martes 29 de November de 2022

Biogás, biocombustibles, alimentos y bebidas, temas y desafíos para el crecimiento productivo de los argentinos

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Con el propósito de generar líneas de acción para promover el desarrollo de sectores estratégicos de la industria en los que la biotecnología permite mejorar los procesos productivos, se realizó en el Parque Tecnológico Miguelete del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) una mesa ejecutiva para la discusión de oportunidades y dificultades del sector. .

Allí se dieron cita representantes del ámbito público y privado para acercar posiciones y puntos de vista sobre los desafíos de la biotecnología en el sector de biogás, biocombustibles y alimentos.

“La biotecnología es esencial para el desarrollo productivo por el gran impacto que tiene en distintos sectores de la industria. El Centro de Investigación y Desarrollo más nuevo que tiene el INTI es el de Biotecnología y muchos otros centros del Instituto articulan con la industria en el desarrollo biotecnológico. Este encuentro permite al sector público entender cuáles son las necesidades de la industria y reformular estrategias de trabajo conjunto”, señaló el coordinador de Gerencias Técnicas del INTI, Leonardo Spina.

En el encuentro se realizaron mesas en paralelo sobre biogás, biocombustibles y alimentos y bebidas con la participación de representantes de los ministerios de Producción, Agroindustria, Ciencia Tecnología e Innovación Productiva, Ambiente y Energía y de organismos del sector científico, tecnológico y productivo, como INTI, INTA, Conicet, Y-Tec YPF, Senasa, el Instituto Nacional de Alimentos, y las universidades nacionales de San Martín y de Quilmes, entre otros.

Por el sector privado estuvieron debatiendo sobre las necesidades del sector representantes de 33 empresas como Sancor, Molinos Río de la Plata, Arcor, Biotec, Marengo, Yeruva, Porta Hermanos, Dupont, Monsanto, Verónica, Aceitera General Deheza. También participaron referentes de las cámaras de Energías Renovables, Biocombustibles, Etanol de Maíz, Alcoholes, entre otros.

La mesa de biogás debatió sobre las necesidades de generar normativas que promuevan la mejora de la calidad y seguridad en el sector que incluyan la caracterización de los sustratos de origen agropecuario, agroindustrial, de los residuos cloacales y sólidos urbanos, para lo cual se podrá tomar como referencia trabajos del INTI, INTA y Senasa.

También se prevé difundir el uso de tecnologías para el pretratamiento de residuos líquidos y sólidos. Por otra parte, se definieron posibilidades de comercialización del digerido (subproducto de la digestión anaeróbica) para el sector agrícola extensivo, frutícola, hortícola, forestal y forrajero.

Respecto de los biocombustibles, se abordaron alternativas biotecnológicas para la mejora de la calidad y los procesos productivos. Para el biodiésel, se propuso buscar soluciones tecnológicas a partir del uso de enzimas para la filtrabilidad, que puede afectar el rendimiento de los vehículos; y la composición de ácidos grasos en la soja que impacta en su calidad.

Se advirtió la ausencia de reglamentación para la producción de biodiésel a partir de aceite usado, para lo cual será necesario el trabajo entre las cámaras y el sector público. Otros aspectos por trabajar serán la producción de aceites menos sensibles a la oxidación y la utilización de levaduras para la mejora de la calidad del bioetanol.

Por último, en la mesa de alimentos y bebidas se analizaron cursos de acción para el desarrollo de nuevos productos, acceso a nuevos mercados y mejora de la calidad. Para avanzar en estas tareas, se advirtió la necesidad de actualizar las normativas del sector de agroalimentos. En tal sentido, se sugirió modificar el Código Alimentario Argentino para que contemple la industrialización de nuevos productos y el relevamiento de enzimas como insumos industriales, como también generar un protocolo para nuevos productos biotecnológicos.

El desconocimiento tanto del sector público como del privado sobre el accionar de cada uno respecto de líneas de investigación, desarrollo o necesidades de asistencia fue otro factor común que surgió de la mesa ejecutiva. También se propuso avanzar en la sustitución de importaciones en bioinsumos y alimentos funcionales.