la mayoría de ellos puedan ingresar al horno y puedan reemplazar combustibles fósiles. En función de la tasa de sustitución que se puede llegar a hacer, se reemplazan los combustibles fósiles –ya sea gas o pet coke– por residuos. Estos emiten menos emisiones y, al no haber terminado en otro tipo de disposición final –por ejemplo, los RSU que van al Ceamse– no van a generar gas metano eternamente. “Si lográramos capturar esas corrientes, generaremos un beneficio ambiental por ese lado. Hay varias corrientes de residuos que podemos tratar y son un potencial importante. En la Argentina apenas se reemplaza un 5 por ciento. En otros países de Europa o de la región, hay cifras mucho mayores porque existe algún tipo de legislación que acompaña para que haya más generadores de residuos que elijan que sea el coprocesamiento el tratamiento utilizado.

Recycomb tiene más de 20 años de trayectoria y comenzó tratando residuos peligrosos líquidos o sólidos, con valor calórico, generados por las industrias (automotrices, petroleras, pinturas, fondos de tanques) y que están acompañados por una legislación vigente. “Respecto de la normativa, ¿por qué no podemos reemplazar el 80 % de nuestro combustible fósil? Porque en otros países el foco está puesto en el generador de los residuos y la legislación crea un modelo de negocio virtuoso que afianza la Economía Circular. Acá hay varios proyectos en relación con la Responsabilidad Extendida del productor, Residuos Peligrosos y Economía Circular”, dice la gerente de Recycomb.

Residuos que no dejan rastros

Una diferenciación importante es la que hay entre la incineración y el coprocesamiento de residuos no reciclables. “La incineración va a combustionar y generar cenizas. Allí se tiene un pasivo, porque hay que tratar con esas cenizas. En el caso del coprocesamiento, los residuos ingresan al horno y la temperatura es tan elevada que los desintegra y pasan a ser parte de la molécula de clínker, con lo cual desaparece el trazo del residuo”. 

Coprocesamiento de residuos no reciclables en la planta de Recycomb
En el coprocesamiento, los residuos ingresan en el horno y la temperatura es tan elevada que los desintegra y pasan a ser parte de la molécula de clínker

La planta de Recycomb se encuentra en Uribelarrea, provincia de Buenos Aires, y el combustible va a Olavarría. Este se recibe en fase líquida en el horno de Loma Negra, en la planta de Olavarría, y para la línea 1 de L’Amalí. La corriente sólida también va a la línea 1 de L’Amalí. En tanto, va avanzando el proyecto de la línea 2, que tiene potencial para coprocesar y reemplazar por arriba del 50 % de combustible fósil.

Loma Negra también trabaja con la energía eléctrica que proviene de parques eólicos y en esa matriz están en el 50 % de consumo energético de energías renovables

“Entre las alternativas de gestión de residuos está primero la prevención, la reutilización y el reciclaje. Luego, en los tratamientos térmicos, el coprocesamiento es la mejor opción de valorización térmica de los residuos. Hay diferentes tecnologías y no competimos con otras. No todos los residuos pueden ingresar al horno.»