martes 11 de diciembre de 2018

Opinión


La transición energética en las pymes


Mejorar la rentabilidad y competitividad requiere asumir a la energía como un costo al que hay que atender. Fueron los aumentos en las tarifas de gas y luz los que desencadenaron un aterrizaje forzoso en el concepto de eficiencia energética para el empresariado argentino. Atrás quedaron los tiempos felices en los que era posible encender toda una fábrica desde un solo switch sin medir ni la necesidad real ni el impacto de mantener ese alto consumo.

Claro que el cambio de hábito supone también una inversión, y acá es dónde empieza una cadena de desafíos para el empresario pyme: qué y cómo hacer para pagar menos energía es hoy un tema prioritario para el cual no se estaba preparado y a pesar de que se ha seguido de cerca el proceso de licitaciones RenovAr, la sensación es que “de un día para el otro” hay que adaptarse, y cumplir con la Ley 27.191 en un contexto de aumento tarifario y escasez de información.

Ya se están llevando a cabo reuniones en ámbitos como las Mesas de Competitividad multiministeriales y multisectoriales -como la que sostuvo una comitiva de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), encabezada por su presidente, Fabián Tarrío, con el ministro de Energía y Minería de la Nación, Juan José Aranguren- y estos son espacios muy necesarios, aunque la llave de la eficiencia la tiene ya el empresario al alcance de su mano a través de mejores prácticas en el consumo de energía.

Y como hoy este tema no pasa inicialmente por un tema de conciencia sino por un tema de bolsillo, hay una gran expectativa con la nueva posibilidad de vender excedentes de energía a la red, lo cual a su vez es un incentivo para las inversiones en fuentes de generación renovables entre las cuales la solar es la más buscada por la facilidad y rapidez de la instalación de los paneles.

En este escenario, casi todas las pymes se hacen esta pregunta: “¿Quién se encarga de llevar adelante este proceso dentro de la empresa?”. La respuesta casi siempre es esta: el dueño, porque no hay nadie más para hacerlo. Una pequeña o mediana empresa que es gran consumidora no suele tener una gerencia específica para temas de energía, y esta particularidad del sector supone invertir un tiempo necesario para obtener información, lo que se está canalizando bastante a través de las cámaras que están asesorando a los grandes consumidores. CAME, como entidad de cúpula, presta asesoramiento a las de base para que asesoren a sus miembros; aún no hicimos acuerdos ni recomendamos desarrolladoras, pero sí capacitamos.

Hasta ahora los que hablábamos de esto éramos los que estamos desde hace años interesados en temas ambientales y promoviendo el desarrollo sustentable, pero hoy hasta el más antiecológico se preocupa por ser eficiente en el consumo de energía y analiza la factura que es el primer paso.

Si cumplir la ley no es suficiente motivación, el costo sí lo es, y ahí es donde arranca todo el proceso de viraje hacia un consumo más eficiente que generalmente tiene tres pasos: modificar el sistema de luminarias por LED; un análisis minucioso de la contratación de energía (era muy común contratar de más, pero hoy es inviable), y luego empezar a incluir las renovables con paneles solares y empezar a vender el excedente.

El autor es Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, y presidente de la Cámara Comercial e Industrial de Tigre (Cacit)

FUENTE: Publicado en la revista ENERGÍA POSITIVA