martes 28 de September de 2021

La Primera, empresa de productos lácteos de cabras, ahora también Empresa B

Una organización que desarrolla su gestión en productos lácteos caprinos, sobre la premisa de que los alimentos de origen natural resultan de mayor efectividad a corto, mediano y largo plazo

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La Primera, organización de productos lácteos caprinos, es ahora también Empresa B

La Primera es una organización que desarrolla su gestión en productos lácteos caprinos, sobre la premisa de que los alimentos de origen natural resultan de mayor efectividad a corto, mediano y largo plazo para el correcto desarrollo humano.

Desde el cooperativismo, promueven la participación de la mayor cantidad de productores rurales caprinos posibles. Estos son incorporados a la cadena de producción, con el cumplimiento de todas las normas y legislaciones correspondientes, lo que hace a un producto confiable y óptimo para las necesidades de miles de personas con problemas nutricionales y pediátricos. En este sentido, La Primera es una organización con un fuerte propósito social, tanto en la creación de sus productos como en la naturaleza de estos.

Entre los años 1997 y 2002, Julio Ruiz y Carlos Buschini, junto con un grupo integrado por productores y técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), comenzaron el armado de una cuenca lechera caprina, ubicada en el noroeste de la provincia de Córdoba, en los límites con Catamarca y La Rioja, bordeando las Salinas Grandes.

Uno de los principales objetivos que se buscó desde el comienzo fue la inclusión de las familias productoras de agricultura familiar en cadenas de valor regionales y nacionales, a través de productos naturales en equilibrio con el entorno. En un primer momento se empezó con la venta de leche para queserías caprinas reconocidas nacionalmente y posteriormente, en el año 2008, se inició la producción de leche en polvo. NOTICIAS POSITIVAS entrevistó a Juan Ruiz, gerente de La Primera.

La Primera, organización de productos lácteos caprinos, es ahora también Empresa B
El equipo de La Primera completo; uno de los principales objetivos buscados es la inclusión de las familias productoras de agricultura familiar en cadenas de valor regionales y nacionales a través de productos naturales en equilibrio con el entorno

Noticias Positivas: -¿Qué desafíos tuvieron en su recorrido en cuanto a la sustentabilidad?

Juan Ruiz: -El principal que enfrentamos desde el inicio fue entregar productos con estándares de calidad internacional de la manera más natural posible, intentando trasladar los beneficios de esta materia prima fantástica. Por otro lado, la extensión de servicios básicos para la comunidad fue un desafío que hoy podemos decir que superamos: en el momento en que llegamos a la cuenca, había muchos productores que no contaban con luz eléctrica, tendido de agua ni conectividad de ningún tipo ya que aún al día de hoy no hay señal de celular. Actualmente, la gran mayoría de los productores cuentan con servicio de wifi a través de una cooperativa de la zona, tendido de luz y agua corriente.

La Primera, organización de productos lácteos caprinos, es ahora también una Empresa B

-¿Por qué eligieron certificarse como Empresa B y qué beneficios obtuvieron?

-Para nosotros la certificación es una especie de validación del trabajo que venimos realizando hace ya más de 20 años en el noroeste cordobés. Estamos orgullosos del camino recorrido y de nuestro modelo de negocio de impacto; creemos que Sistema B es un movimiento que realza la forma de hacer negocios en armonía con el entorno social y ambiental, y confiamos en que este movimiento del que ahora formamos parte visibilice la metodología de trabajo disruptiva o diferente de la tradicional e invite a cada vez más organizaciones a plantearse objetivos de sustentabilidad estratégicos que engloben sus actividades.

Respecto a los beneficios, aún nos estamos asentando en este ecosistema: a priori, el primer aspecto que me sorprendió fue el networking y la unidad con la que se maneja la comunidad B. Nos dieron una muy cálida bienvenida y todos los actores de este movimiento se pusieron a disposición para colaborar en lo que fuera necesario.

-¿Que resaltan como positivo de pertenecer a la Comunidad B?

-Como decía antes, aún somos nuevos en el movimiento y no terminamos de digerir todas las posibilidades que nos brinda, pero siempre es bueno estar en contacto y trabajar en conjunto con otras organizaciones que tienen formas similares a las nuestras y que constantemente están en busca de un fin común.

-¿Hay algún aprendizaje que hayan rescatado con la pandemia?

-La pandemia nos impactó a todos como individuos y organizaciones, generó nuevos paradigmas e interpeló las decisiones y actividades diarias en distintos niveles. En nuestro caso, por ser considerados “esenciales”, fue un momento corto en el que todos nos tuvimos que acomodar a nuevas formas de trabajo colaborativas a distancia y nos sirvió mucho a modo de aprendizaje ver cómo nos desarrollamos en distintos entornos y a la distancia.

Otro punto que también destaco dentro de esta época es el reafirmar la resiliencia y el convencimiento en nuestro propósito como valores centrales de las personas que conformamos esta organización; la caída de la actividad económica en general que se dio en el país en 2020 nos presentó distintas situaciones en las que tuvimos que concentrarnos en nuestros objetivos a largo plazo, para tomar decisiones estratégicas en etapas difíciles.