lunes 28 de November de 2022

Luis Castelli: por el bien del planeta, hay que tomar decisiones globales

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¿Hay tanta interrelación en las actividades del planeta que ciertas decisiones, cuyos riesgos serían de carácter global, deberían exigir una aprobación también global? Hacia esa dirección debemos ir, nos señala nuestro invitado, Luis Castelli, director ejecutivo de la Fundación Naturaleza para el Futuro, que se ocupa de una visión del paisaje en general, de la gente que vive en ese paisaje y del cuidado del patrimonio natural.

«Lo que llama la atención, ante catástrofes de naturaleza global, como ocurrió recientemente con el derrame de petróleo en el Océano Atlántico (y del cual es directa responsable la empresa internacional British Petroleum), es la indiferencia de la gente –dice Castelli–, como si este desastre no implicara que puede desaparecer la mitad del planeta.» Se está refiriendo al artículo que escribió especialmente para la sección Opinión del diario La Nación, titulado «Se muere el mar».

Medidas de seguridad que no se toman por corrupción, porque el proceso de toma de decisiones pasa por muy pocos y la indiferencia de la gente pueden transformarse en un cóctel fatal para la seguridad del planeta y de todos. Por eso, en segundo lugar, además del círculo de intereses que significa que el mismo Estado que lo permitió y la empresa causante del desastre sean los encargados de encontrarle una solución, surge la pregunta (directamente relacionada con el futuro de la Tierra) de cuál es el límite. «Se ha producido un error de la tecnología que nosotros creamos. ¿Cuál es entonces el límite? Por ejemplo, ¿es posible explotar los glaciares? Las energías de la Tierra, ¿son infinitas? –se pregunta Castelli–, o el mal manejo de las energías renovables va a hacer que se tornen no renovables, como ocurre ahora con la sobrepesca.»

De allí la conclusión: es tanta la interrelación que hay en este momento, por la globalización, que hay ciertas actividades cuyo proceso de aprobación va a necesitar también de una participación global. «Pero la globalización no significa –concluye Luis Castelli– que todos debamos pensar o actual igual, sino que, por el contrario, se puedan expresar todas las diversidades.»