miércoles 28 de October de 2020

Gunter Pauli: «Para lograr el cambio, es importante la ética del Open Source»

Redacción @notipositivas por

noticia-pauli-300x336Un original emprendedor reconocido en todo el mundo y autor del libro La Economía Azul, Gunter Pauli estuvo en la ciudad de Buenos Aires, invitado a disertar en el encuentro de Sustainable Brandsla conferencia internacional sobre sustentabilidad y marcas.

Belga, economista, con un MBA en Administración y Dirección de Empresas del Insead, Francia, y un doctorado honorario en diseño sistemático del Instituto Politécnico de Turín, Gunter Pauli es conocido, entre otras actividades, por su iniciativa Zero Emissions Research and Initiatives, que instrumentó en Tokio con el apoyo del gobierno japonés y la Universidad de Naciones Unidas (UNU); desde siempre, Pauli sostiene que hay que inspirarse en la naturaleza y tratar de imitar los procesos que esta utiliza para producir, consumir y reciclar sus recursos. Desde la Fundación Zeri,  promueve la «economía azul» en todo el mundo  y cuenta ya con una red internacional de más de 200 científicos e investigadores.

N+: -¿De qué hablamos cuando hablamos de «nueva economía»?
GP:
-¡A mí me importa un carajo el nombre que le demos a la economía! Mi trabajo no se relaciona con el branding de las economías. Lo que a mí me interesa es que haya un cambio de verdad, y que lo hagamos juntos. El cambio es una transformación para algo que es mucho mejor. Este cambio no puede ser un poco aquí y un poco allá, tiene que ser una transformación del tejido social y económico. Debe ser una transformación fundamental.

Lo que nosotros debemos hacer es identificar los dos o tres puntos de estrés, y luego permitir, como en la acupuntura, que la energía fluya. Para mí, lo más importante hoy en día es la transformación del pensamiento, que más que un pensamiento es un dogma: «Somos competitivos cuando producimos más de lo mismo más barato». Esta es la tontería que nos hemos inventado, con la cual estamos destruyendo todo. Yo no entiendo de dónde vino esta lógica, porque no es económica, no es social, no es ecológica, y ni hablar de espiritualidad y otras cosas.
Hoy estamos en un mundo en el que salen un millón de MBA que piensan que la competitividad depende de controlar los costos. Y esto no es así: la sociedad depende en su crecimiento, en todos los ámbitos, de la generación de valor agregado. Si tú no generas valor, tú no tienes nada. El problema es que nosotros pensamos que generar valor pasando por un sistema donde todo lo que es malo para ti, para tu salud y para el medioambiente, es barato, y todo lo que es bueno para ti y para el medioambiente es costoso. ¡Es un sistema tonto!

-Hablaste de la creación de valor. El valor es difícil de medir, más cuando tiene tanto que ver con los costos que las empresas sistemáticamente buscan bajar.
-El concepto de valor es múltiple, pero no olvidemos que aprendimos en los cursos de la economía que el precio depende de la expectativa. Es decir que si pensamos que vamos a tener escasez, el precio sube, es decir que el modelo económico de hoy es irracional. La respuesta del economista a un problema de precios es el control de los costos, pero ¿cómo controlas costos en un mundo globalizado, cómo puede un país como la Argentina competir con los costos de China, India, o Brasil? Les deseo mucha suerte.

Hoy sabemos por los análisis del Banco Mundial que hay solamente diez países en el mundo que en los próximos 25 años generarán nuevos empleos. Es decir, 198 países van a perder, y eso no tiene nada que ver con una economía sostenible. Es la venta total a diez países, ¿y los otros qué hacen? No hay nada en la teoría económica del libre mercado que nos obligue a enfocarnos en el precio más barato. Nada. Es una obsesión que se inventó. Sin embargo, hay mucha teoría económica sobre la generación del valor agregado, y por eso para mí es muy importante que una empresa que hoy en día debe enfocarse en un solo negocio y un solo producto hacia el máximo volumen, deba transformarse en una empresa que responda a las necesidades de la sociedad con lo que está localmente disponible, y transformarlo como si fuera un ecosistema.

-Hay CEO de grandes empresas que hablan de esto, pero no se ve reflejado en el día a día de las empresas. ¿Será posible para estas grandes empresas virar hacia este nuevo paradigma?
-No lo creo. La gran empresa no es capaz. Lo que necesitamos no es tener una estructura legal que sea la competencia, sino que debemos borrar lo que existe de nuestra mente y enfocar la creatividad en algo mucho mejor. Mi caso tradicional es el del café: cuando uno consume café, consume solamente el 0,2 por ciento de la biomasa del café. Entonces, es normal que el campesino esté mal pago: porque solo generamos valor en el consumo a 0,2%. ¿Como vamos a compensar al campesino, si tiramos el 0,98%? En cambio, si por ejemplo ese sobrante lo utilizo como sustrato para cultivar hongos, ya empiezo a tener un valor agregado mayor, que me permite pagarle al campesino un precio justo, un precio natural. ¿Cuál es la única respuesta a este planteo de parte de una empresa multinacional? Suelen alegar que ellos no están en la industria del sustrato, que están en la industria del café.

-La reconversión económica de las empresas debería aplicarse también a la reconversión de los empleos. ¿Es la educación la respuesta a esta problemática, Gunter Pauli?
-Está claro que el modelo educativo actual no inspira a la gente. Hay que repensarlo: si queremos un mundo mejor, este no se hace con GameBoy o Pokemon, se hace con otras técnicas. Para mí, la mejor técnica de aprendizaje es la de contar un cuento: una historia que inspire. Si tengo 30 niños en un salón, y les cuento de la maravilla de las ballenas, que son capaces de bombear 30 mil litros de agua con cada pulso, con 6 voltios, que es lo mismo que su aparatito electrónico que acaban de usar para sus Lego, y que funciona 80 años sin mantenimiento y solamente gracias a la comida, esos niños van a estar imaginándose otro mundo. Saldrán del aula y cuestionarán a sus padres ingenieros que les dicen que es imposible bombear 30 mil litros con 6 voltios, o les dirán a sus padres con problemas cardíacos que cuiden su alimentación.

Esta es la verdadera educación: si queremos la transformación de la economía, esta no solo depende de la capacidad de imaginar otro modelo de negocios, sino también de niños que se imaginen otro mundo. La técnica está, pero debemos superar de manera positiva la resistencia al cambio.

-¿Qué es la biomímica?
-La biomímica o biomimética es producto, es proceso y es sistema. Es decir que si nosotros nos inspiramos en el escarabajo de Namibia para sacar agua del aire, pero lo hacemos con teflón, a mí no me interesa: debe hacerse con un producto natural y biodegradable. Si nosotros entendemos el efecto físico, pero pasamos al uso de un químico que es tóxico, pues no es una solución. Ahí es donde debemos imponernos un perfeccionismo: hacer menos mal no está bien, debemos hacer todo mucho mejor. Este es un cambio de nuestra mente, porque la sociedad hoy en día tiene una doble moral: si tú eres ladrón, tú robas menos, tú eres ladrón; si tú eres empresario, y contaminas menos, te damos un premio. Yo no lo entiendo. Contaminar es contaminar, y robar es robar. Entonces, hoy en día los niños se ven confrontados a esta doble moral, y la adoptan porque es una regla del juego. Por eso yo siempre hablo de la necesidad de cambiar las reglas de juego. La doble moral no debe permitirse, pues robar menos es robar, y contaminar menos es contaminar. Reducir las emisiones de CO2 ya no es suficiente, y por eso debemos aceptar el error y tratar de mejorar.

-¿Qué opinión tenés acerca del trabajo de las multinacionales en temas de sostenibilidad, que muchas veces es incoherente en el sentido de que lo que hacen en algunos países contrasta con lo que hacen en otros?
-Yo tengo una aproximación ética muy importante. No divido entre los buenos y los malos, no se puede. Eso es muy católico. Lo entiendo, pero no creo que el mundo pueda dividirse entre los buenos y los malos. Creo que debemos concebir el mundo como uno formado por seres que pueden mejorar mucho.
Entonces, creo que las multinacionales pueden mejorar, pero la forma de cambiar tiene que incluir la transformación del modelo de negocios: tiene que salir del core business. Para lograr eso tenemos que tener la capacidad de la impaciencia para arrancar, y la paciencia para esperar los resultados, pues todo es un proceso a largo plazo, ya que la transformación no se hace de un día a otro.

Nosotros necesitamos rebeldes y no revolucionarios: el rebelde no está dispuesto a aceptar el no por el no, pero el revolucionario está dispuesto a sacar las armas y matar. Hoy necesitamos rebeldes con una lógica continua para transformar el pensamiento, porque no olvidemos que hay 50 años de esta lógica económica de la globalización que impone a la Argentina, por ejemplo, exportar soja para importar petróleo, para tener electricidad. Es una lógica que lleva a un modelo de escasez. En la naturaleza no hay escasez, no hay desechos, y tampoco existe el desempleo. La inteligencia del ser humano no es solamente la que nos lleva a inventar el fuego: también es la capacidad de producir algo que nadie desea. Tenemos rellenos sanitarios llenos de basura, que nadie quiere, pero que seguimos produciendo. Por eso creo que hay que mirar a la naturaleza, que es inteligente.

-Gunter Pauli, usted es un optimista.
-Yo fui editor del World Watch Institute durante muchos años, y decidí liberarme de aquellas malas noticias y enfocarme en la creación de buenas noticias. Nosotros tenemos muchos anuncios de lo bueno, pero la gente está cansada y ya no cree. Por eso, cuando me piden un análisis de factibilidad y de la tecnología aplicada, un plan de negocios, yo les respondo que investiguen, que vean si es factible, y que lo hagan. Creo que debemos parar con la lógica de la imposición de documentaciones que no sirven para nada, y debemos pasar al modelo de la inspiración. Para lograr el cambio, creo que es importante la ética del Open Source: ¿quién puede permitirse tener un derecho exclusivo en beneficio de algo que hace del mundo un mundo mejor?