En esta nueva columna de Huerta en Casa, el doctor Marcos Horton nos da algunas pautas para preparar nuestro propio compost, un insumo orgánico indispensable para toda huerta que, además de ser beneficioso para la plantación, nos permite generar menos residuos. El compost es la basura que uno puede separar, es la parte orgánica de nuestros desechos que se pueden poner en un recipiente de plástico en la cocina, ya que eso es lo más cómodo.
Los ingredientes del compost
Allí se pueden tirar restos de pan, yerba, café, té, verduras, todos desechos orgánicos no animales ya que así el compost no va a producir olor ni atraer ratas. Como las bacterias que trabajan no generan olor, se puede hacer un buen compost en una cocina.
Cada dos o tres días uno puede vaciar el compost que tiene en la cocina en un recipiente más grande ubicado en el patio o jardín que no debe quedar al rayo del sol. Si uno lo tiene en el exterior está bien que reciba la lluvia, pero si le está faltando agua y se seca demasiado el compost uno puede regar. Además, cada tanto hay que revolverlo para que no se pudra y que actúen bien las bacterias.
Es importante saber que cuanto más chicos uno puede cortar los desechos, mejor y más rápido van a actuar las bacterias y en poco tiempo tendremos nuestra propia tierra negra.