sábado 31 de October de 2020

Mascarillas contra el #Covid19: cómo reciclarlas para no contaminar más

Cuando todavía no se tiene claro si la mascarilla va a ser obligatoria en el período posconfinamiento, están surgiendo iniciativas de reciclado de aquellas de utilidad sanitaria

Constanza Lucadamo por

Mascarillas en España: se piensa en cómo reciclarlas y, también en que no contaminen el ambiente

SEVILLA-. Cuando el mundo todavía no tiene resuelto cómo va a producir y suministrar más mascarillas para proteger a los ciudadanos del virus Covid-19 , ya se comienzan a barajar ideas de cómo reciclarlas, y de cómo comenzar a pensar en protegernos de la contaminación que ellas pueden provocar.

Todo va muy de prisa en este mundo, y cuando todavía no se tiene claro si la mascarilla va a ser obligatoria en el período posconfinamiento, están surgiendo iniciativas de reutilización de aquellas de utilidad sanitaria. Son muchos los gobiernos que barajan la posibilidad de hacer de este protector un uso casi obligatorio, pero se ven ante el freno de que es imposible tener en este momento a la ciudadanía abastecida en ninguna parte del mundo.

De ahí que hayan surgido tantas iniciativas caseras de fabricarlas, u otras semiprofesionales de industrias reconvertidas en fábricas de este elemento, que cuando se vuelva a la vida “normal”, volverán a su métier inicial. Ya contamos en un artículo anterior («A partir del ejemplo de un empresario, en España hay más donaciones para paliar la emergencia común») cómo tantísimas empresas españolas se pusieron a coser mascarillas poco tiempo después de decretado el estado de alarma. 

Aun así no se da abasto, y el Principado de Asturias prepara un proyecto para reciclar mascarillas necesarias para el personal sanitario en la lucha contra el COVID-19. El Gobierno de esta región, a través de la Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad, coordina una alianza de instituciones y empresas regionales que trabajan en una propuesta para reciclar hasta 100.000 mascarillas al día, una cantidad que podría aumentar hasta el millón diario en caso de disponer de suficiente personal y material. Actualmente, se está testando el protocolo de desinfección de las mascarillas para posteriormente, en caso de ser viable, iniciar su aplicación masiva.

El equipo está formado por la empresa Bioquochem, con el director de I+D+i, David Hevia, al frente; el Grupo Masaveu, la Universidad de Oviedo, con un equipo de voluntarios que testará el material en distintos laboratorios, y cuenta con la colaboración de la Guardia Civil y del Ejército, que será una de las piezas fundamentales en el proceso de reciclaje de mascarillas y otros equipamientos imprescindibles para el personal sanitario. La propuesta cuenta con el visto bueno del Servicio de Salud del Principado (Sespa) y son muchas las comunidades autónomas españolas que se han interesado por el proyecto.

Todo el material necesario para el arranque de esta iniciativa  ha sido donado, y ahora la prioridad se centra en testear que el protocolo de desinfección funciona sin dañar las mascarillas, sus fibras o sus tamaños de poro, críticos en la protección. Este proceso será realizado en el centro tecnológico Idonial, en distintos laboratorios de la Universidad de Oviedo, y por un equipo de voluntarios especializados coordinados desde la gerencia de la institución académica asturiana. 

En este procedimiento de testado se realizarán análisis de varios parámetros en cinco fases que se describen a continuación:

  1. Desinfección: se utilizan tres procesos en continuo (químico, térmico y por tiempo de vida del virus), que aseguran desinfección total de las mascarillas. 
  2. Lavado: con agua en continuo a través de sistemas de bidones.
  3. Secado: secado de la mascarilla mediante aporte de calor. Si se utilizan cañones de aire caliente podría lograrse una segunda desinfección. 
  4. Empaquetado/cuarentena: en bloques de un mínimo de 20 unidades. Se deberían almacenar varios días estas mascarillas antes de su uso, asegurando un tercer método de desinfección.
  5. Comprobación de calidad: es necesario tener certeza de ausencia de virus mediante PCR en cada lote. Si los tests en la Universidad de Oviedo son satisfactorios, se realizará una segunda prueba en un organismo certificado para UNE-EN 149:2001+A1:201. 

En la producción de mascarillas recicladas, y una vez cumplidos todos los trámites, participará el Ejército, que ha instalado un hospital de campaña en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

El primer lote será de 5000 mascarillas, con capacidad de llegar a 100.000 al día y escalarlo a un millón diario en caso de disponer de suficientes recursos humanos y materiales, según calculan los promotores de la propuesta.

El consejero de Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez, destaca la importancia de este tipo de propuestas de aplicación inmediata y pone de relieve la necesidad de sumar esfuerzos. “La posibilidad de disponer de este material sanitario imprescindible en la lucha contra la pandemia del nuevo coronavirus no solo se limita a nuestra comunidad, sino que podríamos producir también para centros que lo necesiten de todo el país”, explica.

La Consejería de Ciencia está recibiendo estos días numerosos proyectos de instituciones, empresas y particulares. El correo donde pueden dirigir sus propuestas es: [email protected]

Alerta ecológica

Mientras tanto, en otra parte del mundo, precisamente cerca de Hong Kong, se está viendo cómo están apareciendo mascarillas como desecho en los mares. La ONG OceansAsia acaba de alertar, luego de sus constantes inspecciones en islas remotas, de que ya están encontrando barbijos como basura marina (ver más info en Vimeo)

Mascarillas encontradas entre los desechos en playas de Asia
Gary Stokes, de la ONG OceansAsia, con una colección de mascarillas usadas, encontradas en las playas de Soko / (OA)