domingo 05 de December de 2022

Nicolas Brown: energías renovables y restauración medioambiental

por

Nicolás Brown

En el marco de la Expobio, que se realizó en el hipódromo de San Isidro del 24 al 26 de Abril, NOTICIAS POSITIVAS entrevistó al ingeniero Nicolás Brown, que trabaja como asesor de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires. Nos contó acerca de las novedosas propuestas de energías renovables al servicio de la protección y restauración ambiental.

N+: – ¿Hay mucho sucediendo alrededor de las energías renovables no es cierto?

– Si, hoy por hoy toda la investigación nuestra se centra, usando también energías renovables, en sanear la cuenca del Riachuelo. Tenemos 3 instalaciones muy interesantes. Una es una boya que usa energía solar para oxigenar el agua del lago Lugano, y con este proceso de oxigenación recuperar la contaminación orgánica que tiene el lago. Además, usamos biorrollos para sanear la parte de metales pesados del riachuelo. Usamos plantas que absorben los contaminantes del suelo. Y por último, para evitar que se siga contaminando, estamos exponiendo el robot “Wall-E”, cuya función es la de investigar que no hayan conexiones clandestinas de empresas que tiran sus desechos en los desagües pluviales.

– ¿Como juega esta nueva visión de la Agencia de Protección Ambiental? ¿Es el principio de una política seria de saneamiento del Riachuelo?

– Por ejemplo, el robot Wall-E ya está asentado como política en la agencia desde hace unos años. Los biorrollos y la boya son casos distintos, porque están en etapas de investigación, son dos casos más experimentales. En el caso de las boyas, que son un prototipo, podremos saber en un futuro cuántas de esas boyas necesitaríamos para mantener el lago limpio. Lo mismo sucede con los biorrollos: hay que determinar cuantas plantas necesitamos, que tipo de planta se necesita, cuánto y cómo absorben, etc.

– El caso de la boya es muy particular, porque nació de una competencia, Solar Cities. ¿Podrías contarnos un poco esa historia?

– El ganador del concurso Solar Cities propuso estas boyas que no sólo servirían para la navegación en el Riachuelo, sino que además lo oxigenaban. Nosotros decidimos cambiarla, en conjunto con Sebastián Zanneti, para adaptarlas al lago Lugano, porque nos pareció un mejor lugar para ponerlas a prueba. Finalmente, en menos de medio año, logramos poner la primera boya y estamos en este momento midiendo su rendimiento.