viernes 26 de February de 2021

«No me digas loco», o cómo hablar de la salud mental desde la experiencia propia

Publicado por Urano, este libro trae 33 historias singulares, narradas por otros tantos protagonistas del proceso de ser discriminados por "locos" hasta encontrar un diagnóstico y sentirse bien

Graciela Melgarejo por

No me digas loco, el libro publicado por Urano, comprende 33 historias para comenzar a hablar de la salud Mental

No me digas loco, la nueva publicación de Ediciones Urano, trae con urgencia al primer plano un tema que todavía hoy las sociedades en general tratan de soslayar, a pesar del gran planteo, hecho con enorme lucidez y belleza, por Michel Foucault en su Historia de la locura en la época clásica (1).

Este libro de Urano, editado por la joven bibliotecaria y editora estadounidense Kelly Jensen, lleva como subtítulo «33 historias para comenzar a hablar de la salud mental», porque, distribuidas a lo largo de cinco capítulos –¿Qué es la «locura»?; Cuando la «locura» se refleja en la «cultura»; La conexión entre el cuerpo y la mente; Más allá del estrés y la tristeza, y Estar bien–, hay narradas 33 experiencias de vida que representan las infinitas etiquetas que puede poner la sociedad, cualquier sociedad, como sinónimos de «locura» y de «loco».

«La cultura popular es una ventana a las enfermedades mentales. También funciona como un espejo, en el cual aquellos que luchan con su salud mental quizás, finalmente, vean reflejadas partes de sí mismos y de sus experiencias»

Del Capítulo Dos de No me digas loco

Entre los autores de estas historias, hay algunos nombres conocidos por el público argentino, como el de la actriz Kristen Bell (Veronica Mars, The Good Place, Like Father) que escribe «Me cansé de callar sobre la depresión», o el escritor Mike Jung (autor de Geeks, Girls and Secret Identities, Unidentified Suburban Object, entre otros libros), cuyo texto define muy bien su «malestar en la cultura»: «Odio interrumpir esta conversación sobre enfermedades mentales, pero, adivinen qué, soy autista».

La lectura de No me digas loco es una experiencia muy enriquecedora: en algún momento, en alguna página o en alguna frase, el lector va a encontrar una identificación. Por ejemplo, con la niña aterrada que era Stephanie Kuehn ante la sola posibilidad de oír el tráiler de El exorcista (no hablemos ya de ver la película), pero que ahora es capaz de recomendar «10 películas de terror sobre miedos» (página 63), o con la persona que es hoy la editora del libro, Kelly Jensen, cuando escribe: «Mi doctor no lo pudo haber dicho mejor: lo que nos hace humanos es que tenemos emociones, algunas buenas y algunas malas, algunas cómodas y otras no. Si no las tuviéramos, seríamos robots y nada en la vida tendría sentido» (en «La bombilla, la escoba y el trabajo del que nadie te habla», páginas 195-200).

Mención especial merece el trabajo de diseño de tapa e interior de CM Design, que no solo realza ciertas colaboraciones que se basan en el dibujo –»Despedazando sentimientos», de Yumi Sakugawa, o «Sigue adelante», por Esmé Weijun Wang», por ejemplo–, sino que va eligiendo destacar gráficamente frases importantes, definitorias de cada historia, con tanta precisión como lo haría uno mismo para no olvidarlas.

_______________________________________

(1) Folie et déraison. Histoire de la folie à l’âge classique (su título original en francés, publicado en 1961) es un ensayo del filósofo francés Michel Foucault, que aborda la visión de la sociedad occidental sobre la locura en diferentes etapas: el renacimiento, la edad clásica (siglos de la Ilustración, finales del XVI y casi la totalidad del XVIII), y la experiencia más contemporánea