domingo 17 de October de 2021

«Si Polonia fuera un pastel»: historias que nos ayudan a ser más fuertes

Un bellísimo libro de la editorial Pupek Libros para su colección "Casas con palabras", escrito por Becky Rubinstein e ilustrado por Clau Degliuomini

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"Si Polonia fuera un pastel", de Pupek Libros, es un bello libro sobre cómo sobrevivir a la adversidad y crecer y aprender

Si Polonia fuera un pastel, escrito por Becky Rubinstein e ilustrado por Clau Degliuomini, es un bellísimo libro de la editorial Pupek Libros para su colección «Casas con palabras», que cuenta una historia de resiliencia, de cómo sobrevivir a la adversidad, poder crecer, aprender, enamorarse y seguir soñando con una vida distinta para todos.

El prólogo pertenece a la rabina argentina Silvina Chemen. Escribe Silvina: «Elena vivía en Varsovia, una ciudad hermosa de Polonia. Pero lo hermoso dejó de serlo cuando los nazis la conquistaron y le quitaron toda su belleza (…) Sin embargo, hay cosas que nadie nos puede quitar por más odio que haya a nuestro alrededor; por ejemplo, la imaginación, las ganas de salir adelante cueste lo que cueste, la creatividad para inventarse mundos lindos cuando el de afuera se ve tan pero tan feo».

Porque Si Polonia fuera un pastel cuenta una historia de ficción que está basada en una historia real: la autora mexicana Becky Rubinstein narra la Segunda Guerra Mundial, desde los ojos de Elena, una niña judía que, ocultando su identidad, logra escapar al destino del Gueto de Varsovia. Ha habido muchas Elenas en esa guerra y no todas pudieron escapar de los guetos. Pero Elena sí, gracias a su educación tan completa y a la ayuda de familiares y amigos solidarios. Y por eso, ella devuelve con amor todo lo que recibió en esa nueva vida que logra construir lejos de Varsovia, lejos de su amado país.

"Si Polonia fuera un pastel", de Pupek Libros, es una historia de resiliencia y amor
El mapa de Polonia, en la visión de la protagonista de «Si Polonia fuera un pastel»

Con gran maestría y delicadeza, Becky Rubinstein va entretejiendo la historia particular de Elena con la historia local de Polonia, tan compleja y tan rica, por la cual «una mamá y su niño amanecían polacos, y al día siguiente, amanecían lituanos y al otro día, alemanes». Es decir, que cada país toma una parte de Polonia… como si fuera un pastel. Y así, casi sin darse cuenta, el lector va conociendo qué fue el Gueto de Varsovia, el gueto judío más grande establecido en Europa y, también, el escenario de la mayor resistencia judía contra el nazismo, y va vibrando con los detalles de cómo se puede construir algo bello y cómo la ceguera humana puede destruirlo también.

Este libro no sería el mismo sin las ilustraciones de Clau Degliuomini, tan delicadas y al mismo tiempo tan precisas, que logran dar una segunda versión para los lectores atentos y sensibles a las líneas del dibujo, la acuarela y el collage.

La lectura de este libro de la editorial Pupek se constituye en una experiencia muy reveladora en muchos sentidos: leer historias que nos ayudan a ser más fuertes es muy necesario siempre y hoy, más que nunca, y porque dan ganas inmediatamente de releerlo, para volver a sentir ese regusto dulce y único en la boca, como cuando uno comía tortas caseras, hechas por nuestras madres, tías o abuelas.

De más está decir que este libro es para toda la familia, para leer en soledad o todos juntos y en voz alta.