sábado 18 de September de 2021

Opinión


¿Podemos transitar una sexualidad sustentable?

La sustentabilidad es conflicto, choque de dimensiones y es conciencia integral; entonces, si lo llevamos al plano sexual, es evidente que hay también elecciones para prevenir y disfrutar


Martina Chacón y su columna sobre sexualidad sustentable

Cuando hablamos de sexualidad nos referimos a emociones, percepción del cuerpo, identidades, erotismo, relaciones afectivas, sexuales y sexoafectivas, entre otras. La sexualidad es MUCHO más que el sexo. Es 100 por ciento nuestra y compartible, y va cambiando con las formas de ser y de percibirse. Al igual que otros temas, la sexualidad también se presta a ser analizada en clave sustentable. ¿Por qué no? La sustentabilidad es conflicto, choque de dimensiones y es conciencia integral. Entonces, si lo llevamos al plano sexual, es evidente que existen tensiones a lo largo de nuestras vidas, en ese intento de conciliar la salud humana con la de los ecosistemas.

En nuestros primeros años de vida demandamos muchos productos de higiene, alimento y vestimenta; a lo largo de nuestra pubertad, sumamos artículos para acompañar –o muchas veces ocultar y anular– nuestros cambios hormonales y físicos. Durante la adultez incorporamos otros “bienes” que nos permiten disfrutar de nuestras sexualidades en libertad mientras nos previenen de enfermedades.

A la hora de buscar la plenitud de nuestras sexualidades, pareciera que volvemos a esa dicotomía en la que lo humano y lo natural –o ecosistémico– son dos dimensiones separables. Como si fueran dos mundos distintos. ¿Acaso no dependen esos pañales,  toallitas, tampones y preservativos de la explotación de recursos? ¿De medios de producción y comercialización? ¿De formas de vida rurales? ¿De contaminación de agua, suelo y aire? ¿Cómo podemos encontrar una alianza entre naturaleza y humanidad –o sociedad– y entender que la sexualidad sustentable no solo parte del autoconocimiento y autocuidado, sino también del conocimiento y cuidado de nuestros ambientes?

Cuando se trata de elegir productos para nuestra higiene menstrual, anticoncepción y placer, la sexualidad de consumo nos enfrenta a oportunidades y decisiones. Para tomarlas de la forma menos incoherente posible, creo que resulta clave informarnos: investigar qué REALIDADES existen por detrás del algodón, las fibras sintéticas, las siliconas, el látex y otros hidrocarburos o derivados que consumimos a través del uso de preservativos, toallitas, tampones y juguetes sexuales.

Y, con esa información, elegir nuestra mejor opción en función de nuestras necesidades y posibilidades. Desde Campos Sustentables creemos que PREVENIR, CUIDAR y DISFRUTAR es lo más parecido a la sustentabilidad sexual. Los invito a que escuchen nuestro podcast, nos sigan, escriban y compartan.

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La autora es licenciada en Ciencias Ambientales de la UBA y actualmente cursa un doctorado en Ciencias Agropecuarias, con enfoque en cambio climático y crecimiento de especies forestales nativas; junto con un equipo de amigos y colegas, hace Campos Sustentables, un podcast sobre sustentabilidad en espacios rurales y urbanos de la Argentina