domingo 26 de October de 2020

Jóvenes, brecha de género y desafíos y oportunidades en educación y tecnología

Ciclo de charlas auspiciado por Mercado Libre, sobre inclusión educativa en distintos niveles, inserción laboral en carreras tecno o enfoque de género en ciencia, tecnología, matemática e ingeniería

Redacción @notipositivas por

Mercado Libre organizó una jornada sobre Educación y Tecnología, aplicadas a los jóvenes y la brecha de género

En un ciclo de charlas a través de la plataforma Zoom, la empresa Mercado Libre abrió un espacio de diálogo y debate con especialistas de toda la región. En la primera edición el tema fue Educación y Tecnología. 

La primera edición, a la que NOTICIAS POSITIVAS fue invitada, recorrió temáticas de Educación y Tecnología y convocó a más de 300 personas de toda la región. Participaron del panel de debate Melina Masnatta, emprendedora social en temas de Educación y Tecnología con perspectiva de género y cofundadora de la ONG Chicas en Tecnología (Argentina); Carinna Bálsamo, ingeniera en Computación y directora del programa Jóvenes a Programar, del Plan Ceibal (Uruguay), y Jorge Almiña, profesor de Matemática y Física con más de 35 años en Investigación e Innovaciones Pedagógicas en Educación y Tecnología, e ingeniero químico de la Universidad Tecnológica Nacional (Argentina), con la que Mercado Libre colabora en el programa Entropía.

Moderada por Guadalupe Marin, gerente senior de Sustentabilidad de Mercado Libre, la conversación tocó aspectos de interés como la inclusión educativa en distintos niveles, la inserción laboral en carreras de tecnología, la deserción escolar, cómo capacitar a los recursos humanos de educación, la articulación público-privada, el enfoque de género en la tecnología y la redefinición del papel de la escuela en los tiempos de pandemia.

Esta iniciativa es una oportunidad para dar a conocer los programas que está llevando adelante Mercado Libre con el objetivo de reducir la brecha de género en carreras STEM (ciencia, tecnología, matemática e ingeniería) y generar mayor inclusión en aquellos que tienen dificultades para acceder a un empleo de calidad a través del uso de la tecnología.  

“La tecnología no es solo la programación, es un mundo muy amplio. Se necesita de equipos cada vez más diversos, con amplitud cognitiva y empatía para poder desarrollar experiencias para los usuarios lo más cercanas posibles”, señaló Melina Masnatta, quien también destacó, respecto de la brecha de género, que las adolescentes que se interesan por la tecnología tienen que pasar una primera barrera en la sociedad, que tiene que ver con la posibilidad de verla como una líder potencial en la materia. “No se trata sólo de abrirles el camino, sino además de construirles el trayecto para que puedan perfeccionarse en la universidad y después encontrar su lugar en el mundo laboral”, concluyó. 

En opinión de Carinna Bálsamo, según su experiencia en el Uruguay, “hay un cambio muy vertiginoso que nos lleva a probar cosas nuevas, teniendo claro que los extremos nunca son buenos. Cualquier sistema educativo 100 % presencial no será robusto, menos en este mundo tan cambiante. Del mismo modo, un sistema 100 % virtual nos impediría tomar contacto con las ventajas de vernos las caras y sentirnos. Por eso, lo ideal es apuntar sistemas híbridos, con la capacidad para adaptaciones rápidas y temporales. Por supuesto, conseguir esa flexibilidad del sistema educativo no va a ser sencillo”.

Por su parte, Jorge Almiña, quien también lidera Entropía, un programa que busca formar y nivelar a alumnos y alumnas de escuelas públicas para lograr ingresar a carreras de Ingeniería, aseguró que “nos interesa ahondar en capacitaciones desde la modelización matemática, un abordaje que permite conectar a los hechos reales con la matemática más abstracta. De esa manera buscamos romper con la situación típica de que los chicos no saben para qué sirven las ciencias duras. Una vez que se las incorpora, permiten pensar, y estructurar para ser el andamiaje para cualquier construcción teórica de aplicación cotidiana. El proceso es más importante que el conocimiento en sí mismo”.

Finalmente, los panelistas coincidieron en que la implementación de las metodologías ágiles en los proyectos permite movilizarse a través de las preguntas en lugar de las certezas. “La tecnología nos permite hoy desarrollos relevantes sin que estemos en el MIT o en la NASA”.