sábado 06 de junio de 2020

El periodismo y el desafío de informar en tiempos de pandemias: «Hay que recuperar la moderación»

Fernando Ruiz, escritor y presidente de Fopea, se refiere al rol de los medios para ajustar hoy su cobertura a la necesidad de la gente; a la crisis del periodismo actual y a la intuición "positiva"

Graciela Melgarejo por

Noticias Positivas entrevista a Fernando Ruiz, presidente de Fopea, escritor y profesor de periodismo

En su último libro Cazadores de noticias. 200 años en la vida cotidiana de los periodistas. 1818-2018 (editorial Ariel), el escritor, periodista y presidente del Foro de Periodismo Argentino (Fopea) Fernando Ruiz, nuestro entrevistado, plantea que 1871 fue un momento decisivo para lo que era entonces un oficio que crecía en la Argentina, porque fue, justamente, el momento en que debió cubrir la epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires en circunstancias extraordinarias.

«Fue una situación tremenda en la que los periodistas tuvieron un rol insólito. Los gobiernos subestimaron mucho la epidemia; los periodistas tuvieron que asumir ellos, junto con los médicos, de alguna forma el gobierno de la ciudad. Y durante alrededor de tres meses, los periodistas y los médicos fueron los que tomaron las decisiones: cómo organizar la asistencia, a quién llevar la asistencia, cómo organizar los cementerios. Durante tres meses, los periodistas fueron cogobernantes de la ciudad», cuenta Fernando Ruiz en un nuevo N+LIVE.

Si pudieran establecerse paralelismos con el momento actual, en que todas las sociedades desarrollan campañas para frenar la pandemia de coronavirus, ¿cuál sería esta vez el rol del periodismo que, además, es uno de los cuatro sectores directamente involucrados, junto con el de la salud, el de la seguridad y el de la alimentación? Contesta Fernando Ruiz:

-Creo que estamos aprendiendo rápidamente. Por supuesto que, en su interior, el periodismo tiene sectores que no tienen una vocación o una actitud periodística. Pero aquí se trata de defender al periodismo profesional. Y estamos aprendiendo a hacer la cobertura en una situación de conmoción, en cooperación con el sector público pero con los ojos abiertos, para mejorar y completar la información, para que los partes estén lo mejor escritos posible. En estos días, hicimos desde Fopea un pedido para que los gobernadores presenten información por provincias, pero también por ciudades, y lo hemos logrado. Dinámicamente, tratar también desde el periodismo de ajustar la cobertura a la necesidad de la gente.

Entrevista al presidente de Fopea, Fernando Ruiz, sobre cómo ejercer el periodismo en tiempos de coronavirus
Diarios argentinos con la misma tapa, como respuesta a la campaña de Adepa para «viralizar la responsabilidad», el jueves 19 de marzo último

Etapa jacobina de la revolución digital

Noticias Positivas: -Esta pandemia encuentra al periodismo en un momento de crisis, con empresas periodísticas que se cierran, muchas que se mudan del papel al mundo digital, todas con grandes problemas económicos. Pero al mismo tiempo, hay un proceso de reconversión profunda del periodismo y de las empresas periodísticas.

Fernando Ruiz: -El coronavirus, de alguna manera, nos mete de lleno en la etapa jacobina de la revolución digital. Eso genera un cambio radical de la estructura informativa, tanto de oferta como de demanda. Comparable a las grandes crisis financieras, cuando hay ganadores y perdedores, y los ganadores ganan mucho y los perdedores pierden mucho. Pienso que el coronavirus, en el sistema de los medios, va a ser así, y no es una cuestión de la Argentina sino de todo el mundo: un ajuste muy profundo de oferta y de demanda periodística, con grandes ganadores y grandes perdedores. Y esta crisis que venía a buen ritmo se aceleró dramáticamente con el coronavirus.

-Cuando hablamos de grandes ganadores y grandes perdedores en el periodismo en crisis, ¿en qué sentido es? ¿En términos de audiencia, de credibilidad?

-Van a surgir nuevos medios de referencia, que van a reemplazar a los actuales. Algunos de los medios de referencia actuales podrán sobrevivir, podrán cruzar este pantano. Y en este tiempo, las dificultades económicas se han agravado para todas las entidades periodísticas y para cualquier otra actividad, por lo que creo que una mezcla de credibilidad, audiencia e ingresos económicos se van a distribuir de otra forma. Es calidad, es el tono, es amabilidad, es entender lo que la audiencia está necesitando en cada momento, es encontrar los apoyos económicos.

En el mundo anterior a uno le podía gustar mucho un medio de comunicación, pero en realidad ese medio vivía de clasificados periodísticos, de gente que compraba autos, que buscaba empleo, y no se guiaba por la cantidad enorme de gente a la que le gustaba. Hay que construir un mix, desgraciadamente no es solo calidad periodística.

La intuición «positiva»

-Sin embargo, ya existe, y NOTICIAS POSITIVAS hace años que está en esa línea periodística, lo que hoy se llama «periodismo de soluciones» –en N+ preferimos la denominación «periodismo regenerador», porque da idea de algo que crece mejor, de otra manera–; es decir, hay una audiencia que ya busca en ese periodismo credibilidad, confiabilidad y nuevos contenidos con un nuevo enfoque también, que le va a servir a esa audiencia para guiarse en medio del caos y la incertidumbre de la información.

-Estoy de acuerdo. Y se está generalizando. Medios que antes no pensaban en absoluto de esa forma positiva están incorporando en su cobertura una dosis mayor de esa actitud. Ha pasado ya: primero empieza como un nicho, como una intuición, y después esa intuición empieza a generalizarse. Y todos los medios empiezan a hacer algo; algunos, en forma caricaturesca o sin tener una vocación real.

Está creciendo indudablemente, y yo diría que puede convertirse en el sentido común de la profesión. Pero hay todavía el sentido alarmista, todavía el gran dato es el último muerto, que va acompañado con una música especial en los noticieros. Todavía está eso: el manejo de lo Urgente tiene un dramatismo que se prolonga en el tiempo. Está muy generalizado en la televisión, y hay cuatro Urgente por hora.

-Y cuando todo es Urgente, nada es Urgente.

-Exacto, el periodismo sensacionalista es esencialmente la devaluación de la palabra. Se «estira» la palabra para que tenga impacto en el corto plazo. Y para el mediano y el largo plazo ya la palabra Urgente no tiene valor. Se maximiza el uso del lenguaje en el corto plazo para generar atención. Entonces, se usa un nivel de adjetivación tan fuerte, incluso con un tono ultraalarmista, muchas veces no asociado a la información.

Por lo tanto, lo que hay que recuperar en esta situación es la moderación. No podemos en una situación de conmoción tener la sirena prendida todo el día.

-Como docente y formador de nuevos periodistas, ¿qué pautas les das?

-Yo les digo la misión: que tienen que construir verdad con esperanza, que tienen que pensar las formas, sus técnicas, sus herramientas, sus sensibilidades. Les digo: esta es la parte fácil. Les voy a mostrar lo que está mal también, las malas praxis que hay y lo que yo considero que son buenas praxis. Pero cómo conectar con las personas, el objetivo es siempre conectar con las personas, porque uno puede hacer las cosas muy bien del punto de vista periodístico, pero no conectó con las personas, y el buen periodismo es el que conecta con las personas. El mecanismo concreto, las palabras concretas, el estilo, el tono, todo eso es un proceso de ensayo y error.

Pero hoy por hoy, tenemos la posibilidad inmensa de saber lo que están haciendo los periodistas de todo el mundo. Con que veamos las buenas praxis y las difundamos, ya se genera un efecto sobre los estudiantes.

-También está el tema de la información que se consume. ¿Cómo se elige esa información?

-Las noticias que uno consume van construyendo el ánimo, las noticias traen clima, construyen sentimiento colectivo e individual. Y nuestro consumo hoy es muy incidental. Vemos cosas que no queremos consumir. Cuando uno está permanentemente en las redes –todos nosotros–, consume en forma incidental. Terminamos consumiendo información que no habíamos elegido. Y se pierde muchísimo tiempo conectado. Una de las únicas posibilidades de superar esto es la desconexión, una especie de siesta digital, de pausa digital.

+ INFO: Fernando Ruiz es autor de seis libros sobre periodismo: Las palabras son acciones. Historia política y profesional del diario La Opinión de Jacobo Timerman, 1971-1977 (2001); Otra grieta en la pared. Informe y testimonios de la nueva prensa cubana (2003); El señor de los mercados. Ámbito Financiero, la City y el poder del periodismo económico de Martínez de Hoz a Cavallo (2005); Guerras mediáticas. Las grandes batallas periodísticas desde la Revolución de Mayo hasta la actualidad (2014), y el ya mencionado Cazadores de noticias.