martes 26 de October de 2021

Regresan los yaguaretés a Chaco y Corrientes, gracias a Rewilding Argentina y los Gobiernos nacional y provinciales

Adorado y representado por todas las civilizaciones americanas, el yaguareté no solo es importante por su aporte a la biodiversidad sino también a la riqueza cultural de las regiones donde ha habitado

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Liberación de yaguaretés: Mariua, Karay y Porá

Yaguareté, yaguar, jaguar, pantera onza, nahuel… el “tigre americano” extiende su hábitat desde el norte hasta el sur de toda América, bajo diferentes nombres. La ganadería intensiva y la deforestación son los grandes enemigos de los yaguaretés, y el estigma de “plaga” y el poco espacio al que es condenado son los riesgos que amenazan su vida en el planeta.

Actualmente, la especie ha quedado confinada a fragmentos de las ecorregiones de la Selva Paranaense, Chaco y Selva de las Yungas, en áreas de las provincias de Jujuy, Salta, Chaco, Formosa, Santiago del Estero y Misiones. Algunos autores estiman que la distribución geográfica del yaguareté en la Argentina se ha reducido en el orden del 95 por ciento de su distribución original.

El yaguareté no solo es importante por su aporte a la biodiversidad sino también a la riqueza cultural de las regiones donde ha habitado. Su nombre significa “la verdadera fiera”, y ha sido adorado y representado por todas las civilizaciones americanas.

Hoy, los pueblos guaraníes de la Argentina lo representan en sus tallas de madera y se reservan las mejores y más grandes para obsequiarlo a sus afectos muy especiales. Quien esto escribe buscó e intentó comprar una de estas piezas, pero no tuvo la suerte, aunque pudo contemplar una en el Museo Bellas Artes de Posadas. Obtuvo, en cambio, una figura pequeña e igualmente bella y valiosa.

Los yaguaretés vuelven a su hábitat; aquí, una figurita que los representa
Los pueblos guaraníes de la Argentina lo representan en sus tallas de madera y se reservan las mejores y más grandes para obsequiarlo a sus afectos

Afortunadamente, en la actualidad, la Argentina lleva a cabo planes de conservación y rescate que involucran a ONG y organismos nacionales y provinciales.

Un depredador tope en Corrientes

Sofía Heinonen, directora ejecutiva de la Fundación Rewilding Argentina señaló que “la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha declarado al período 2021-2030 como la Década de la Restauración, y en la Argentina no podría haber comenzado de mejor manera, reintroduciendo por primera vez en América Latina a un depredador tope que habíamos hecho desaparecer. El daño que hemos hecho a los ecosistemas naturales es de tal envergadura que la ONU nos señala que ya no alcanza con la conservación tradicional, con resguardar lo que aún queda en pie. Llegó la hora de recuperar los ambientes y las especies perdidas, y de eso trata el Rewilding”.

Tras más de 10 años de trabajo y 70 años de extinción en la provincia de Corrientes, los yaguaretés vuelven a caminar libres por los suelos de Iberá. Así lo informaron la Administración de Parques Nacionales, la provincia de Corrientes y la Fundación Rewilding Argentina. Los primeros en salir de los enormes corrales del Centro de Reintroducción de Yaguareté en el gran Parque Iberá fueron los cachorros Karai y Porã, nacidos a mediados de septiembre de 2020, y su madre Mariua (ver foto de tapa).

La familia se desplaza ahora a sus anchas en el humedal correntino en donde alguna vez reinó y en donde, si todo marcha bien, volverá a dominar el paisaje. El retorno del yaguareté a Corrientes es una decisión de los Estados argentino y de Corrientes y fue ejecutado con la colaboración de la Fundación Rewilding Argentina, que ya ha reintroducido en Iberá (o está en proceso de hacerlo) a otras especies como el venado de las pampas, el oso hormiguero gigante, el guacamayo rojo, la nutria gigante o el pecarí de collar.

Reintroducción de yaguaretés en la provincia de Corrientes
Los primeros en salir del Centro de Reintroducción de Yaguareté en el gran Parque Iberá fueron los cachorros Karai y Porã / Matías Rebak para Rewilding Argentina

Sin embargo, el proyecto nunca podría haber visto la luz si no fuera por el involucramiento del pueblo correntino en general y los habitantes del Iberá en particular. Es que el yaguareté ha sido un elemento destacado de la cultura de estas tierras, y el correntino se identifica con la bravura, el orgullo y el espíritu libre de este magnífico animal.

El anuncio de la liberación lo realizó el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Argentina, Juan Cabandié, quien mencionó: “Hoy hemos dado otro gran paso para la preservación del yaguareté en Iberá. Mariua, Karai y Porã fueron liberados y ya se encuentran en su hábitat natural. Cuidar a los yaguaretés es una responsabilidad de todos y todas”. Cabandié también recordó que este animal se había extinguido en la región hace 70 años.

En Chaco, una pareja de yaguaretés singular

Por primera vez en la historia se unieron un macho silvestre y una hembra cautiva de yaguareté, con el objetivo de salvar a la especie de la extinción en el Gran Chaco argentino. Qaramta, un macho silvestre de unos 5 años y Tania, una hembra de cautiverio de 9, ingresaron a un corral de junta en donde pudieron encontrarse luego de casi un año de verse a través de una reja.

Yaguaretés en Chaco: una hembra cautiva y un macho silvestre se aparearon
Los yaguaretés Qaramta, un macho silvestre de unos 5 años, y Tania, una hembra de cautiverio de 9, ingresaron a un corral de junta en donde pudieron encontrarse

Con este proyecto, Fundación Rewilding Argentina, junto al Gobierno de Chaco y la Administración de Parques Nacionales buscan recuperar al yaguareté, el mayor felino del continente americano. Esta especie clave del monte chaqueño –cuando se encuentra en poblaciones saludables– cumple un rol ecológico vital para mantener el ecosistema sano.

Además, la presencia de los yaguaretés ayudará a crear un destino de turismo de naturaleza capaz de impulsar el desarrollo de las comunidades vecinas del área protegida. Al igual que sucede en Iberá, en Corrientes y en Pantanal, en el sur de Brasil, el Impenetrable chaqueño puede convertirse en un motor de economías locales al fomentar emprendimientos sostenibles e inclusivos, vinculados al turismo de naturaleza.

Lo nombran en toda América:  es Nahuel en araucano; Yaguareté, Yagua-pará o Chiví guazú en guaraní; Uturunco en quechua; Overo, Manchado en Salta, y El Michilo, el Compadre, el Bicho le dicen los kollas

El yaguareté se encuentra virtualmente extinto en el Chaco Argentino, en donde investigadores especulan que sobreviven menos de 20 individuos en un muy extenso territorio. Los últimos registros de la especie han correspondido a machos solitarios, y muchos de ellos ya han sido cazados.

“Para un primer encuentro, fue muy positivo. Estuvieron cuatro días juntos y todo salió según lo planificado; se llevaron bien y no existieron agresiones. El proceso de recuperar al yaguareté en el Impenetrable chaqueño sigue su marcha, cada vez con más avances. Sabemos que aún falta mucho trabajo, pero está comenzando de la mejor manera”, se entusiasma Sebastián Di Martino, director de Conservación de Fundación Rewilding Argentina.

Para poder realizar esta delicada acción de manejo, un grupo de personas chaqueñas de las comunidades vecinas al Parque Nacional El Impenetrable construyeron un complejo de tres grandes corrales —el más grande, de una hectárea, que permitirá recuperar la especie en esta región de Argentina.