sábado 02 de July de 2022

Plantación del olivo de la #Paz, en un acto intercultural e interreligioso

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Con la plantación del olivo de la Paz, signo de fe y esperanza, se conmemoró el pasado 18 de abril el 70° aniversario de la independencia de la República Árabe Siria, en un acto intercultural e interreligioso realizado en la Plaza RodríguezPeña de la ciudad de Buenos Aires.

Fue un gesto de compromiso “por la vida y por la paz” que contó con la presencia y palabras del Sr. Hamzeh Dawalibi, embajador de la República Árabe Siria, cuya sede se encuentra ubicada justo enfrente del espacio verde; y del decano del Cuerpo Diplomático de Argentina, Mons. Emil Tscherrig, Nuncio Apostólico del Vaticano en el país. El encuentro estuvo reafirmado con invocaciones-reflexiones de referentes de distintas tradiciones religiosas.

Una de las entidades organizadoras del acto junto a UPF Argentina, cuyo secretario general Miguel Werner ofició de Maestro de Ceremonia, fue el Centro Comunal N° 2 – Recoleta, una de las 15 unidades descentralizadas de gestión pública del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, representada por su presidente, Sr. Agustín Fox, y los comuneros Andrea Araya, Marta Stornelli y Fernando Ferreyra.

Posteriormente se procedió a la plantación del olivo, al que autoridades y directivos de entidades, uno por vez, echaron una palada de tierra. Cumplieron con este gesto los embajadores y los funcionarios del gobierno de la ciudad, Lic. Pamela Malewicz, Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, y el Sr. Adrián Varela, director general de Colectividades. También el presidente comunal, Sr. Agustín Fox, los referentes de las numerosas instituciones adherentes y otros participantes.

Luego fue el momento de las invocaciones-reflexiones religiosas, previo a regar el olivo con un vasito de agua dispuesto para la ocasión. El cierre fue con el poema “Tengo un hermano”, del escritor Esteban Faure, de Pehuajó, provincia de Buenos Aires, leído por la locutora y embajadora para la Paz Graciela Almada: “Para mi hermano, solo tengo un poema / de paz para su guerra, / y un cielo que es de lluvia / y unas manos que rezan”, concluye el escrito que apela al corazón y conciencia. Así se completó el encuentro, alumbrado por este gesto de fe y esperanza, que busca mantener viva la llama del amor ante una realidad cruda que afecta a millones de refugiados y desplazados que claman solidaridad. Un compromiso colectivo por la vida y por la paz: en Siria y en la Argentina, en Medio Oriente y en el Mundo.