jueves 17 de June de 2021

Opinión


La insostenible cultura del descarte

La solución viene acompañada de un cambio de hábitos, de una concienciación de que la basura no desaparece y de que el consumo responsable nos tiene que ayudar a generar menos residuos


La cultura del descarte es ya insostenible

La basura es uno de nuestros grandes problemas. Estamos totalmente rodeados de residuos y, en un gran porcentaje, de artículos de usar y tirar, cosas que siempre han sido reutilizables, pero que poco a poco se han “rediseñado” para no serlo. Es más simple tirar algo a la basura que lavarlo. También es más fácil comprar algo nuevo (que genera además una dosis de “felicidad” instantánea) que arreglar lo que ya se tiene. Consumimos mucho, todo el tiempo. La paradoja es que cada vez tenemos menos tiempo. Necesitamos que todo sea más rápido y esta velocidad nos conduce a la cultura del descarte, la cultura de usar y tirar.

Esta «cultura del descarte» se ve reflejada en todos los aspectos de la vida: en la comida, utilizamos todo tipo de envases y envoltorios, cápsulas, bolsitas para el té, cubiertos, platos y vasos descartables, sorbetes, servilletas, bolsas; en el baño, usamos papel descartable, toallitas húmedas, discos desmaquillantes, tampones, pañales, algodón, hisopos, hilo dental, desodorantes, jabones y pastas de dientes envasadas… Además usamos encendedores, lapiceras, globos, papel de regalo… Podemos hacer una lista interminable. Incluso la ropa se ha convertido en muchos casos en objeto de usar y tirar… ¿Suena el fast fashion?

El material más frecuente en este tipo de artículos es el plástico, pero también hay muchos otros, como por ejemplo el papel. Además también los podemos encontrar combinados, lo que hace en muchos de los casos, difícil o imposible la tarea de reciclar. Tal vez hasta creamos que el reciclaje es la solución a nuestros problemas de generación de residuos, pero está muy muy lejos de serlo.

Primero, porque un gran porcentaje de los residuos que generamos no se recicla. Porque no separamos adecuadamente, porque es imposible debido a su diseño o material, y porque no tenemos la tecnología para hacerlo o porque reciclarlo es más caro que volver a crearlo. Por supuesto, debemos intentar reciclar todo lo que podamos, pero tenemos que saber que es un parche, no una solución.

Cómo beneficiar a la comunidad y al medio ambiente

Se trata de un problema complejo y que involucra a todo el mundo. No hay una única solución.  La solución debe pasar por reducir, ya que es la única manera de no terminar literalmente inundados de basura. El único residuo que no hay que reciclar es el que no se genera. Nos acostumbramos a generar basura que tiramos a los contenedores y como no la vemos, pensamos que desaparece. Pero en lugar de desaparecer se acumula en basurales. Una vez allí, mucha de la basura es quemada contaminando el aire que respiramos y dañando en el suelo donde se acumula. 

Hace varios años empecé a ver que el uso y el descarte al ritmo actual era inviable para nosotros y para el planeta. En diciembre de 2017, conocí sobre las Empresas B y la necesidad de tener un propósito, de cómo a partir de un negocio, se puede generar un beneficio para la comunidad y para el medioambiente.

En marzo de de 2018, empecé un Camino +B dentro de un emprendimiento familiar, para convertir a PURA en una empresa que hoy “no para de generar impacto social y ambiental”. En ese camino aprendí, encontré mi pasión, y definir mi norte: con espíritu emprendedor y un propósito claro, transformar el descarte en nuevas prácticas que reparen el daño que nos hacemos, decidí crear TICA. Todo nace de una preocupación, de un problema, y de la búsqueda de soluciones.

Hoy TICA es una Empresa B, miembro de 1 % for the planet. Colabora con Proyecto Sub para aportar a investigaciones sobre microplásticos y conservación de especies marinas en Puerto Madryn. También, cada una de las ventas suma tazas de leche que son donadas para los niños del programa Nutrición del centro Colonia Dora en Santiago del Estero, a través de la Fundación Haciendo Camino

Quizá sea el momento de entender que la basura no se esfuma como si nada, sino que permanece y permanecerá durante años. La solución viene acompañada de un cambio de hábitos, una concienciación de que la basura no desaparece y que el consumo responsable nos tiene que ayudar a generar menos residuos.

Comprar solo lo necesario, comprarlo de calidad, rechazar los objetos descartables, de usar y tirar, y pasarnos a los artículos reutilizables, comprar a granel, fijarnos en cómo están empaquetadas las cosas que compramos. En definitiva, aprender a ser críticos con respecto a los productos que compramos y que hasta ahora ni nos fijábamos.

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La autora es psicóloga y emprendedora; directora y fundadora de Tica Sustentable, una empresa que hace tazas con larga vida útil, para luchar contra los plásticos de un solo uso y la cultura del descarte