domingo 17 de October de 2021

Leila Mucarsel, con ganas de cambiar el mundo

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Conocí a la mendocina Leila Mucarsel cuando yo tenía 14 años y ella 18. Participé de un concurso literario nacional del que ella era jurado desde la Organización Argentina de Jóvenes para las Naciones Unidas (OAJNU – www.oajnu.org). Desde entonces, permanecimos en contacto; en 2007, ambas trabajamos como voluntarias en las Primeras Jornadas Internacionales del Movimiento Agua y Juventud, representando a Taking It Global (TIG).

Leila tiene ahora 22 años, estudia ciencias políticas y administración pública en la Universidad Nacional de Cuyo, y hace cinco años que se desempeña como integrante de OAJNU.

Acaba de ser elegida por las Naciones Unidas entre 1000 participantes para recibir una beca del Fondo de Población de Naciones Unidas (FPNU) para trabajar en Nueva York durante cuatro meses y medio en el mejoramiento de los programas que esta institución tiene para los jóvenes. Luego, seguirá desarrollando sus actividades desde las oficinas de este organismo en Buenos Aires.

Cuando se enteró de que había una beca, mandó su CV y una carta de presentación en la que quedaba claro que daba el perfil esperado, además de cumplir con los requisitos de tener entre 20 y 24 años, y hablar inglés. En la carta contó que desde hace cinco años está involucrada con los temas sociales y que le interesa trabajar para promover oportunidades para la juventud.

Podían presentarse para la beca aplicantes de países en vías de desarrollo; de los 6 finalistas seleccionados, Leila es la única representante de América Latina. Sus colegas provienen de
la India, Afganistán, República de Uzbekistán, Jordania y de la República Democrática del Congo.

Tantas veces oímos que los jóvenes son parte del problema. ¿Qué opinás de esto?

Estoy convencida de que los jóvenes son parte de la solución y no del problema, como nos suelen presentar. Los jóvenes representamos un porcentaje altísimo de la población mundial, se habla de que hay alrededor de 1500 millones de personas actualmente que están entre los 10 y los 25 años. Esta gran masa de población la constituimos personas que tenemos iniciativas y muchísimas ganas de aportar al desarrollo de la humanidad. Muchas veces, gran parte de esta población joven queda de lado, y no puede realmente desarrollarse y explotar su potencial porque no puede acceder a las oportunidades más básicas. Es por eso que quiero trabajar como joven para cambiar esa realidad.

¿Qué le dirías a los jóvenes que quieren participar también del cambio en cuestiones políticas, sociales y medioambientales?

Que no tengan miedo y que se metan. Creo que la clave está en dejar de lado los prejuicios, miedos, o lo que digan nuestros padres, nuestros amigos, y, si tenemos ganas, participar. Cuando uno empieza a hacerlo realmente, se le abren un montón de posibilidades en muchísimas cosas que como jóvenes podemos hacer. Pero siempre hay que dar un primer paso. Yo los invito a dar ese primer paso y participar en cualquier espacio: puede ser en el nivel local, nacional, internacional; en un partido político; en una ONG; en un medio de comunicación, o en donde sea, pero hay que animarse a participar.

¿Cuál es el mayor aporte que pensás podemos hacer nosotros los jóvenes desde nuestro lugar?

Como jóvenes, creo que tenemos una mirada crítica y sobre todo nueva que los adultos no suelen tener; y creo que si transformamos esa mirada en acciones concretas, podemos aportar soluciones y plantear nuevas formas de organización social, de vida, de solidaridad, que a los adultos no se les suelen ocurrir, porque, como acostumbro decir, están mucho más «contaminados» con el mundo actual… Entonces ideas nuevas, tiempo y ganas de cambiar las cosas.

¿Por qué pensás que hay esta percepción de que los jóvenes son abúlicos y apáticos, y no se ve que están haciendo mucho, y que sus colaboraciones constantes, como el caso de Ecoclubes y el Movimiento de Agua y Juventud, quedan opacadas?

Antes que nada quiero aclarar que también hay muchos adultos que tienen ganas de aportar y de cambiar las cosas, y creo que hay que hablar de cogestión y de trabajar en conjunto para hacerlo, porque nuestra generación sola no puede lograr el cambio. Creo que en esto tienen muchísimo que ver los medios de comunicación masiva
Por eso, celebro que haya iniciativas como esta de ustedes, Noticias Positivas, que intentan hacer oír otras voces, tan distintas de las noticias negativas que pasan constantemente la mayoría de los medios de comunicación.

Hay que hablar de cogestión entre adultos y jóvenes. Celebro iniciativas como las de ustedes que intentan hacer oír otras voces, porque los medios nos están pasando permanentemente noticias negativas»