jueves 17 de June de 2021

Opinión


La pandemia y el boom del Comercio Digital

Como si emprender en sí no fuese un desafío, los que se animen a intentarlo ahora tendrán que adaptar sus habilidades a la era digital, con todas las ventajas y desventajas que esto tiene


Como si emprender en sí no fuese un desafío, los que se animen a intentarlo ahora tendrán que adaptar sus habilidades a la era digital –y al comercio digital–, con todas las ventajas y desventajas que esto pueda tener

Como si emprender en sí no fuese un desafío, los que se animen a intentarlo ahora tendrán que adaptar sus habilidades a la era digital –y al comercio digital–, con todas las ventajas y desventajas que esto pueda tener.

Estas últimas varían según el rubro: en indumentaria o calzado, podríamos considerar una desventaja no contar con la posibilidad de tocar la tela o sentir el calce del zapato. Ahí entra la creatividad del emprendedor para achicar esa brecha e ir en busca de la satisfacción máxima del cliente. Por ejemplo, hay una marca que le envía al cliente una caja con opciones de prendas previamente seleccionadas, este las prueba y devuelve lo que no quiere, pagando solamente lo que le gustó.

Por otro lado, una de las grandes ventajas que tiene el comercio digital es que tenemos la posibilidad de medir todo lo que ocurre, desde cuál es la tasa de conversión de visitas sobre ventas, la efectividad de la publicidad o, con solo algunos clics, obtener cuáles son mis productos más vendidos en el período de tiempo que elija.

Un proceso logístico aceitado es uno de los puntos clave a tener en cuenta, ya que en 2020 el 80 por ciento de los compradores eligió envío a domicilio en sus compras. Es una tendencia que se mantendrá y se la considera un cambio en el hábito de compra de los consumidores.

Por otra parte, al vender online uno tiene una vidriera 24 horas los siete días de la semana. Cómo manejar esa intensidad de atención al cliente es otro desafío de estructura que hay que tener en cuenta. Como consultor les digo a mis empresas que tienen que tener como objetivo responder dentro de los 2 minutos con la calidad que el cliente se merece y buscando también ser comerciales, para aprovechar al máximo cada vez que el consumidor les abre ese canal de comunicación.

En todo caso, la clave es ponerse en el lugar del cliente, para impulsar un círculo de mejora continua. Las posibilidades están dadas, así que ¡avanti, emprendedores!

 


El autor es técnico en Comercio Exterior, con diplomatura en RSE y Sustentabilidad, con más de 18 años de experiencia trabajando como consultor comercial y nueve especializado dentro del ecosistema emprendedor. Mentor y facilitador de formación para diversas iniciativas y organizaciones, actualmente se desempeña también como consultor en Comercio Digital