viernes 03 de julio de 2020

#Elecciones2015: cuando el pueblo quiere, y sabe, votar

Redacción @notipositivas por

“Quiera el pueblo votar”, dijo el presidente argentino Roque Sáenz Peña cuando presentó al Congreso de la Nación el proyecto de ley, conocido más tarde como Ley Saénz Peña, la ley general de elecciones que el Congreso sancionó el 10 de febrero de 1912. El domingo pasado, el 25 de octubre de 2015, es decir poco más de cien años después, los argentinos hemos vuelto a demostrar que el deseo se cumplió y que los procesos, aunque sean largos, tienen un final lógico.

No nos fue fácil llegar a estas recientes elecciones. Demasiadas luchas y pareceres encontrados, sospechas fundadas de fraude o incluso ejemplos atemorizantes para la democracia como las elecciones en Tucumán, fueron dejando la sensación de que el resultado del 25 estaba “cantado”.

Sin embargo, para comprender mejor qué paso vale la pena hacer un breve balance de algunas circunstancias diferentes: hubo internas en algunos partidos (Cambiemos, Frente Renovador, FIT), hubo un debate entre candidatos a presidente (no todos estuvieron presentes, es cierto, pero lo hubo), y un número absolutamente inédito de ciudadanos se comprometieron voluntariamente a participar como fiscales para ejercer el derecho de controlar la legitimidad de la votación.

¿Qué es un voto? Es la posibilidad de poner un minúsculo grano de arena en el castillo de la playa que más nos gusta, por razones personales y sociales. Es el deseo de que las políticas de Estado del gobierno de turno contemplen las necesidades de la mayor parte de la población, aunque muchos piensen distinto. Es la certeza de que muchos emprendimientos que buscan el bienestar común llegarán a buen puerto si se hacen en equipo.

Al cabo de un largo proceso, que por supuesto continuará con nuevas características, los argentinos estamos aprendiendo a ejercer la democracia y a convivir republicanamente. Una noticia altamente positiva que nos involucra a todos.