lunes 24 de febrero de 2020

Gobernanza en Chile: nuevo modelo de descentralización político-administrativa

Entrevista a Roberto Cervela Hernández, gerente general y fundador de la empresa B Gedes, sobre el trabajo en la zona de Atacama y su expansión a otras regiones chilenas

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nos han pedido que presentemos proyectos para poderlos ejecutar en las tres regiones. Esto también significa refrescar la masa crítica empresarial. Espero que de aquí a dos o tres años más, el resultado sea tener empresarios que estén dispuestos a invertir en estos temas.

Desde Copiapó, Roberto Cervela Hernández, gerente general y fundador de Gedes –empresa B chilena que se define como Agencia de Desarrollo Territorial, Planificación, Innovación y Emprendimiento, Responsabilidad Social, Capital Humano y Social–, se refirió en NOTICIAS POSITIVAS a la última iniciativa conjunta de Gedes, Sistema B e instituciones públicas y empresariales chilenas, relacionada con el modelo de gobernanza.

Andrea Méndez Brandam: -Se realizó un encuentro muy importante de las comunidades B de Chile en el norte del país, en Copiapó.

Roberto Cervela Hernández: -Sí, el 13 y el 14 de junio pasado, se hizo el I Encuentro Nacional de Comunidades B. Esto estaba pensado también para otras regiones del país, pero logramos hacerlo en Copiapó porque tenía una mayor convocatoria de gente.

-¿Qué implica esto? Copiapó está dando unos pasos acelerados, ya nació trabajando con Atacama en una cocreación desde el inicio y ahora como sede de todas las Comunidades B de Chile.

-Nosotros llevábamos bastantes años ya desarrollando un modelo de gobernanza, y tenemos un modelo que se llama Atacama Florece y que, además, hemos exportado a dos regiones vecinas: la región de Coquimbo y la de Antofagasta. Es decir, que teníamos una experiencia de cuatro o cinco años en esto, y cuando la Comunidad B decide instalarse en Chile teníamos muchas cosas similares, relacionadas con modelos de participación ciudadana en distintos grupos de interés, como empresarios B, académicos, abogados B, servicios públicos o funcionarios públicos y líderes de opinión.

Y lo que se hizo fue desarrollar e instalar este modelo, con personas de ocho regiones de Chile, para poder echarnos a andar ya, con varias acciones que están concretándose.

-¿Cuáles son las expectativas de estas comunidades? ¿De cuántas nuevas comunidades hablamos?

-Hablamos de la Comunidad Norte o Macrozona Norte, que abarca tres regiones: Atacama, Antofagasta y Coquimbo; luego está la región de Valparaíso, Metropolitana, Bío Bío, Lagos y Rapa Nui, que pertenece a la región de Valparaíso. Estas son las comunidades que se van a instalar en Chile.

-¿Cuál es el plan de acción?

-Es bastante ambicioso y muy expectante. En Chile se está desarrollando ahora un modelo de descentralización. Según este modelo, el Estado está traspasando a las regiones la responsabilidad política y administrativa; es decir, muy similar a como es en la Argentina con los Estados provinciales. Aquí, en Chile, se mantienen las regiones, pero va a haber un gobernador provincial o regional, elegido por elección popular, que va a gobernar.

Esto va a requerir un contrapeso de las organizaciones que nazcan de la ciudadanía. Y ahí la Comunidad B va a jugar un rol fundamental en este nuevo modelo político desde la toma de decisiones, en el sentido de poder instalar capacidades en las regiones, que tiendan a generar la sostenibilidad de los negocios, la incorporación del mundo B a la Academia, poder desarrollar diferentes nichos, como, por ejemplo, Abogados B desde el Norte. En el Norte, esta comunidad es superpotente; en Santiago se ha desarrollado también, pero no con la misma fuerza que acá.

Nos han pedido que presentemos proyectos para poderlos ejecutar en las tres regiones. Esto también significa refrescar la masa crítica empresarial. Espero que de aquí a dos o tres años más, el resultado sea tener empresarios que estén dispuestos a invertir en estos temas.

-Chile tiene un largo desarrollo en la articulación público-privada. Por eso es importante detenerse en este rol que tiene el sector de las Comunidades B en este nuevo modelo político chileno.

-A nivel institucional se ha hecho una revolución con la incorporación de modelos de triple impacto para toda su evaluación y desarrollo de los proyectos. El compromiso ha sido concreto, de tal modo que nos han pedido que presentemos proyectos para poderlos ejecutar en las tres regiones. Esto también significa refrescar la masa crítica empresarial. Espero que de aquí a dos o tres años más, el resultado sea tener empresarios que estén dispuestos a invertir en estos temas.

-¿Cuáles son los proyectos y cuáles las expectativas que tienen ahora que empezaron a trabajar fuertemente en la región de Coquimbo?

-Estamos trabajando con los mismos instrumentos que tenemos de todos los programas de Corfo y que están relacionados principalmente con el desarrollo territorial. En estos días estamos inaugurando una nueva oficina en la región de Coquimbo, en la ciudad de Serena, para una comunidad en el Valle, que está en la Precordillera. Esto nos va a permitir llegar a una zona más alejada. Y también alienta la posibilidad de hacer cosas en conjunto más adelante con el Norte de la Argentina.