miércoles 07 de December de 2022

La vuelta del titiritero

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Javier Villafañe, que había nacido en Buenos Aires el 24 de junio de 1909, fue poeta, narrador, ensayista, pensador y un andariego sin pausa, pero indudablemente fue, por sobre todo, el gran maestro del teatro de títeres de la Argentina.

En 1933 creó su célebre personaje y álter ego Maese Trotamundos (un títere pícaro y muy diablo) y la carreta La Andariega, en la que comenzó a recorrer pueblos y ciudades con sus representaciones. Siete años más tarde, la Comisión Nacional de Cultura le asignó una beca para que divulgara la actividad titiritera a lo largo del país; en 1944, publicó el libro de poemas para chicos El Gallo Pinto, un verdadero clásico de la literatura infantil argentina, que se reeditó y se reedita siempre.

En 1963, publica “Don Juan, el Zorro. Vida y meditaciones de un pícaro”, una mirada crítica sobre muchas formas de poder, por el cual, en 1967, durante el gobierno de facto del general Juan Carlos Onganía, se vio obligado a abandonar su país. Residió primero en Venezuela y luego en España, sin abandonar jamás su pasión por los títeres.

A su regreso a la Argentina, en 1984, fue recibido con premios y honores. Falleció en Buenos Aires el 1º de abril de 1996, a los ochenta y seis años. Su larga obra, reconocida y multipremiada mundialmente, ha sido traducida al portugués, al francés y al italiano y representada en casi todos los países de habla hispana.

Como este año se cumple el centenario de su nacimiento, la editorial Colihue ha decidido lanzar sus Obras Completas. En la reciente Feria del Libro de Buenos Aires se presentó el Tomo 1: “Teatro para chicos. Títeres y actores”, con prólogo de Pablo Medina, el creador de la librería “La Nube”.

Amigo de Raúl González Tuñón, Federico García Lorca, Enrique Wernicke, Mario Jorge de Lellis, el brasileño Drummond de Andrade y tantos otros creadores, Villafañe pertenece a esa parte de la literatura argentina contemporánea que se nutrió de las raíces más populares. Por eso, en su camino por toda América Latina, fue recopilando los cuentos que los niños le narraban a él, conservando el mismo estilo en que fueron contados.

A partir del 24 de junio próximo, fecha de su nacimiento, comenzarán a realizarse una serie de exposiciones sobre su obra, con fotografías y testimonios. Para recordarlo, vale citar una estrofa de “El casamiento de Doña Rana”, una de las obras de teatro para títeres incluidas en este Tomo 1 de sus Obras Completas. Canta así el coro de Ranas:

“En torno del agua / bailemos la ronda. / En el medio bailen / el novio y la novia. /Baile por el aire / la luna redonda / y en el agua quieta / que bailen las sombras”.

+ INFO: http://www.colihue.com.ar