martes 28 de September de 2021

El refugiado que ganó un premio con su programa de radio

por

Foto :gentileza UNHCR; Baruani Ndume sostiene orgulloso el Premio Internacional de la Paz Infantil, entregado por Wangari Maathai , ganadora del premio Nobel de la Paz

Baruani Ndume, un congoleño de sólo 16 años, ha ganado el International Children’s Peace Prize (el Premio Internacional de la Paz Infantil) anual, por la producción de un programa de radio para niños en un campo de refugiados en Tanzania.

Ndume recibió el premio de manos de la ganadora del Nobel de la Paz 2004, la keniana Wangari Maathai, durante una ceremonia en los Países Bajos. Entre los invitados se encontraban el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, y Wilbert van Hövel, representante regional del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) para Europa Occidental.

El premio, organizado por la fundación holandesa KidsRights, es entregado a un niño «cuyos actos de coraje o igualmente admirables hayan marcado una diferencia en la lucha contra los problemas que afectan a los niños de todo el mundo». Incluye una recompensa económica de 100.000 euros que se destinarán a proyectos relacionados con su trabajo.

El jurado consideró que Ndume, coordinador del programa «Los niños por los niños» en el campo de refugiados Lugfu (Tanzania) había «en las circunstancias más increíbles… elegido defender los derechos de otros niños».

El programa de radio se concentra en la educación para jóvenes con dificultades, así como la reunificación familiar. Ha ayudado a padres en la República Democrática de Congo a reunirse con sus hijos, de los que habían sido separados. «Niños y niñas con historias similares a la mía no podían expresarse fácilmente, y guardaban su dolor para sí», dijo Ndume. «Nuestro programa de radio los hace sentirse menos solos».

Ndume nació en la provincia de Kivu, al sur del país. Su padre murió cuando él tenía sólo cuatro años, y su madre y su hermano menor fueron asesinados cuando el conflicto resurgió en la región en 1998. Los soldados llevaron a su familia y a sus vecinos a una casa y luego la incendiaron. «Como yo era pequeño, logré escaparme por un agujero en la pared», recordó.

El muchacho mantuvo su historia en secreto, hasta un día del año pasado. «Me acerqué a la organización World Vision (organización que trabaja con el Acnur) y comprobé que tenía un programa de radio llamado ‘Child Voice Out’ («La voz de los niños afuera»). Fui elegido entre otros niños refugiados y comencé como joven periodista para la emisión de este programa, todos los domingos», explicó. «Espero poder ir a la universidad un día y ser periodista», agregó.

+ INFO: http://www.unhcr.org