sábado 03 de December de 2022

De la “open office” a la “oficina móvil”

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Si se estima que, para 2050, el 75 por ciento de la población mundial vivirá en las ciudades, se hace necesario pensar desde ahora en el presente y futuro de las oficinas, porque habrán de abundar. Pero el modo de trabajo y la organización cambian, al tiempo que la sustentabilidad ambiental cobra siempre más protagonismo definiendo nuevas conceptualizaciones del espacio.

Con el correr del tiempo, las oficinas fueron adquiriendo nuevas fisonomías. Modelos organizacionales superadores y la irrupción de la tecnología fueron retroalimentándose creando nuevos ambientes para el trabajo. Primero se echaron abajo paredes, para favorecer la integración y propiciar procesos creativos más ricos. Luego, la flexibilidad horaria, los viajes y las reuniones fuera de la oficina motivaron el nacimiento de espacios intercambiables y de oficinas móviles.

De hecho, la idea de la oficina móvil encuentra su anclaje en varios factores:
– Uno básicamente económico. La incidencia del costo del metro cuadrado en toda operación inmobiliaria, sea compra o alquiler y su mero mantenimiento, provocó la búsqueda de ahorro en el espacio.
– El segundo factor es el tecnológico. El desarrollo tecnológico hoy permite múltiples conexiones de banda ancha y llevarse el número de teléfono fijo a cualquier lugar de la oficina donde uno quiera sentarse, inclusive a nuestra propia casa.
– El tercero es el factor organizacional que nos permite pensar en grupos de trabajo que funcionan de manera matricial, descentralizados, con diferentes horarios, localizados en diferentes partes del mundo.
– El cuarto disparador es el medio ambiente que pedía a gritos reducir consumos de energía, reciclar y tomar conciencia de la necesidad de crear espacios sustentables.

Así es como el diseño de la oficina tradicional ya no es válido para este nuevo modelo.

Al tiempo que los cambios se iban gestando y desarrollando, el espacio de trabajo iba adaptándose a esta nueva realidad. El diseño de estas nuevas oficinas, más que impactar en la forma de trabajo fue acompañando, estos cambios. Así como el hardware se adapta para poder dar respuesta al enorme avance del software, el espacio contiene y propicia la nueva forma de trabajo. Abre un universo nuevo de posibilidades que nunca hubiéramos imaginado unos años atrás. Los objetivos también han cambiado durante este proceso que recorrimos con muchas idas y vueltas.

Al principio se demolían todas las paredes, se trataba de hacer cubículos iguales para todos, uniformándolos y estandarizando hasta los cestos de papeles. Hoy podemos decir que sólo cumplíamos con un objetivo económico en ese entonces y que debemos dar respuesta a todos los demás: horarios flexibles, ahorros energéticos, procesos que estimulen la participación e integración, descentralización geográfica.

A su vez, la oficina y la casa han desdibujado sus fronteras y el objetivo es que seamos más productivos en un espacio que lo propicie y que nos represente como personas, como miembros de de una generación, una comunidad, de una compañía, de un país.

NOTICIAS POSITIVAS agradece a la arquitecta Mariana Tambussi, por el asesoramiento.
Directora Regional de Preoyect Managment CBRE, Mariana Tambussi es la responsable de proveer proyectos en Latinoamérica a los clientes corporativos de CBRE presentes en Argentina, Uruguay, Panamá, Chile, Ecuador y Colombia.
Mariana también ha desempeñado la labor de Facilities Manager Regional, realizando la administración de edificios, contaduría, finanzas y actividades de Project Management para las cuentas en Latinoamérica de American Express.
Mariana Tambussi tiene posgrados en Project Management y en Real Estate Management.