martes 18 de May de 2021

Opinión


Martin Luther King y un cumpleaños para recordar

Premio Nobel de la Paz 1964, había nacido el 15 de enero de 1929; en un nuevo aniversario, es muy necesario recordar su prédica por un mundo mejor


El 15 de enero de 1929 nacía Martin Luther King, premio Nobel de la Paz 1964. Lo recordamos en el día de su cumpleaños

En muchos hogares en el mundo, no se canta el «¡Happy Birthday!» tradicional para celebrar el acontecimiento. No, se canta la canción que el gran músico estadounidense Stevie Wonder compuso especialmente para celebrar el cumpleaños de un líder de la paz, Martin Luther King, que había nacido el 15 de enero de 1929, en Atlanta, Georgia, Estados Unidos. Con esa canción, Wonder quiso que esa fecha fuera una fecha nacional de recordación de por qué un líder como King había sido asesinado en Memphis, el 4 de abril de 1968.

Premio Nobel de la Paz en 1964, Martin Luther King es recordado, sin duda y justamente, por su labor indeclinable y constante para terminar con la segregación y la discriminación racial en su país a través de medios no violentos. Tanto influyó y sigue influyendo la prédica por la paz de este contemporáneo de Malcolm X –otro luchador por los derechos de los afroestadounidenses, pero con métodos sí más violentos, y que también fue asesinado–, que es fácil encontrar en los buscadores desde diez hasta 120 de sus frases más famosas, como pequeñas lecciones para las generaciones posteriores; allá por los años 80, podían encontrarse hasta en los pósters de los cuartos de los adolescentes, cuando se usaba colgar pósters en las paredes.

De todas ellas, hoy, en el día de su cumpleaños y en este momento tan especial de la humanidad, quisiera rescatar la que dice así: «Si supiera que en el mundo se acaba mañana, yo hoy todavía plantaría un árbol». Es muy sencilla en su enunciación, pero de una gran profundidad conceptual, porque habla del optimismo del ser humano, aquel que lo redime de sus errores, pero también lo impulsa a pensar en encontrar nuevas respuestas a los viejos problemas. Esos problemas que nos han traído hasta aquí, con la crisis climática, la pandemia de coronavirus y el desconcierto generalizado de la humanidad toda.

Los hombres y mujeres como Martin Luther King nos recuerdan por qué vale la pena seguir trabajando por este querido planeta en el que vivimos.