viernes 22 de October de 2021

Informe PET: ¿por qué cambiar vidrio por plástico? ¿Una tendencia o una necesidad?

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Una gacetilla, llegada sobre el fin de año, y el comentario de un empresario cuya empresa es B llamaron la atención de NOTICIAS POSITIVAS sobre un tema: Aguas Danone había decidido reemplazar, para su marca Villavicencio, sus tradicionales botellas de vidrio por otras hechas en PET.

A partir, entonces, de la inquietud de Joaquín Barbera, del restaurante La Marchigiana, en Mendoza (Empresa B), N+ entrevistó a Nicolás Dobler, gerente de Medio Ambiente e Innovación Social en Danone, y a María Cristina Inocenti, especialista en Plásticos y Polímeros y responsable de Unidad Técnica Tecnología de Materiales del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), para entender cuál había sido el camino para llegar a decidir la conveniencia del cambio, y así poder transmitirlo correctamente a su audiencia.

Joaquín Barbera (La Marchigiana):

-Mi empresa tiene restaurantes, regeneramos sistemas sociales y ahora vamos por los ambientales. Aguas Danone [para su marca Villavicencio] cambió el envase para pasar del vidrio retornable a un PET Premium. Por ende, voy a tener muchas, o mejor dicho muchísimas, botellas PET de desperdicio. La idea es que se convierta en insumo de algo innovador. ¿Alguien sabe o se le ocurre qué podría hacer con estas botellas más allá de donarlas para reciclado?

 

Nicolás Dobler (Danone):

  • -Nuestra planta productora de agua está a 1100 kilómetros de Buenos Aires. Nosotros hacemos la simulación de la huella de carbono del PET (implica todo: envasado, transporte, lavado, etc.) y comprobamos que implica un 40% menos que la botella de vidrio: se transporta más agua porque la botella de PET vacía solo pesa 16 g y, además, todas las industrias recicladoras de PET están en la provincia de Buenos Aires.
  • -Villavicencio trabaja en recuperación de ecosistemas, y en recolección y reciclado de materiales. En 2012, se logró un fondo de inversión del grupo por un millón de euros, que se invirtió en cooperativas de recicladores urbanos, en BA y en Las Heras, provincia de Mendoza, en donde se construyó una planta de reciclaje desde cero, con el apoyo de la municipalidad y la Fundación Avina, que emplea hoy a 30 ex recicladores. Tenemos un compromiso hasta 2019 con otro fondo de inversión y nuestra capacidad de reciclar ha ido aumentando de cero en 2011 a un 51% en la actualidad.
  • -Yo era project manager de un programa de recuperadores urbanos y con ellos se recuperaron 120 toneladas de PET a través de las cooperativas con las que trabajábamos. Nuestro trabajo con ellos era muchas veces de inversión en equipamientos, cintas transportadoras, elevadores, camiones, instalaciones. Y también software de gestión para facilitar el trabajo dentro de la cooperativa, y consultoría sobre cómo mejorar la eficiencia de la cooperativa con los materiales actuales.
  • -Por mes, estamos recolectando 120 toneladas y necesitamos el doble, unas 250 toneladas. Hay distintas maneras de reciclar: bottle to bottle (el PET vuelve a ser botella; hay una sola planta en la Argentina que lo hace); para otros fines hay otras plantas. Pero lo que sí NO hay son datos oficiales de cuánto material se recolecta y cuánto material se recicla en la Argentina. Solo hay estimaciones aproximadas de la Cámara de la Industria del Envase y de otros organismos, pero no oficiales.

 

María Cristina Inocenti (INTI/Plásticos):

  • -El mercado del reciclado del PET es mucho más conveniente y ya hace tiempo que se sabe: el PET es más liviano que el vidrio y permite ahorrar en costos de transporte y ganar en contenido. Eso se llama reducción en origen: un mismo envase con mucho menor contenido de envase.
  • -Hay un análisis hecho sobre impacto ambiental y ciclo de vida de los envases, a partir de sustituir un tipo de envase por otro tipo de envase (vidrio, papel o cartón por plástico). Basado en estudios en EE. UU. y Canadá, concluye que hay diferencias fundamentales en cada caso, y que conviene estudiar cuál es mejor según el caso concreto.
  • -No todo el PET reciclado tiene grado alimentario, es decir, se puede utilizar para el sector  de la alimentación. En la Argentina hay solo dos empresas que lo tienen y que usan PET virgen más PET reciclado con grado alimentario. Lo ideal es que los envases que no lo tienen no vayan a un relleno sanitario, porque significan dinero. Se pueden reciclar o usar como combustible alternativo en plantas de valorización energética (aquí todavía no hay).
  • -Hay un mercado argentino muy importante de PET reciclado o posconsumo: por ejemplo, para hacer filamentos para impresión 3D o fibras textiles (de poliéster).
  • -En otros países existe la Ley del Envase: hay una responsabilidad compartida entre el que genera el envase con un contenido y el que lo utiliza con ese contenido. En la Argentina todavía no existe. Es una cuestión de la gestión que se haga con el residuo, de una gestión posconsumo que involucra a varios sectores.

Conclusiones:

Cuando una empresa hace un cambio tan importante, analiza las estrategias de sustentabilidad en cada caso para que sea lo más conveniente para su negocio y, por ende, para el cliente también.

Los materiales están encontrando -como ahora el PET- otros mercados, lo que implica no solo nuevos negocios, sino también una nueva economía que exige, por ejemplo, modelos de simulación para prevención y una mejor comunicación.

Este es el camino que NOTICIAS POSITIVAS siguió a partir de la noticia del uso de PET Premium de Danone para Villavicencio, y de la inquietud de un consumidor especial como La Marchigiana, más el sustento teórico y técnico aportado por un organismo del Estado como el INTI. Un modelo, también, de investigación de la información que queremos volver a repetir en 2017.

+ INFO: www.inti.gob.ar