martes 18 de May de 2021

Opinión


Otra versión de «El jardín secreto», para reflexionar 

Con una mirada mucho más moderna, la Mary creada por Frances Hodgson Burnett es ahora mucho más aguerrida, feminista e inclusiva que en versiones anteriores


El Jardín Secreto tiene una nueva versión en cine, con una Mary más aguerrida, feminista e inclusiva

Volví a ver El jardín secreto en su nueva versión, recientemente estrenada online.

¿Por qué, si ya había visto antes otras? ¿Por qué, sobre todo, si una ya es adulta y ni siquiera tiene la excusa de ir al cine acompañada por una criatura? Había visto la versión de 1993 con mi hija de seis años en ese entonces. En aquel momento sentí que volvía a ser niña: toda la literatura infantil del siglo XIX donde abundaban las y los huerfanitos (muchos de ellos cuyas madres morían “de parto”), tristes, pero con final feliz, me vinieron a la mente. Historias antiguas, pero todavía efectivas como Papaíto Piernas Largas que hace poco se representó en teatro en Buenos Aires en versión musical (ver https://noticiaspositivas.org/papaito-piernas-largas-musical/). 

Sin embargo, esta nueva versión de El jardín secreto no me llevó a la niñez. La disfruté como adulta y diré por qué. En principio, una curiosidad. Colin Firth hace de padre del pequeño Colin, el amigo enfermo de Mary, la protagonista. Firth, en la versión de 1987, había encarnado a Colin adulto. Esta novela está en la trayectoria del actor que aquí es acompañado por Julie Walters (como en Mamma Mía!) y la pequeña Dixie Egerickx, con dirección de Marc Munden y la misma producción de Harry Potter y Paddington. Hubo versiones a partir de 1919, en 1949, las mencionadas de 1987 y 1993, además de las animadas y de las series de televisión.

La novela de la escritora británica Frances Hodgson Burnett fue publicada en forma de folletín en 1910 y como libro en 1911. En esta versión cinematográfica, la historia se ubica en 1947, después de la Segunda Guerra Mundial y a comienzos de los conflictos por la separación entre la India y Pakistán. Epoca de huérfanos y tristeza. Ideal para huir en medio de la fantasía a un jardín, imagen muy cara a la identidad inglesa en donde reina la naturaleza a su ser.

La mirada actual no puede estar ajena. Mary es una niña determinada y terca en la historia, pero aquí tiene tintes feministas. Desafía normas y mandatos, lidera a sus amigos, alguno hasta mayor que ella. Incluye en sus aventuras a su amigo afrodescendiente y a su primo supuestamente discapacitado. Y logra lo que quiere, a fuerza de sentido común y valentía, pero también de imaginación y amor. Por algo el subtítulo de este filme es “Libera tu imaginación”. 

El sueño, la utopía, no es una distracción. Es un modo de ayuda para alcanzar la realidad.