sábado 31 de October de 2020

Qué es innovación abierta y por qué es clave para potenciar la ciencia y la tecnología

Entrevista a Gabriel Raya Tonetti, del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Córdoba, sobre cómo conocimiento, ciencia y tecnología aplicados a través de un producto son un servicio a la comunidad

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Qué es la innovación abierta y por qué potencia la ciencia y la tecnología

NOTICIAS POSITIVAS y la diseñadora industrial Ana Rapela dialogaron con Gabriel Raya Tonetti, secretario de Articulación Científico Tecnológica en el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Córdoba, acerca de la innovación abierta como materia de Ciencia y Tecnología. Raya Tonetti también se ha desempeñado en la actividad privada como gerente corporativo de Investigación, Desarrollo e Innovación del Grupo Arcor, y es profesor del Curso Virtual de Innovación Abierta, dictado en el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación.

Ana Rapela es especialista en Sustentabilidad y es consultora de N+ Conecta. “Me encanta generar proyectos y acompañarlos, viéndolos crecer. Me desafía esta coherencia de la sustentabilidad y del triple impacto; si hago algo, ver de qué manera lo hacemos eficiente y sistémico. De qué manera comprendemos a todos los factores que interactúan en el proyecto que se va a hacer”, describe su tarea Rapela.

Noticias Positivas: -¿Qué es innovación abierta?

Gabriel Raya Tonetti: -Hablemos primero de innovación. Es conocimiento, ciencia y tecnología que son aplicadas y llegan a través de un producto que son un servicio a la comunidad. O sea que cuando innovamos estamos influyendo sobre la comunidad. El mundo evoluciona, cada día hay más conocimiento y estudio, y ese conocimiento, esa ciencia, se convierte en tecnología. Una persona o un pequeño grupo de personas no pueden manejar o aplicar todo ese conocimiento por sí solos. Esto lleva a que se creen especialidades y, si queremos agregar valor, llegar con un producto servicio realmente diferencial, que no exista en otro lado, es necesaria la cooperación. Eso es Innovación Abierta. Dentro de Innovación Abierta, me gusta hablar de innovación con conocimientos asociativos, en donde todos aportan. Y el producto final es de un valor que no se podría conseguir si todas esas personas u organizaciones no hubiesen intervenido en el desarrollo de ese producto servicio.

-¿Cómo hacen los gobiernos, los organismos, las empresas, para incorporar la innovación abierta?

Ana Rapela: -Todas las empresas quieren innovar y mejorar. ¿Cómo me asocio con otros actores para que esto ocurra y tenga más potencialidad con el know how de cada uno, en lugar de cuidar con recelo lo que yo hago como empresa u organismo? Al contrario, me muevo vinculando y trascendiendo las barreras. Cuando el Ministerio de Desarrollo Productivo lanzo un curso virtual de Innovación Abierta, que recomiendo y está online en YouTube, lo escuché a Gabriel que viene de lo público y de lo privado, y vimos que es muy distinta la innovación en una empresa pública que en una privada. 

GRT: -Es una pregunta difícil de responder. Tiene que haber un vinculador, un articulador porque son dos mundos que por lo general tienen lenguajes distintos. Objetivos aparentemente distintos. Ahí aparecen los gestores tecnológicos que son los que interpretan las necesidades o demandas que pueden tener las empresas o las organizaciones de la economía real, e interpretan lo que se está haciendo dentro del ámbito científico, tecnológico o académico. Emparejar esa demanda con una oferta y poder brindar un ámbito con visiones que puedan acercarse, y poder primero negociar el trabajo y el aporte que va a hacer cada uno, y después planificar o hacer un plan de trabajo para poder llegar a concretar ese proyecto o ese producto que va a salir a la sociedad. 

Hay distintas herramientas que intervienen. Están los derechos de propiedad intelectual; otra herramienta valiosísima como es la vigilancia tecnológica, poder conocer el estado del arte, quiénes son los referentes para determinados conocimientos o tecnología, quiénes son los posibles proveedores o quién puede llegar a tener esa oferta. Y al revés, desde el ámbito científico o académico, quién puede ser el cliente o el adoptante del conocimiento que se está generando en ese instituto o universidad.

Cuando la empresa crece y camina por sí sola

Qué es la innovación abierta y por qué potencia la ciencia y la tecnología

AR: -Y las aceleradoras, ¿qué papel cumplen?

GRT: -Se parte de una idea o una tecnología que tiene la posibilidad de transformarse en una actividad económica. Por eso hay distintas etapas   desde que surge la idea hasta que se convierte en una empresa o una organización de la economía real, partiendo de la semilla, como se le llama desde que se ve la factibilidad de ese plan de negocios, la factibilidad técnica de un producto o un servicio. Luego se valida por los posibles adoptantes o consumidores de ese producto, y ahí pasa a la etapa de aceleración, que es generalmente cuando hay aportes privados o de venture capital, o de inversores, que hacen factible ese salto de pasar del prototipo a constituir una empresa que empiece a crecer y camine por sí sola en el mercado. Es una asociación interesante, porque se mezcla el mundo del negocio, del experimentado, del inversor, del científico. Y ahí aparece la necesidad de combinar, de diferentes puntos de vista y objetivos que al final convergen en un objetivo único.

-¿Cómo convive esta innovación abierta con la competencia?

GRT: -Hoy el conocimiento está disponible. La clave está en cómo interpretarlo, cómo aplicarlo y encontrarle valor. Las redes sociales, Internet, el mismo hecho de navegar por las publicaciones científicas que te da acceso al conocimiento disponible, la clave está en cómo se aplica y en qué se aplica. Y a veces hasta buscarle un uso que no fue el pensado en el momento de hacer la investigación del desarrollo. Una tecnología de una industria puede ser utilizada con mayor valor en otras. 

«Hoy el conocimiento está disponible. La clave está en cómo interpretarlo, cómo aplicarlo y encontrarle valor. Las redes sociales, Internet, el mismo hecho de navegar por las publicaciones científicas que te da acceso al conocimiento disponible, la clave está en cómo se aplica y en qué se aplica.»

Gabriel Raya Tonetti

AR: -¿Cuándo deciden qué van a investigar, con qué línea? ¿Tienen un mercado ya en una etapa temprana?

GRT: -Hay distintos estadios, y distintos perfiles de investigadores o científicos. Todo comienza con ciencia básica, cuando se comienza no se sabe todavía hacia dónde puede dispararse. Pero es muy necesario y por lo general, las políticas universitarias o gubernamentales son las que soportan o financian la investigación básica. Ese conocimiento pasa a una segunda etapa que es la ciencia aplicada, y ahí es donde empiezan a aparecer algunas empresas que comienzan a invertir.  También hay organizaciones gubernamentales que se dedican a la ciencia básica o a la ciencia aplicada. Toman ese conocimiento básico y lo aplican en diferentes disciplinas; por ejemplo, en agronomía y desarrollan nuevos productos en su área. Por ejemplo, nuevas variedades genéticas de trigo para cultivo extensivo, pero básicamente se inició con el conocimiento de genética.

AR: -Para los diseñadores, la innovación es una hoja en blanco, no le tenemos miedo. En otros casos, genera mucha ansiedad, cuál va a ser el fin, dónde va a terminar. Imagino que a veces pueden llegar a un lugar inesperado con su investigación.

GRT: -Desde la ciencia, a veces hay un objetivo, pero cuando se va desarrollando a veces vas cambiando el rumbo en función de los resultados que se obtienen. En cambio, si te parás desde las empresas, hay un objetivo fijo. Están orientadas hacia las necesidades del mercado, entonces la innovación es más acotada y dirigida. Parecería que van por lados diferentes, pero lo que hay que lograr es armonizar los objetivos de ambos mundos.

AR: -Trabajaste en Arcor, una empresa privada. Desde esa experiencia cómo ves esta experiencia de la innovación abierta.

GRT: -Es un tema cultural. Como todo tema cultural lleva tiempo adquirir la cultura de la innovación. Desde lo práctico no hay nada mejor que tener casos de éxito. Es muy costoso llegar al primero no sólo por las dificultades económicas sino también por las barreras culturales, pero cuando uno tiene un éxito, las barreras bajan y la rueda comienza a girar más rápido.

Hoy la Argentina ya está transitando esta segunda etapa, la fluidez entre lo público y privado es notoriamente mayor a diez años atrás, cuando era impensado que una empresa pudiera abrir información al sistema científico. Hoy es una práctica casi habitual. Tenemos las herramientas legales como para asegurar la información de cada uno y poder establecer la propiedad intelectual y el valor que aporta cada una de las partes.