sábado 03 de July de 2022

Adela Llerena Santos asegura que «estamos cada vez más cerca de la Economía Consciente»

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Adela Llerena Santos, organizadora del reciente Congreso Internacional de Economía Consciente en la ciudad de Buenos Aires, conversó con NOTICIAS POSITIVAS sobre las nuevas perspectivas de la economía mundial. Abogada en ejercicio durante más de diez años, especializada en empresas; asesora jurídica del Servicio de Asistencia a la Comunidad Universitaria (SACU), y emprendedora y empresaria, entre otros logros ha recibido el Premio Mujer Emprendedora 2010 por la Cámara de Comercio y el Premio a la Innovación por la Junta de Andalucía en 2005.

Formadora de emprendedores en instituciones privadas y en colaboración con proyectos de la Junta de Andalucía, Llerena Santos también es creadora del Método Renasant para el desarrollo del Emprendedor Consciente y colaboradora voluntaria en la fiscalización de ONG en varios países de Centroamérica.

N+: -¿Cómo cree que se puede hacer la transición de esta economía mundial, en su mayor parte capitalista, y orientada a la búsqueda de la riqueza a toda costa, a una más “humana?
ALS: -A cualquier economía gestionada por “humanos” hay que considerarla como tal. Otra cosa es que el ejercicio de determinadas conductas nos haga sentirnos más o menos felices interiormente. Hasta la fecha, ningún sistema ha conseguido realmente generar felicidad o plenitud, ya que esto es un sentimiento o estado personal. Cualquier “ismo” que se genere como sistema está condenando al individuo a comportarse en términos de masa o de mayoría o de códigos impuestos que muchas veces no tienen nada que ver con su versión singular y única como persona. De esta forma se generan actitudes incoherentes que a la larga son las que verdaderamente producen la infelicidad. Creo que es necesaria más consciencia individual para darnos cuenta de qué comportamientos están siendo generados y cuáles son auténticos en mi. Así se está avanzando hacia el decrecimiento en lugar de producir y consumir masivamente.

La consciencia nos hace ver que no necesitamos tanto de tantas cosas. También que nos hace más felices compartir que competir, que aunque nos intenten convencer de que “el hombre es un lobo para el hombre”, muchas circunstancias de la vida cotidiana nos hacen comprobar que en situaciones de necesidad somos verdaderamente generosos, solidarios y hospitalarios. A veces incluso un pueblo entero, como el caso de los refugiados sirios, va creando sensibilidad a su paso y descubriendo facetas amorosas en muchas personas contrarias a los sistemas. Por tanto, la transformación sólo puede darse desde la consciencia de cada individuo. Simplemente “darse cuenta”, poner atención en cómo pensamos y sentimos, pues esto es lo que determina nuestros actos.

-¿Los cambios dependerán de la toma de conciencia de los grandes dirigentes, de las comunidades o de cada individuo?
-Los grandes dirigentes son individuos, las comunidades están formadas por individuos. Individuos conscientes generan grupos conscientes y actuaciones del mismo modo. Por tanto, centrémonos en cada uno de nosotros. Si sé, por ejemplo, que hay una empresa que utiliza mano de obra infantil y tengo la sensibilidad suficiente para que esto pueda parecerme inadmisible, dejaré de comprar productos en esta empresa. Siempre habrá personas a quienes no les importen determinadas actitudes, pero también debemos respetar el proceso consciencial de cada uno y la decisión o no de seguir sufriendo y generando sufrimiento.

-¿Por qué parece que la economía es algo alejado de lo cotidiano, de las personas y siempre es manejada por los grandes poderes?
-Para mi la gestión de la economía es equiparable a la gestión de nuestras propias emociones. No estamos educados para asumir nuestras responsabilidades, y existe la costumbre de hacer responsable a otros, de buscar “culpables” en vez de hacernos cargo de la parte que nos corresponde en todo lo que nos pasa en la vida. De esta forma solemos dejar en manos de otros nuestro propio poder y buscamos soluciones que nos sean dadas usando los poderes públicos como salvadores o condenadores; “papá Estado” provee, gestiona las políticas de empleo, interfiere en los precios de mercado, gestiona de tal o cuál manera, etc.
De esta forma “nos vendemos” al poder de unos pocos. Le damos nuestra fuerza, nuestro consentimiento para que nos dirijan y nos cruzamos de brazos asumiendo que no puede ser de otra manera. Por otro lado, a esos pocos les interesa hacernos creer que esta es la única posibilidad que tenemos, y nos dirigen con nuestro consentimiento.

Darnos cuenta o ser conscientes nos hace ser cada vez más responsables, pero a la vez más libres. Cada vez hay más personas que viven en lo que pueden fuera del sistema; sin tarjetas de crédito, sin hipotecas, consumiendo productos locales, compartiendo bienes y servicios que ahorran consumo o incluso usando monedas alternativas, entre otros.

-¿Cree que estamos cerca de un cambio?
-El cambio ya se está produciendo. Hace tiempo que existen estos movimientos alternativos a la economía actual. Esto no significa que vaya a ser asumido por toda la población ni que sea inmediato. Todo lleva su proceso de maduración, como la propia naturaleza de las cosas, pero cuantos más seamos en dar ejemplo, más rápido se producirá.