sábado 26 de November de 2022

Pablo Benavides, thinking partner, adelanta el lema de este año para Sustainable Brands

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NOTICIAS POSITIVAS entrevistó a Pablo Benavides, un publicista argentino que ha decidido lanzarse como emprendedor independiente, ofreciendo un servicio poco común, ya que se posiciona en el mercado como un thinking partner: un compañero del pensamiento, de las ideas. En definitiva, él ofrece el servicio de pensar juntos estrategias de sustentabilidad. Busca trabajar codo a codo con las empresas para que no sólo digan que quieren ser mejores, sino que también logren los objetivos que las lleven a ser más sustentables.

N+: -Teniendo en cuenta tu papel como thinking partner, y el hecho de que las personas que consumen son cada vez más responsables, en tu experiencia empresarial, ¿cómo se hace para que las empresas estén en equilibrio con esa gente que consume sus productos?
PB:
-Es muy interesante porque se genera una tensión o una contradicción. En primer lugar, no todo el mundo me llama para que los ayude, porque hay todo un sistema de agencias de comunicación que funciona, y que hace que las empresas se pregunten para qué tendrían que llamarme. Sin embargo, yo creo que estos temas de sustentabilidad requieren de gente especializada, y esa fue mi apuesta. Cuando un conocido se pone en contacto conmigo para trabajar juntos, lo hace desde su convicción de que yo puedo hacer un aporte y colaborar. Pero después está la resistencia a lo que yo le digo, y la resistencia que surge de la estructura de trabajo en la que están insertos. Los tiempos no siempre son los mejores. Entonces, teniendo en cuenta esa resistencia que existe y es prácticamente inevitable, yo trabajo desde un espacio de hacer preguntas, de ayudar a alinear el propósito, de lograr que aquello que dicen que quieren ser, o hacer, se parezca un poco más a la realidad.

Uno tiene que lidiar también con la incomodidad que pueden llegar a generar ciertas preguntas que uno hace. Pero creo que es interesantísimo porque a veces, mucho más rápido de lo que creen, aparecen posibilidades de hacer muchas cosas. Se genera un círculo virtuoso de conexiones y de repente hasta el mismo CEO de la compañía puede interesarse en el proyecto, y todo comienza a alinearse. Pero para lograr el éxito primero hay que atravesar una especie de rompiente que son justamente los tiempos. Muchas veces me dicen: «Todo muy lindo, pero necesito que esto sea un éxito rotundo mañana». Y además, muchas veces el éxito está medido en una sola variable, que es la económica. Es una cuestión de parámetros, porque si el éxito fuese el nuevo éxito del que estamos hablando, ya no deberíamos pensar en el éxito simplemente como una variable económica o dineraria.

 

-El propósito es el eje central de Sustainable Brands 2016. Vos sos curador en contenido, ¿qué nos podés adelantar?
-Si, soy parte del equipo de contenido junto con Urban, que son quienes lo están organizando. Será el 13 y 14 de septiembre en la Usina del Arte, y es la tercera edición en Buenos Aires. Todos los años, Sustainable Brands tiene un lema, que va girando alrededor del mundo, en todas las ciudades en donde se realiza el evento. El primer año el lema fue «Reimaginar, rediseñar y regenerar», el segundo era «How know» que tenía que ver con cómo lo hacemos, y ahora el lema es «Activando el propósito», y nosotros le hicimos una bajada: «¿Cómo ponemos el propósito en acción?».

El gran desafío es cómo poner en acción el propósito. Estamos tratando de encontrar personas que no sólo digan bien y que cuenten lindas historias, sino que traigan historias de acción inspiradoras: de nuevos modelos de negocios, de innovación, de impacto, de liderazgo, de teorías académicas, de casos reales que hayan agregado valor y que puedan servir de inspiración a los que estamos tratando de pasar del decir al hacer. Y que esos puedan ser modelos de buenas prácticas. Que logren que la gente vea cómo han sido honestos con lo que decían, alineados con la visión y misión de la compañía, haciendo tal cosa y obteniendo tales resultados. Ahora, como dicen las empresas B, se trata de buscar a las mejores para el mundo, y no del mundo.