lunes 25 de October de 2021

Nuevo método de medición de metales contaminantes en el agua y materiales para eliminarlos, desarrollado en el ITBA

Un equipo de investigación del Instituto Tecnológico de Buenos Aires desarrolló materiales que permiten eliminar los contaminantes que puedan estar presentes en el agua, como el plomo y el cromo

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El equipo de investigación del ITBA desarrolló un método para rastraer metales contaminantes del agua, como plomo y cromo, y materiales sustentables para hacerlos desaparecer

Un equipo de investigación del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) desarrolló nuevos materiales que permiten eliminar los distintos contaminantes que puedan estar presentes en el agua, entre los que se destacan plomo y cromo, metales que resultan imperceptibles a la vista pero que son altamente tóxicos.

El equipo de investigación del ITBA, dirigido por la doctora María Inés Errea, desarrolló un método para rastraer metales contaminantes del agua, como plomo y cromo, y materiales sustentables para hacerlos desaparecer
Doctora María Inés Errea, directora del grupo de investigación del ITBA

“En nuestro laboratorio utilizamos materiales orgánicos de desecho que transformamos según un diseño propio para purificar el agua contaminada”, señala la doctora María Inés Errea, investigadora y docente de la carrera de Ingeniería Química del ITBA, en diálogo con NOTICIAS POSITIVAS.

La investigadora dirige a un grupo de estudio del mencionado instituto, que está llevando a cabo un proyecto para solucionar los problemas de contaminación del agua con metales pesados como el plomo y el cromo, y que cuenta con la participación de los doctores Jhon Alejando Ávila y Ezequiel Rossi, becarios de posdoctorado del Conicet.

Noticias Positivas: -¿Ustedes hacen detección y eliminación de metales contaminantes?

María Inés Errea. -Sí. Nosotros desarrollamos materiales con la intención de que absorban o capten los metales para de esta manera poder eliminarlos del agua.

¿De qué manera investigan sobre las aguas? 

-Yo estoy muy abocada al desarrollo de materiales para la purificación del agua. Entonces lo que hacemos es construir sistemas contaminados artificialmente con los metales que se sabe que podrían estar presentes, por ejemplo, en el Riachuelo. El plomo y el cromo son dos contaminantes que están informados como presentes en muchos efluentes industriales. Pero nosotros los podemos medir en niveles por debajo de lo permitido en el Código Alimentario, y sabemos que nuestros métodos sirven –en el caso de que esa contaminación fuera real– para  detectarlos y eliminarlos. Los trabajos que publicamos sobre lo que hemos desarrollado en algunas revistas internacionales son sobre aguas contaminadas artificialmente y están muy enfocados sobre el desarrollo del material.  

-¿Qué tipo de materiales utilizan para eliminar estos contaminantes? ¿Por qué dicen que son amigables ambientalmente?

-Yo estoy enfocada en la utilización de materiales que provengan de la naturaleza. Y me interesan especialmente los que solemos llamar desechos. Doy un ejemplo: el caparazón de los camarones o de los langostinos tiene una sustancia llamada quitina a partir de la cual se obtiene otra que se llama quitosano. Sobre la base de este material, estamos trabajando la captura de plomo, y hemos hecho una publicación. Este material, muy mayoritario en la cubierta de los langostinos, es considerado basura orgánica. Uno se come el langostino, desecha la cubierta y estas se van acumulando. Ahora estamos empezando un proyecto junto con la Facultad de Agronomía de la UBA, que estaría basado en aprovechar los desechos de los cultivos de maíz y trigo con modificaciones que realizamos en nuestro laboratorio y con diseños nuestros. Tomamos esas materias primas, las transformamos en la búsqueda de que tengan las propiedades y características que necesitamos para capturar metales, pero la base es completamente natural. Son materias primas naturales de desecho a las que les damos valor agregado.

El equipo de investigación del ITBA que dirige la doctora María Inés Errea desarrolla un método para controlar materiales contaminantes del agua, como plomo y cromo
En el ITBA se ha hecho también el mapa del arsénico, con muestras enviadas de toda la Argentina

-¿Trabajan también sobre los contaminantes naturales que hay en los suelos, como, por ejemplo, el arsénico en muchas zonas de nuestro país?

M.I.E.: –Eso es lo que llamamos contaminación geológica. Esta problemática en nuestro país está centrada básicamente en el arsénico. Entre el desarrollo de materiales que hacemos, una de nuestras preocupaciones es el arsénico, porque es una problemática enorme de nuestro país. En el laboratorio donde yo trabajo se ha venido trabajando sobre un mapa de arsénico que salió muchas veces publicado. El ITBA se ha dedicado a eso y ha recibido muestras que mandan de todo el país. Yo no participé en esta investigación, pero se realizó en el mismo laboratorio donde trabajo actualmente. 

Pero el resto de la contaminación que sufrimos en la Argentina es más bien de origen antropogénico, consecuencia de la industria (las curtiembres, por ejemplo), la minería, todas producidas por la actividad humana. 

-¿Qué otra innovación lograron en este estudio?

-Generalmente, para la detección de estos metales a muy bajas concentraciones, se utilizan equipos muy costosos y de difícil manipulación. Por eso, además de trabajar en el diseño de nuevos materiales, desde el ITBA hemos desarrollado un método que permite realizar las mediciones en un equipo mucho más económico y fácil de utilizar, y que contribuye a la accesibilidad de las mediciones de estos contaminantes.

+ INFO: https://gerencia-ambiental.com/itba-desarollo-sustentable/