martes 15 de octubre de 2019

En Barcelona, un hotel ofrece la experiencia de conocer la trazabilidad de sus platos y vinos exclusivos

El Majestic Hotel & Spa Barcelona apunta al nuevo lujo para sus huéspedes: tener tiempo libre de calidad, disfrutar de la naturaleza, sentir bienestar y una alimentación saludable

Patricia Melgarejo por

En el Majestic Hotel & Spa, en Barcelona, ponen en práctica el nuevo lujo: brindan experiencias de trazabilidad a sus huéspedes

¿Qué es el nuevo lujo? Ya no son las joyas de piedras preciosas ni los palacios de mármol de Carrara. Hoy el nuevo lujo es tener tiempo libre de calidad, disfrutar de la naturaleza, sentir bienestar y alimentación saludable.

Por eso un hotel cinco estrellas debe proveer de algo que no es tangible: experiencias. A eso apunta el Majestic Hotel & Spa Barcelona, que ha inaugurado su “Majestic Experiences”. La última experiencia en formar parte de este exclusivo catálogo recibe el nombre de «From farm to table» o “De la granja a la mesa”, y supone la inmersión en la cultura gastronómica regional. 

“Aquí entran en juego tres de los elementos que vertebran la cadena productiva de este hotel centenario: el huerto propio que el establecimiento posee en Argentona, en el Maresme; la bodega Alta Alella, que elabora en exclusiva el vino AA Cuvée Majestic, y el Restaurant SOLC, donde se cierra el ciclo en una perfecta fusión entre alta calidad, autenticidad, frescura y proximidad”, explicó a NOTICIAS POSITIVAS Pascal Billard, gerente general del Majestic Hotel & Spa de Barcelona, quien está mirando con interés al turismo argentino. 

En el Majestic Hotel & Spa, en Barcelona, ponen en práctica el nuevo lujo: brindan experiencias de trazabilidad a sus huéspedes
Tres elementos vertebran la cadena productiva del hotel centenario: huerto propio, bodega propia y el restaurante SOLC

“Es una zona de viñedos. Hay muchos vinos orgánicos, y vamos a hacer unos cavas orgánicos con Alta Alella. Hoy, dentro del concepto de nuevo lujo, lo que se buscan son experiencias: con una buena habitación o un excelente desayuno ya no es suficiente. En esto la gastronomía es muy importante. Llevamos a los huéspedes a una excursión que incluye una cata o a un paseo libre por el huerto”, dice Billard.

En el Majestic Hotel & Spa, en Barcelona, ponen en práctica el nuevo lujo: brindan experiencias de trazabilidad a sus huéspedes
Los huéspedes viven la experiencia de saber de dónde provienen sus alimentos

“Después vuelven a comer, pero la experiencia de ver de dónde provienen sus alimentos es otra cosa. Tenemos personal que acompaña a los huéspedes y les cuenta en su idioma. No es marketing, allí encontrarán al hortelano trabajando y verán muchas o pocas verduras, legumbres y hortalizas, de acuerdo con la estación del año. Allí pueden comprobar de dónde vienen los ingredientes de sus platos. También compramos a otros paisanos de los alrededores, si el chef considera que los guisantes no están a la altura de su selección. Los guisantes de Maresma son como el caviar, tradicionales y muy caros. Y tienen un sabor ligeramente dulce. Si el chef considera que no están lo suficientemente maduros, los compramos en los alrededores. Este concepto es locávoro. Estamos en una zona donde hay de todo, frutas más al sur, pescado fresco, viñedos, huertos. Y el restaurante también está abierto al público local”, explica el gerente del hotel a NOTICIAS POSITIVAS en su visita a Buenos Aires.

Nuevo lujo: qué significa «locávoro»

El concepto de locávoro implica consumir alimentos que se cultivan o producen en su localidad o en proximidad, a no más de 60 km a la redonda. Esto significa que los alimentos son frescos, no se han congelado previamente, pero solo se podrán obtener productos de estación. Con esta idea, se ha formado un movimiento alimenticio que busca una economía alimentaria autosostenible a la vez que tiene en cuenta el medio ambiente e intenta fomentar la salud económica y social de un determinado entorno.

En el Majestic Hotel & Spa, en Barcelona, ponen en práctica el nuevo lujo: brindan experiencias de trazabilidad a sus huéspedes
«Es una zona de viñedos. Hay muchos vinos orgánicos, y vamos a hacer unos cavas orgánicos con Alta Alella», cuenta Pascal Billard

Menos transporte significa menos consumo de combustibles fósiles, menos contaminación, pero también menos intermediarios. Un comercio más justo, en el que el productor recibe el dinero que vale lo que vende, con el reconocimiento del consumidor a su trabajo como inmejorable pago añadido.“Las uvas reciben el viento que viene del mar y le dan un imperceptible toque de sal, que marida perfectamente con el plato de mariscos”, señala el representante del hotel catalán. Esta experiencia concluye en el Restaurant SOLC, donde se disfruta todo lo aprendido. Abierto en 2018, el año en el que el establecimiento celebraba su centenario, el restaurante rinde homenaje al producto local y de temporada a través de una carta cambiante y efímera, diseñada y ejecutada por el chef Luis Llamas, bajo la supervisión del chef ejecutivo del hotel, David Romero. Sus fogones reciben a diario carnes y pescados provenientes de productores locales y las verduras y hortalizas que se cultivan en el huerto del Maresme, conducidas directamente al plato tras su elaboración sin nunca haber pasado por la heladera.