viernes 01 de July de 2022

Francis Raquet, director de Ventus Ingeniería: energías renovables que llegan desde Uruguay

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NOTICIAS POSITIVAS entrevistó, en el estudio de Radio Palermo al ingeniero industrial Francis Raquet, uno de los directores de la empresa uruguaya Ventus Ingeniería. Raquet está en la Argentina para trabajar en el mercado local de las renovables; su empresa presentó junto a otras dos compañías ofertas a la reciente licitación convocada por el gobierno argentino.

N+: -Ventus es una empresa muy joven. ¿Qué es lo que hacen y qué los trae a la Argentina?
FR:
-Es una empresa que trabaja hace seis años. Somos una plataforma de ingeniería con antecedentes en desarrollo, construcción, operación, y ahora en breve también comercialización de energía renovable.
La Argentina era el destino más evidente para nosotros. Empezamos yendo a otros países, pero, a partir de enero de este año, a raíz de las políticas claras que marca el nuevo gobierno, decidimos abrir una oficina acá.

Estamos ayudando a varias empresas que se presentaron a la licitación, y en paralelo desarrollando y ofreciendo nuestros servicios a empresas y consumidores industriales que tengan que cumplir con la ley que empezará a regir en 2018 y que obliga a que el 8 por ciento de la energía que consumen los industriales provenga de fuentes renovables. Estamos además pisando fuerte en la Argentina, porque el mercado nuestro se acabó, ya hay una sobreoferta energética en nuestro país.

¿Qué quiere decir esto de que el mercado uruguayo se acabó, y que hay una sobreoferta energética?
-Históricamente, el backup energético de Uruguay siempre ha sido la Argentina. Hay una conexión de 2000 MW en Salto Grande que a partir del año 2002 la Argentina lo cortó, con lo cual dejó de ser la fuente de energía uruguaya. Entonces, tuvimos que salir a buscar una solución, porque ya no teníamos más lugar para construir represas grandes. Lo que parecía algo que iban a probar, que era la energía eólica, terminó siendo la solución definitiva.

En este momento tenemos unos 1000 MW aproximadamente de energía eólica, más 200 MW de energía solar, y en este momento se están instalando unos 400 MW de energía eólica. A partir del año que viene tendremos unos 1500 MW de energía eólica, y nuestros picos de consumo suelen ser de 1400 MW. Básicamente, dentro de un año tendremos un 35 por ciento de la energía que consumimos proveniente del viento, y el resto va a venir del agua. El año que viene estaremos en el top 3 de los países con mayor energía eólica del mundo, y lo hicimos en tan solo 5 o 6 años.

¿Uruguay puede proveer a la Argentina de energía que le sobre? Si no, ¿qué se hace con esa energía que sobra? 
-Justamente estamos haciendo eso. Cuando nos sobra energía, se la vendemos a la Argentina. De hecho, hoy el MW se vende más barato que hace unos años. Cuando ya no podemos almacenar energía, se la entregamos a su país. Hay que pensar que toda la energía que le podamos enviar a la Argentina va a ser beneficiosa, porque en vez de quemar gas o líquidos, van a estar consumiendo energía limpia.

Con estos nuevos gobiernos y autoridades del lado argentino, está habiendo nuevas discusiones a nivel energético entre Uruguay y la Argentina, y se están sincerando las cosas de un lado y del otro. La energía uruguaya acá se estaba virtiendo a precios ridículamente bajos, y era injusto para el lado uruguayo, y ahora se está virtiendo a precios más cercanos al valor real. A su vez, se está abriendo al mercado privado, una de las razones por las que vengo permanentemente aquí es que nosotros en Uruguay operamos unos 78 MW de energía eólica, que no es necesitada por el Uruguay. Se trata de 150 millones de dólares de inversión, que no es importante a nivel país, pero a nivel privado sí es importante, porque la reglamentación prevé que una empresa privada uruguaya puede venderle energía a otra empresa privada argentina.

Entonces, nosotros firmamos un contrato con una comercializadora argentina llamada Saesa, cuyo presidente es Juan Bosch, y la intención nuestra es volcar la energía que a nosotros nos sobra (y que el mercado uruguayo no está dispuesto a comprar al precio que realmente vale) y traerla acá. Pero esto funcionaría a nivel privado, utilizando la conexión existente en Salto Grande. Nosotros ya hicimos el trámite del lado uruguayo, obteniendo el permiso a nivel ejecutivo para exportar energía, y del lado argentino está Juan Bosch tramitando el permiso. Cuando los dos tengamos el permiso, podremos inyectar energía barata, a 45 o 50 dólares. Cuando ustedes queman gas, tienen un costo del MW de 55 dólares aproximadamente. Entonces, estarían comprando energía renovable a precios menores. Es una situación en la que ganamos los dos.

-Desde el punto de vista del consumidor argentino, que está acostumbrado a pagar poco por la energía, ¿qué pasa hoy en Uruguay, y qué puede llegar a pasar en la Argentina?
-La energía es cara. Yo entiendo que aquí el tarifazo impacte fuertemente, pero hay que poner en contexto el valor de la energía. Ustedes pagan energía a valores que no son los valores a nivel regional. El costo energético medio en Argentina está por encima de los 100 dólares, y ustedes están pagando algo más de la mitad de eso. Yo entiendo el ajuste de tarifas, porque los valores con los que venían eran insostenibles. Por eso no ha habido inversiones en infraestructura eléctrica o nuevas generaciones.

La energía renovable va a traer mejoras, porque están supercompetitivas. La primera licitación duplicó la expectativa, y creo que en octubre va a haber sorpresas por los precios que surjan, que serán muy buenos y competirán con las térmicas tradicionales.

Volviendo a Uruguay, el consumidor todavía no ve la rebaja en el costo energético. Más allá de que hoy por hoy el costo para la energía uruguaya es cero, porque sobra agua y sobran vientos, todavía se está pagando un precio en proporción a lo invertido. Hoy, una casa promedio está pagando 230 dólares el MW, mientras que en Argentina se paga menos de la mitad. Creo que cuando se le da un valor razonable a la energía, el consumidor la va a cuidar y va a invertir en disminuir su consumo, o en hacerlo más eficiente. Yo hablo con colegas argentinos que me cuentan que regulan la calefacción de su departamento abriendo y cerrando la ventana. Eso es inadmisible en Uruguay.

¿Cuál es la expectativa de Ventus en Argentina?
-Nosotros venimos por necesidad. No es que nos tiramos de internacionales. Armamos un equipo multidisciplinario en Uruguay, de técnicos de obra, ingenieros civiles, viales y eléctricos, tenemos un equipo de mantenimiento, y ese equipo en Uruguay ya no nos suma, porque el país ya tiene toda la energía que necesita. La demanda de energía se estancó y está bajando, por lo que queremos replicar en la Argentina lo que hicimos en nuestro país.

Nosotros instalamos aerogeneradores en plantas industriales para reducir su consumo, y también desarrollamos y construimos parques eólicos en donde invitamos a cualquier empresa o persona que quiera ser dueña o participar de una inversión de un parque eólico. Todos los parques eólicos que hacemos son empresas que compran un aerogenerador de ese parque, o en un parque salimos al mercado de capitales y ofrecemos a cualquier persona que quiera ser en parte dueña del parque. Tuvimos mucho éxito en Uruguay con esa metodología, y queremos trasladarla aquí, en donde la ley obliga a los grandes consumidores (más de 300 KW) a que el 8% de la energía que consuman provenga de energías renovables para el año 2018.

Entonces, para eso están las licitaciones de Cammesa, pero también va a haber un mercado privado en el que privados ofrezcan energía renovable a las empresas que deban cumplir con ese 8%. Nosotros estamos reuniéndonos con empresas consumidoras, ofreciéndoles la instalación de aerogeneradores en sus predios, o armarles parques eólicos en algún sitio para que cumplan con la ley.