viernes 04 de December de 2020

Sergio Sinay: «Tenemos que poder abrazarnos con palabras, porque hoy no podemos hacerlo físicamente»

Escritor, periodista y ensayista, nos habla sobre los vínculos con los otros, en este momento en que solo podemos salir del aislamiento social comunicándonos a través de la tecnología

Graciela Melgarejo por

¿Cómo transcurrir este tiempo de cuarentena y cómo aprovecharlo bien? Además de las muchas maneras que todos hemos encontrado para hacer lo que es necesario y también acceder incluso a conocimientos nuevos, lo cierto es que siempre nos ronda una sensación de desasosiego ante la incertidumbre que crea la pandemia de Covid-19. Sergio Sinay, escritor, periodista y ensayista de larga trayectoria, abocado a tratar como pocos el tema de los vínculos, se refiere en esta conversación con NOTICIAS POSITIVAS LIVE a cómo apelar a ellos en estos momentos tan especiales que atraviesa la sociedad.

«Hay una ‘caja de ahorros’ que todos manejamos en situaciones difíciles, en situaciones de emergencia como esta, y a la que acudimos para darnos fuerza. Claro que esta caja necesita también que se hagan depósitos en ella. Esta caja es emocional e invisible, no tiene un número de cuenta. Los depósitos son actitudes, son acciones, la forma en que vivimos nuestros vínculos, siendo consecuentes con nuestros valores, para llevar adelante proyectos personales –de pareja, de familia, colectivos–; los que hacen ‘depósitos’ diariamente, a través de pequeños gestos, de encuentros, de recordatorios, de que el otro existe, llegan a situaciones como esta con más recursos, aunque la cuarentena te haya sorprendido estando solo.»

Sergio Sinay y la función de la palabra hoy: abrazarnos con ella

Para Sergio Sinay, en esta emergencia la palabra es importantísima. «Tenemos que poder abrazarnos con palabras porque no podemos abrazarnos físicamente. Con el lenguaje encontramos cómo expresar nuestras emociones y sensaciones de diferentes maneras, nuestros pensamientos, pero ahora tiene una nueva función: abrazarnos. Porque uno puede revivir con palabras o discriminar con palabras. Por eso es tan importante cuidarla y hoy más que nunca. No olvidemos que construye realidades, y si no nombramos a las cosas con palabras no podemos diferenciarlas para nosotros. En la Biblia, Dios, después de crear el mundo y después de crear al hombre, lo lleva para mostrárselo y que él, ese primer humano, le ponga nombre.» Ese primer hombre se hace cargo de los nombres que pone a las cosas y ahí está el primer acto de responsabilidad personal. Y luego lo será hacia el prójimo: «Las consecuencias de nuestras acciones se dan básicamente en el mundo que cohabitamos, en el que somos siempre el otro de otro». Como el mundo nace de la interacción del Yo/Tú –el concepto que desarrolla Martin Buber en su libro Yo y tú–, «hoy nos extrañamos, aunque nos comuniquemos por medio de la tecnología, que por fin se ha convertido en una herramienta de comunicación. Hoy nos donamos tiempo, el tiempo del encuentro real, gracias a la tecnología, y dentro de esta comunicación la palabra es esencial».