domingo 25 de January de 2021

Opinión


Elogio de la virtualidad que trajo solución y alivio

Son más sus virtudes que sus defectos, por lo menos así ha quedado demostrado durante este desconcertante 2020 que ya termina


Elogio de la virtualidad, que dio solución y alivio en 2020

La virtualidad llegó para quedarse, con sus pros y sus contras. Pero, sin duda, son más sus virtudes que sus defectos, por lo menos así ha quedado demostrado durante este desconcertante 2020 que nos deja. Explico el porqué.

Hace poco fui invitada a presenciar un evento online organizado por ADBlick Agro, con motivo del Día del Inversor, en el que los responsables de las unidades de negocios de la compañía transmitían en vivo –cada uno desde su área productiva–, todas ubicadas en distintas localidades del país. Ver en vivo a un productor de olivos desde Mendoza, por ejemplo, contar su experiencia es un lujo que no siempre uno puede darse. Federico Mouso, gerente de Proyecto de Hidroponia, lo hizo desde un vivero de frutillas en Lima, provincia de Buenos Aires. Me sorprendió que alguien tan joven decidiera apostar por un sistema que no es nuevo y pregunté a qué se debía el interés en la hidroponia. “Por las redes”, me respondió Mouso sin dudar.

La visibilidad que otorga Internet, la facilidad del intercambio de información y, sobre todo, de experiencias ha puesto nuevamente en vigencia un sistema ancestral que hasta practicó Leonardo Da Vinci en sus numerosos experimentos y que se difundió en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial. Pero la “polinización” de este método que han logrado las redes sociales en la actualidad es sorprendente. Como en este caso de las frutillas hidropónicas en invernaderos de alta tecnología, posibilita un paso hacia adelante, no solo desde la visión de rentabilidad sino también en el aspecto ambiental, ya que hay ahorro de suelos y nada de toxicidad.

Belleza en Zoom

Gracias también a la virtualidad, otra invitación que recibí este año fue de L’Oréal a la conferencia mundial seguida de un webinar, en la que compañía presentó su nueva generación de objetivos sustentables para 2030: L’Oréal por el Futuro, y su transformación hacia un modelo que refuerza sus compromisos con la sustentabilidad e inclusión. Desde París y otras sedes, la plana mayor internacional de la compañía (de Jean-Paul Agon, el presidente y director general, para abajo), presentó los nuevos lineamientos del negocio de la cosmética: el respeto absoluto a los límites del planeta, la importancia del medio ambiente y el impacto social. 

Para esta periodista que durante muchos años se especializó en temas de Belleza, bajo el estigma de la superficialidad, escuchar en tiempo real al CEO internacional de una empresa líder en su rubro anunciar el objetivo de carbono neutro en todas sus instalaciones para 2025, por ejemplo, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fue la confirmación de que mis intereses –la Estética y los temas ambientales– podían estar en armonía. Y la tecnología me lo permitió. 

Del mismo modo que permitió proseguir los cursos de Maquillaje 2020 del programa Belleza por un Futuro, una iniciativa de la Fundación L’Oréal que enseña de forma 100 por ciento gratuita las profesiones de peluquería y maquillaje a personas en situación de vulnerabilidad social para contribuir a su inserción laboral.  El programa, presente en 26 países y localmente, es desarrollado por L’Oréal Argentina junto a Fundación Pescar, y también realizó, virtualidad mediante, una ceremonia de graduación, tan emotiva como si hubiera sido presencial. 

Energía verde y patrimonio cultural

Otro ejemplo de las ventajas de la virtualidad que pude comprobar fue en el marco del Better World Summit, cuando la empresa de telecomunicaciones Huawei abrió un espacio de charlas brindadas por diferentes expertos de la compañía e invitados especiales, para concientizar sobre cómo la digitalización de la energía (energía verde) ayudará a construir un mundo más sustentable. Uno de los casos de éxito que se mostraron fue el de la compañía francesa CRT Informatique, cliente de Huawei.

Violaine Petit, VP de Ventas y Marketing, compartió un caso interesante sobre la construcción de centros de datos de CRT en el castillo de la Romanerie del siglo XVII, en Angers (uno de los famosos châteaux de la Loire). “CRT implementó con éxito dos centros de datos para cumplir con los requisitos de desarrollo digital dinámico de los usuarios gubernamentales y empresariales. Se puede decir que el centro de datos del castillo no solo expande los límites comerciales de la empresa, sino que también puede proteger el patrimonio cultural de Francia», concluyó Petit.

Para concluir con esta reflexión, pecando de autorreferencial,contaré una anécdota personal. A comienzos de la cuarentena, el Teatro San Martín –que cumplió 60 años en 2020– a través de su web, transmitió la insuperable versión de Galileo Galilei del dramaturgo alemán Bertolt Brecht, dirigida por Jaime Kogan y protagonizada por Walter Santana en 1984. Tanto fue el éxito durante aquella temporada, que debió reponerse en la siguiente. Yo era una joven periodista que trabajaba en Tiempo Argentino, el recordado diario de los años 80. Me emociono al pensar que me dieron la responsabilidad de entrevistar al director y al protagonista de la obra, dos monstruos del teatro argentino. Lo encaré con toda la seriedad, el respeto y el temor que me inspiraban esas dos figuras enormes y, según dijeron mi jefe y los lectores, el resultado fue muy bueno. Después de la entrevista vi la obra, una experiencia inolvidable. Que este año pude volver a experimentar gracias a la inusual posibilidad que nos brindó una situación inesperada y desdichada, pero a la que la virtualidad supo darle solución, alivio y contención.