miércoles 17 de August de 2022

Los jóvenes del Movimiento Agua y Juventud en Haití dan el ejemplo

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Comparto esta carta que nos llegó  hoy de Ricardo Bertolino, fundador de los Ecoclubes. Se trata de un pedido de ayuda para Haití y es también  una  muestra de la enorme movilización juvenil que hay alrededor de este castigado país. Esta  comunicación interna  de los Ecoclubes y del Movimiento Agua y Juventud  está circulando en este momento por  las casillas de correo de miles de jóvenes  que acostumbrados a comprometerse con el proyecto de un mundo más justo y a generar cambios para lograrlo.

Me parece importante tener claro que no estamos ajenos a ser sujetos de catástrofes y es bueno tomar conciencia de que cuando activamos el «dar» o el «me ocupo del otro como de mi mismo», inevitablemente fluye una energía capaz de mover montañas y de aligerar casi cualquier dura realidad.

Nuestra experiencia  lograda a través de años de seguir de cerca y difundir las acciones de los ecoclubes nos indica que cartas como esta son el primer paso de a partir de la cual comienzan a pasar cosas buenas, positivas, solidarias, constructivas . Es el punto de partida de un  gran plan y  vos podés ser parte.

«Amigos, todos tenemos noticias del terremoto de Haiti, y de las graves consecuencias en sus habitantes. Ayer, los compañeros del Movimiento Agua y Juventud en el país caribeño, nos hicieron llegar una primera evaluación de la situación de los jóvenes que integran sus organizaciones radicadas en la zona mas afectada, y como podrá observar en el cuadro que nos presentan, muchos de ellos se encuentran heridos, han muerto o aún están desaparecidos.

Porque sentimos un gran dolor por lo que están sufriendo nuestros hermanos, que se han organizado no solo para reconstruir sus vidas sino también para ayudar a sus vecinos y no podemos permanecer indiferentes a esta situación, les envío este correo para invitarlos a pensar juntos y actuar coordinadamente para acudir en su apoyo.

En estos momentos nos encontramos consultando a los compañeros de Haití sobre los recursos que estarán necesitando movilizar para reconstruir sus vidas en el mediano plazo, y estamos coordinando acciones entre los representantes del Movimiento Agua y Juventud de los distintos países, para realizar una campaña que nos permita acercar nuestros humildes aportes.

Esperando podamos unir nuestras manos y corazones solidarios con las de los jóvenes haitianos que nos estan esperando para reconstruir su nación, me despido con un fraternal saludo.»

Ricardo Bertolino

+ INFO:www.waterandyouth.org/index.php

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Una de las experiencias solidarias más importantes de la Argentina de la última década son los Ecoclubes, que han trascendido sus fronteras para llegar a veinte naciones de América latina y también a Europa.

 ¿Qué son los Ecoclubes? Son organizaciones no gubernamentales, democráticas, que constituyen básicamente espacios de encuentro de niños y adolescentes que, con distintas actividades, comparten el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población. Promueven cambios de conducta que afectan el medio ambiente y la salud en las comunidades donde viven: por ejemplo, trabajan en adicciones, protección del arbolado público, obtención del agua potable, etcétera. Pero no sólo promueven conciencia ambiental, también se hantransformado en lugares adecuados para que sus jóvenes participantes aprendan a gestionar y a comprometerse con la res publica.

Los Ecoclubes nacieron, en 1992, en el sur de la provincia de Santa Fe. Se crearon a partir de los Grupos Movilizadores (GM) conformados con los alumnos de las escuelas medias que participaban en el Plan de Utilización Productiva de Residuos Sólidos Domiciliarios (Puprsd), promovido por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario, la Fundación del Sur y el Centro de Estudio y Acción Ambiental. Estos GM se organizaron en algunos municipios del sur de la provincia: Firmat, Sargento Cabral y Los Quirquinchos, cuyo primer proyecto fue separar residuos en origen y reciclarlos en un abono orgánico llamado compost. En 1995, con la formación de numerosos GM, comienza a gestarse la ONG, se definen algunas pautas comunes de funcionamiento y se establecen mecanismos de intercambio de experiencias. Y es en esta nueva etapa cuando surge el nombre de ECOCLUBES.

La primera asamblea provincial se realizó, en 1995, en General Acha, provincia de La Pampa; en 1997, se reunieron las asambleas provinciales en Arias, Córdoba, y en General Ramírez, Entre Ríos, y los jóvenes participantes eligieron las autoridades provinciales correspondientes. En 1997 y 1998, comenzaron los intercambios con otros países y se organizaron los primeros Ecoclubes en Tomé, Chile, y en Santiago de Veraguas y en Atalaya, Panamá.

Finalmente, en abril de 1998, la iniciativa recibió la aprobación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Con este importante aval, continuaron formándose Ecoclubes en otros países del continente.

Los Ecoclubes poseen estructura propia (local, provincial y nacional), unos estatutos, una metodología de trabajo y cada grupo organizado realiza reuniones periódicas en las que los integrantes asumen funciones específicas y registran las actividades que desarrollan. Es en las Asambleas donde se ha elaborado y aprobado el Estatuto Nacional, en el cual se establece la forma de organización, la articulación y la forma democrática de tomar decisiones y elegir a las autoridades que los representan. Los Ecoclubes están básicamente constituidos por niños (pueden ingresar a partir de los 10 años, en la categoría de Infantiles) y por jóvenes (a partir de los 14, ingresan en la categoría de Juveniles y permanecen en la ONG hasta los 25 años), pero están abiertos a toda persona de buena voluntad que desee incorporarse y respetar sus estatutos.

La experiencia de los Ecoclubes argentinos se ha proyectado en la Red Internacional de Ecoclubes (RIE), creada en 1999, con los mismos objetivos originales más el fin de unir las fuerzas de los integrantes de los países miembros para mejorar las condiciones ambientales locales y global, utilizando la fuerza voluntaria como herramienta de trabajo. En la actualidad, hay una sede también en España.

Los Ecoclubes han sido elegidos para integrar los 40 proyectos innovadores que fueron distinguidos mundialmente por la Fundación Schwab de Suiza, que apoya la generación de cambios que “humanicen nuestro planeta”. Y acaban de participar, en representación de los jóvenes de América latina, en la mesa de discusión del Programa de Acción Mundial de la Juventud, organizado por las Naciones Unidas, en Nueva York.