jueves 11 de August de 2022

«Las heridas sanan y la sanación viene de adentro»

por

Hospice

Curioso el camino recorrido de la argentina Silvia Austerlic: diseñadora gráfica de carrera decidió ocupar varios años de su vida a descubrir el mejor camino de partida para quiénes están atravesando sus últimos momentos en esta vida. Vive en una pequeña comunidad en el oeste de los Estados Unidos  poblada mayormente por tradiciones indígenas. Allí se enfrento a desafío de diseñar nuevas posibilidades de encuentro para estas personas y sus seres queridos. Algunos lo llaman hospice, y se trata de acompañar.

“Lo que yo hago es apoyo para el duelo con niños hispanos, generalmente campesinos, para mostrarles que siempre frente al dolor, la manera de sanar es reconocer que las pérdidas son como una herida en el corazón. Las heridas sanan y la sanación viene de adentro. Tratamos de reconocer la tristeza para hacerla más pequeña. En la vida hay dolor y alegría, hay luz y sombra”, destaca

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-¿Cómo te acercaste a este mundo?

– Empecé a trabajar  en un programa de calidad de vida al final de la vida, que no tiene que ver con cómo la gente quiere morir, sino cómo quiere vivir hasta el final. La muerte es un tema cultural y desde nuestra concepción no vemos a la muerte como un fracaso, sino como el fin de la vida. La cultura es como un iceberg, está la superficie, que es lo que vemos y sabemos, pero debajo de esa superficie hay mucho de lo que no se habla y hay mucho que no sabemos sobre nosotros mismos y la gente que servimos. En muchos casos, la muerte es algo de lo que no se habla.

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-Y además de los últimos días de una persona, se trabaja con sus seres queridos…

-Muere una persona pero el resto sigue vivo, y el que ya no está físicamente lo está en la memoria y en su legado. Parte de la sanación es soltar el dolor. De este tema no se habla porque uno le tiene miedo a lo doloroso y desconocido. Vivimos como si fuésemos inmortales, sin conciencia de final. La vida es un ciclo, somos más que nuestro cuerpo y el amor no muere.