martes 05 de July de 2022

En Boti-k, cosmética natural y conciencia ecológica van de la mano

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Ignacio Conde, emprendedor responsable de Boti-k, línea de cosmética natural ciento por ciento vegetal, estuvo en Radio Palermo para contarle a NOTICIAS POSITIVAS qué es esta empresa.

N+: -¿En qué consiste Boti-k?
I.C.: -Nuestra línea es ciento por ciento pura, es decir que no usamos conservantes, colorantes ni productos de síntesis química sino que tratamos de que todos los productos sean ciento por ciento vegetales y naturales. Ni derivados animales ni del petróleo.

-¿Boti-k tiene conciencia ambiental?
-Tomamos la conciencia ecológica como algo integral. Desde el cuidado personal hasta el del medio ambiente, pasando por el cuidado familiar. Cuando usamos un producto no solo está en contacto con nuestro organismo, sino que también sus residuos van a los ríos, a la tierra, y en este proceso estamos llenando de químicos sintéticos el ambiente. He leído que en los últimos años se han creado unos 500.000 productos químicos nuevos de los cuales la mayoría no son biodegradables.

-¿Por qué decidieron crear esta línea?
-Por esto último y por las necesidades de muchas personas que tienen sensibilidad en la piel. Pero también por una necesidad personal y familiar. Hace unos años, tuvimos un hijo, Santino, dentro del espectro autista. Con él descubrimos que muchas personas dentro de este espectro tienen intestino permeable, lo que los hace muy intolerantes a los productos químicos. Los médicos nos recomendaron no usar productos envasados. Si bien ya teníamos una orientación orgánica, vino todo un trabajo para cambiar casi de raíz las costumbres de nuestro hogar. Hoy hay una nueva tendencia, en parte debido a los celíacos, de productos que no incluyen gluten. Nuestro hijo es intolerante a esta sustancia y también a la caseína, y todo tipo de químicos.

-¿Cómo se las arreglaban al principio?
-Nos vimos en la obligación de traer muchos productos importados. Empezamos con la dieta, pero pronto descubrimos que los productos de higiene y cosmética también le hacían daño, ya que la piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y el que nos protege de las sustancias que pueden contaminarnos o intoxicarnos. Pero además tiene capacidad de absorción y si hay problemas inmunológicos o intestinales, está mucho más permeable y reactiva.

-¿Entonces surge Boti-k?
– Sí. Mi padre estaba vinculado al negocio de la cosmética pero se había fundido en 2001, y con mi señora decidimos reflotar y reinventar este proyecto. Al principio fue muy difícil, debíamos viajar a países limítrofes para conseguir materias primas. Pero siempre digo que Santino hace milagros, porque nos ayudó a abrir muchas puertas. Un laboratorio se animó a hacer las pruebas y así nació el jabón.

-¿Cómo es una fábrica con estas características?
-No es diferente. Las máquinas sirven para hacer un jabón de cualquier tipo. Las máquinas son muy modernas y han logrado un grado de compactación que evita que se deshaga rápidamente, teniendo en cuenta que es un producto caro. Las materias primas como coco o aceite de palma son importadas. Pero si el ingrediente está en la Argentina, como la jojoba de Catamarca o la rosa mosqueta del Sur, empleamos las materias locales. Usamos el quillay, con características detersivas, que crece en el sur de nuestro país y de Chile. Me enteré en los Estados Unidos de su existencia,. Es como un jabón líquido natural. Ya lo usamos en los champúes y pronto lanzaremos un jabón liquido.

-¿Alguna recomendación de dosis sobre los productos naturales?
-Están estudiados para que las dosis sean las adecuadas para dar nutrición pero no saturación. Los aceites esenciales se deben vehiculizar en un gel o crema, o para el baño. Los muy concentrados se usan en pequeñas dosis.

-¿Qué características tiene esta empresa?
-Nosotros desarrollamos nuestra propia comercialización, no podíamos ir a una distribución común. Decidimos desarrollar un marketing educativo sobre la necesidad de la conciencia ecológica. Lo llevamos a la Asociación de Profesionales del Hospital de Niños para que lo chequearan, y ellos nos dieron la recomendación que está en el packaging del jabón. Y el 10% de la venta del producto va a beneficio del Hospital de Niños.

-Y es un buen negocio.
– Después de cinco años podemos decir que sí, crecimos sobre todo en el último año. El “no” para nosotros es un “vamos a ver”. Pedimos exhibir los productos en los locales y el consumidor dijo que sí. Hacer las cosas bien tarda un poco más pero rinde sus frutos.

+ INFO: www.boti-k.com