viernes 22 de October de 2021

«Hay que proveer a la comunidad de los datos que genera el gobierno», Rudi Borrmann, director del Laboratorio del GCBA

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NOTICIAS POSITIVAS entrevistó en el estudio de Radio Palermo a Rudi Borrmann, a cargo de la Dirección General de Innovación y Gobierno Abierto , dependiente del Ministerio de Modernizacion del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

N+: -¿Qué es Gobierno Abierto, y por qué el gobierno de la ciudad le dedica este espacio?
-La dirección de Gobierno Abierto es, en el fondo, el resultado de una evolución natural de algo que empezó en 2008 cuando a mi me convocaron para trabajar en el desarrollo de una dirección de nuevos medios. En ese momento era un equipo que empezaba a ver cómo se pueden usar las redes sociales desde el gobierno.

-¿Quién te convocó?
– Marcos Peña, el secretario general del GCBA. Debo admitir que en un principio yo tenía mis prejuicios respecto a trabajar en el Estado. Mi trabajo allí evolucionó en un equipo que se transformó en una especie de agencia digital dentro del mismo gobierno, desde donde ayudamos a mejorar la comunicación entre el gobierno y la gente. Hacia 2010 empezamos a ir más allá: nos preguntamos cómo pasar de dialogar con la gente a construir con la gente…

Ese fue el primer acercamiento con el concepto de Gobierno Abierto que ya se debatía en otros lados del mundo y que tenía que ver en cómo esta institución empezaba a adaptarse a una nueva época: utilizar el poder de la tecnología, de la colaboración y la innovación para construir productos y servicios públicos en colaboración con la ciudadanía y en forma más inteligente. Así es como presentamos el proyecto de gobierno abierto.

-¿Cómo funciona Gobierno Abierto?
-La idea es crear una unidad que trabaje en la generación de datos públicos. Es decir, proveer libremente a la comunidad de los datos que genera el gobierno, con libre acceso para su reutilización, etc. Además, la idea es crear alrededor de ese catálogo de datos una comunidad que pueda hacer uso de esos datos para la construcción de aplicaciones, modelos, análisis, entre otras cosas.

-Cuando hablas de crear comunidad, ¿a qué te referís?
-Nosotros entendíamos que con sólo publicar datos no íbamos a tener un aluvión de gente viniendo a consumirlos, por lo que empezamos a buscar estrategias para poder crear más demanda para lo que nosotros proponemos. Al ver mucho de lo que se estaba haciendo afuera, nos dimos cuenta de que como primera medida teníamos que ir a esto que llamamos el “primer cordón de reutilizadores”: periodistas, universidades, desarrolladores que son capaces de generar productos a partir de los datos que brindamos. En este sentido, la ciudad de Buenos Aires tiene características que la hacen bastante única a nivel latinoamericano por su gran volumen de periodistas, ONG, universidades y comunidades de desarrolladores que hacen uso de los datos.

-¿De dónde surge todo este movimiento hacia los datos libres?
-El padre de toda esta movida, y esto no es casualidad, es Tim Berners-Lee, el padre de Internet. En una charla con el entonces primer ministro británico Gordon Brown, le dijo: “Después de Internet, lo que viene es el potencial de los datos.» Estamos creando una inteligencia única, un nivel de información que bien trabajado nos permite tener una idea mucho más acabada de lo que pasa en nuestra realidad. A nivel del Estado, es un cambio cultural importantísimo: que pase a ser proveedor de datos cuando históricamente siempre ha sido el que responde a pedidos de acceso a la información, etc…

– Hay todo un cambio cultural también dentro de la administración pública, ¿no es cierto?
-Sí. Nosotros no podemos ser una isla, como espacio “de innovación”. Tenemos que ser articuladores para que la innovación ocurra en todas partes. Y ocurre. Nosotros trabajamos con distintas áreas que manejan temas importantes de la ciudad, y siempre intentamos aportar la mayor ayuda posible. Es por eso que nosotros nos transformamos en una especie de laboratorio: en un área donde se puede encontrar colaboración técnica, donde se puede fallar usando metodología. Y esto no es un modelo inédito, porque ocurre en distintas partes. Nosotros somos el primer laboratorio de información pública de América Latina. Se sumó hace un año México; hace seis meses Río de Janeiro; en dos meses, Quito, y la presidenta Bachelet lanzó hace 6 meses la iniciativa en Chile a nivel país.

-¿Qué otros casos de iniciativas iguales o similares a Gobierno Abierto hay en el país?
-Se me ocurren los casos de Bahía Blanca, Junín, el Consejo Deliberante en Córdoba, Misiones, el gobierno acional. Vemos que estas modalidades están cada vez más en la cabeza de la gente, en una mezcla entre tecnología, nuevos medios, transparencia, información y participación ciudadana. El caso de Bahía Blanca es extremadamente interesante. Para ser gobierno abierto se necesita tomar una determinación política, y el caso de Bahía es interesante.

-¿En qué se diferencia el gobierno de Bahía Blanca con uno que no tiene datos abiertos?
-Lo que tuvo de interesante es esto de poner los datos en función de una herramienta muy concreta. Por ejemplo, hicieron un trabajo muy interesante en toda la zona del polo industrial con una organización que se llama Garage Labs. Juntos armaron una especie de monitor del tipo de tratamientos de sustancias peligrosas que se hacen en ese polo. Entonces, uno puede entrar a un mapa que te muestra los datos. Es lo mismo que se hizo con el Riachuelo. Creo que lo que le falta a Bahía Blanca, y que pasa a veces en lugares chicos, es que no tiene el caudal de comunidad de programadores, y periodistas, como hay en las capitales.

-De la comunidad de periodistas, ¿qué porcentaje dirías que consulta y se ocupa de usar los datos?
-Creo que todavía es bajo. Es un tema muy nuevo, pero en las redacciones el tema cada vez aparece más, algunos diarios del mundo -acá La Nación (LNData)- están empezando a trabajar más profundamente el tema de los datos.

-¿En qué están trabajando ahora, y cuál es el proyecto que dirías más valorás en lo personal?
-Yo creo que haber consolidado la política pública y crear un pequeño cambio cultural en la administración es de lo más importante que nosotros hicimos. En cuanto a los proyectos actuales, nosotros estamos en una etapa de consolidación de una serie de proyectos que salieron de nuestro último proceso de innovación que se llamó Ciudad Abierta. Expusimos una serie de problemas propuestos por organizaciones de gobierno y organizaciones por fuera del gobierno que fueron trabajadas con la comunidad. Hay una serie de nueve proyectos que surgieron de Ciudad Abierta y en los cuales estamos trabajando.

A nivel datos estamos con muchos proyectos interesantes: uno de ellos con respecto a la inscripción online a los colegios. Y otro muy interesante es una plataforma para el monitoreo de la recolección de residuos en la ciudad de Buenos Aires surgió en un hackatón que organizamos y en el que un chico pensó en el problema de la separación en origen. Básicamente se apoya en lo que la gente aporta con sus denuncias como ciudadanos y utilizamos esos datos para la plataforma de monitoreo.

Bormann