martes 21 de noviembre de 2017

Otra salida a la polémica en Santa Cruz: trabajar en eficiencia energética como alternativa

La eficiencia energética como complemento y como política pública es la respuesta a la producción de energía, y es una práctica que, en distintos países, se está implementando desde hace años

Tomas Horton por

Río Santa Cruz

El ingeniero Carlos Tanides es profesor en la Universidad de Buenos Aires y coordina el Programa de Ambiente y Energía de la Fundación Vida Silvestre. Luego de su excelente exposición sobre las represas en el río Santa Cruz en la Audiencia Pública realizada recientemente en el Congreso de la Nación, NOTICIAS POSITIVAS lo entrevistó para hablar sobre cómo la eficiencia energética puede ser una alternativa viable a la construcción de las dos megarrepresas que podrían afectar gravemente el medio ambiente de una de las regiones más hermosas y ricas en biodiversidad como es la Patagonia.

Tomás Horton: -¿Qué impacto puede tener la eficiencia energética en la matriz energética argentina?
-Es una línea de política energética que complementa las políticas normales de producción de energía. Cuando hablamos del uso racional y eficiente de la energía, estamos hablando de políticas que disminuyen el consumo: producir energía o ahorrar energía es equivalente en cuanto al resultado. Hace mucho tiempo y en muchos países del mundo que se está trabajando en este tipo de políticas, que pueden tener un impacto muy fuerte si se las aborda adecuadamente. En la Argentina también se están adoptando políticas de este tipo, pero sabemos que con mayor fuerza y decisión podemos avanzar de manera más concreta.

Andrea Méndez Brandam: -¿Cuáles son esos esfuerzos, qué tenemos que hacer para avanzar hacia ese lugar?
-Las posibilidades concretas existen, lo que sucede es que para eso hay que adoptar la decisión política para trabajar con mucha firmeza en este tipo de políticas, que incluyen, por ejemplo, los sistemas de etiquetado de eficiencia en los productos como heladeras, aires acondicionados, termotanques, calefones, en el sector industrial, en el sector comercial y de transporte. Es decir que se pueden establecer sistemas que regulen la eficiencia de los productos, y que impidan que los productos que se comercializan consuman mucha energía.

Con estas políticas, algunas de las cuales ya se están implementando en la Argentina, lo que se logra es que el sector de consumo vaya siendo más eficiente y deje de derrochar energía que luego debe suplirse construyendo centrales eléctricas. En este caso hablamos de las represas de Santa Cruz, pero podría tratarse de cualquier otro proyecto. Entonces, el impacto de este tipo de políticas es muy fuerte cuando la decisión de avanzar en esta línea es fuerte también.

AMB: -Uno ve en la Argentina tantos edificios públicos y privados que mantienen sus luces encendidas las 24 horas, que pareciera que todavía no estamos entendiendo esto.
-Ese es uno de tantos ejemplos. Podemos hablar de hipermercados, de señalización y alumbrado público, de la eficiencia de los automóviles, que aunque no sean eléctricos influyen en la matriz energética del país. Hay infinidad de ejemplos y de cosas que se pueden hacer, y que si se hacen con contundencia y efectividad pueden ayudar a, por lo menos, intentar evitar este tipo de obras tan nocivas. Es posible hacerlo, lo que ocurre es que hoy no está presente ese nivel de decisión.

-¿Cuál sería un buen ejemplo para seguir?
-Los países europeos tienen políticas muy fuertes en este sentido, incluso EE. UU. las tiene en algunos Estados. En ciudades como París, por ejemplo, se apagan las luces de publicidad por la noche, cosa que nosotros no hacemos. A nivel regional, Chile y Brasil tienen políticas muy fuertes en términos de eficiencia energética. Yo diría que en algún punto más avanzadas que las nuestras. Experiencia en el mundo sobra, porque esto se viene haciendo desde hace alrededor de 30 años en el mundo, o sea que hay lugares a donde recurrir.

TH: -Desde un punto de vista legal, ¿como se pueden manifestar las políticas públicas a las que hacés referencia?
-No hay una sola forma. Es un conjunto de políticas: algunas son coercitivas, unas son voluntarias, otras son estímulos económicos, campañas de concientización. En el tema de eficiencia no hay que hacer una sola cosa, sino que hay que actuar con muchas medidas de distinta naturaleza articuladas en forma inteligente para tener un resultado fuerte. Hay de todo un poco, no hay una sola cosa.

-Más allá de la eficiencia energética, ¿es viable plantearse la generación de energía a partir de otras fuentes, como pueden ser la eólica o la solar?
-Las renovables es una alternativa, inclusive otros tipos de represas hidroeléctricas pueden ser la alternativa también. Hay muchos proyectos en la Argentina de represas hidroeléctricas, algunos son muy impactantes en el medio ambiente y para nosotros son inadmisibles, pero hay otros que no lo son tanto.

Hay que buscar los caminos que sí son aceptables, y después existe un abanico enorme de otras posibilidades en donde aparecen las energías renovables, que permitirían evitar este tipo de obras como las megarrepresas de Santa Cruz

En el Congreso

El ingeniero Carlos Tanides fue uno de los disertantes en la Audiencia Pública que se realizó en el Salón Azul del Congreso de la Nación. Allí, los ministerios de Ambiente y de Energía nacionales expusieron las conclusiones de los informes ambientales (oficialmente aprobados) sobre el impacto ambiental de las represas. Se trató de una instancia de participación ciudadana, que está prevista en la ley de Obras Hidráulicas (23.879), en la que disertaron representantes del sector privado, público, ONG y científicos especializados.