sábado 02 de July de 2022

Bibliotecas: secretos para armarlas en un programa de capacitación de la ciudad

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Todavía en el mundo las bibliotecas siguen siendo fundamentales para todo: buscar un libro de texto de la escuela, consultar ese libro que no se encuentra en otro lado -ni siquiera en Internet, porque no está digitalizado-, encontrar más obras de ese autor que descubrimos en la librería -o que descargamos de Internet, por qué no-, y por el puro placer de descubrir algo nuevo o para deslumbrar a alguien con nuestra erudición.

Por eso mismo, hoy más que nunca, los bibliotecarios y los auxiliares de bibliotecas son muy apreciados. En la biblioteca porteña «Ricardo Güiraldes» (Talcahuano 1261) se está dando un curso para auxiliares de bibliotecas y espacios de lectura, coordinado por el profesor Mateo Niro. Niro es Licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires, donde realiza el doctorado sobre Glotopolítica y dicta clases de Semiología desde 1998. También es docente de Sociolingüística en el Profesorado Superior “Joaquín V. González” y de Narratología en la Universidad de General Sarmiento.

N+: -Este curso que se dicta en la Ricardo Güiraldes y que consiste en 20 encuentros, ¿ya tiene varios años, verdad?

MN: -Comenzó aproximadamente alrededor de 2004, en un contexto de crisis muy especial del país. Se fueron armando bibliotecas comunitarias en muchos comedores populares, en centros de salud, en la cárcel de Villa Devoto. La biblioteca empezó a ser una aliada de estas otras instituciones y por esa época armamos esta capacitación que sigue hasta hoy: programa de auxiliares de bibliotecas y espacios de lectura. El objetivo fundamental es darles herramientas a estos mediadores de la lectura.

-¿Con qué se van a encontrar los asistentes a esos 20 encuentros de los viernes por la tarde?

-No sé si van a aprender mucho de bibliotecas, pero sí van a viajar por la ciudad. Porque empezamos en la Ricardo Güiraldes, pero la mayoría de los encuentros se dan en otras bibliotecas: por ejemplo, el procesamiento técnico-bibliográfico, es decir, lo que llamamos catalogación, fichaje, etc., se da en la Biblioteca del Congreso; vamos a ir también a la Biblioteca Nacional y a una pequeña, la del club Nueva Chicago, para ver una experiencia específica.

Vamos a trabajar sobre sustentabilidad de proyectos comunitarios y la reunión va a ser en Unicef a cargo de Milagros Olivera, una especialista en búsqueda de recursos, en trabajar con el tercer sector. Cada uno de estos núcleos temáticos no solo tiene que ver con cuestiones bibliográficas, sino también con contenidos organizacionales, con comunicación y prensa. La idea es abarcar los distintos temas ligados a la organización de estos espacios ligados a la lectura.

-¿Por qué vale la pena mantener hoy a las bibliotecas en funcionamiento?

-Por dos situaciones básicas: cuando empieza la escritura, para acumular el conocimiento, el saber; la otra tiene que ver con el ámbito social, el lugar de encuentro. La Argentina  tiene una historia muy rica con la creación de las bibliotecas populares a partir de la ley Sarmiento, y que siguen existiendo porque son instalaciones dinámicas que se van reconfigurando constantemente.

 

-Y ahora tienen un nuevo protagonismo.

-Ese es el tercer punto que interesa y que está relacionado con el curso que empezamos ahora: es el rol del mediador. La tecnología es tremendamente útil y alucinante: puede existir la posibilidad de comprar libros en las librerías y hay muchas ofertas, pero lo que es irreemplazable es el contacto humano con otra persona que nos orienta. El bibliotecario es el que recibe, que orienta, que aconseja adónde ir en su rol de mediador y protagonista fundamental de una biblioteca. Es que intermedia entre el lector y el libro.

Libros para devorar

 

-Uno de los temas es, justamente, «Didáctica, escuela y literatura infantil».

-El tipo de biblioteca comunitaria que llamamos de proximidad es una aliada fundamental de la escuela. Hay que acompañar los primeros pasos para que alguien pueda llegar a la alta cultura, si no, no se llega. La producción editorial, además, está muy ligada a la relación con la escuela. Por eso, bibliotecario-escuela es una relación fundamental. Casi no quedan ya cupos, pero no queremos que nadie se quede afuera. Este es un camino, un recorrido. Vamos a publicar cada una de las actividades, por lo cual, si alguien quiere participar del tercer encuentro porque le interesa la temática, probablemente podrá hacerlo.

+ INFO: mail, [email protected]; facebook.com/pbibliotecasparaarmar, y en Twitter, @ProgramaBPA