martes 18 de May de 2021

Opinión


El turismo responsable preserva el medio ambiente

La mejor manera de disfrutar de un viaje es cuidando los lugares a los que vamos, para que otros viajeros puedan también disfrutarlos en el futuro


El turismo responsable preserva el medio ambiente y ayuda a las comunidades a desarrollarse

En vacaciones los viajeros se desplazan por el mundo o localmente y causan un impacto ambiental, además de económico y cultural. Es importante manejarse con prudencia y respeto en los lugares hacia los que vamos. Hoy existe lo que se denomina como «turismo responsable».

Tuve la oportunidad de conocer el Norte del Brasil y la región del Amazonas, ambas locaciones fuera del circuito turístico enfocado en el Nordeste del país vecino. En Belén, capital del estado de Pará, aprendí que “Nem toda palmeira é coqueiro nem todo quelónio é tartaruga”. Tomé ese viaje como un enorme aprendizaje sobre biodiversidad, pero no sabía que también iba a recibir lecciones de turismo responsable.

En el estado de Amazonas, a varios kilómetros de su capital, Manaos, recorrí la selva en una excursión comprada en el hotel. La experiencia fue maravillosa, entre tanta belleza e información brindada por el guía supe de la delicada situación de las tortugas de río, amenazadas por la deforestación, la construcción de represas, la contaminación de las aguas y el tráfico ilegal de animales.

Nos quedó claro la importancia de la conservación de estas variedades de quelonios. Sin embargo, cuando estábamos por regresar al hotel, el mismo guía nos informó, en voz baja, que si queríamos probar una deliciosa sopa de tortuga de río, podía recomendar el lugar indicado. Yo sé que ese plato ha sido parte del menú tradicional regional, pero… estaba prohibido.

 ¿Cuántos turistas habrán sucumbido a la invitación? ¿Le habrán recriminado, como lo hizo nuestro grupo, al guía de dos caras? La conciencia del turista responsable es fundamental para impedir que estas prácticas se mantengan.  

Conocer las normas del lugar

Recientemente, el fuego de un asado mal apagado en El Bolsón, provincia de Río Negro, arrasó con 7800 hectáreas de bosques. Debería ser una regla aprendida de memoria nunca hacer fuego en el campo, sino encender fogatas tan solo en los sitios preparados para ello, y nunca en días con viento. La vegetación, sobre todo en verano, se convierte en material muy inflamable.

Si no conocemos las normas, siempre hay folletos explicativos que nos ayudarán a comportarnos de la manera correcta. El turismo es una industria muy activa y aliada de las comunidades rurales, originarias o más vulnerables. Por eso es importante fomentar la responsabilidad y conciencia del turista.

A veces, somos más distraídos en el cuidado del ambiente cuando estamos fuera de casa, porque nos relajamos y no queremos estar pendientes de obligaciones y disciplina. Sin embargo, la mejor manera de disfrutar de un viaje es cuidando los lugares a los que vamos, para que nos recuerden con afecto y para que otros viajeros puedan también disfrutarlos en el futuro.