miércoles 04 de August de 2021

Hito en la conservación de los lagos del sur

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Fotógrafo, periodista y fellow de Ashoka referente en cuestiones ambientales patagónicas, Lucas Chiappe nos cuenta cómo se vive en la Patagonia argentina la violación permanente de la naturaleza por decisiones tomadas desde la ciudad. Defensor de las pequeñas acciones, cree que el cambio comienza con el compromiso de cada uno, nos invita a retomar contacto con la Tierra y nos cuenta cómo lograron frenar el uso de motores a explosión en las transparentes aguas dulces del valle de Epuyén.

Desde 1976, vive allí, al noroeste de la provincia de Chubut, y desde allí coordina el proyecto Lemu, iniciativa que tiene como objetivo básico la protección y revalorización del bosque nativo andino patagónico.

No más motores a explosión en Epuyén

Chiappe impulsó un proyecto que logró que desde el 1° de mayo de 2009 se prohibiera la navegación de motores a explosión en el valle de Epuyén. Representantes políticos de ambas comunidades cordilleranas y organizaciones no gubernamentales se unieron para marcar otro hito histórico en la preservación de nuestros bienes naturales.

Lo que protegen es nada menos que la conservación de un singular patrimonio llamado bosques subantárticos o templados, un escaso 0,80% de todos los bosques de la Tierra.

Este hecho resalta el reconocimiento oficial por parte de la población y de los gobernantes de ambos municipios hacia la labor del Consejo Consultivo de la Reserva Forestal y de Usos Múltiples Lago Epuyen, y a la vez es un hecho que volverá a sentar otro precedente en la historia de los concejos deliberantes comarcales, que reiteran claramente manifestarse en favor de un futuro autodeterminado, sustentable y a largo plazo.

Chiappe define lo sucedido como “algo así como una ecotopía en envase chico que permite a los pobladores de estos valles sentirse personas privilegiadas en este mundo cada día más contaminado, y de alguna manera ayuda a marcarle el rumbo al resto de las localidades rurales con baja densidad poblacional, confirmando que si hay suficiente presión, constancia y coherencia en los reclamos de las ONG dedicadas a la conservación, se puede lograr una clara recepción entre la población. Y si a eso se le suma un mínimo de voluntad política por parte de quienes tienen en sus manos la administración de nuestros bienes naturales en el municipio… las condiciones están dadas para aunar criterios.
“Obviamente en la base de esta estructura de poder y conciencia debe siempre haber una sólida y confiable fuente de información y conocimientos, mucha tolerancia, cierta elasticidad de criterios y no permitir que la ansiedad obnubile la razón…»

El valor de las pequeñas acciones

«La gente tiende a pensar que con lo poco que uno hace no alcanza, entonces que lo haga otro, pero la realidad es que la suma de personas concientes hace la diferencia. Yo no creo en los grandes movimientos masivos porque cuando existen liderazgos fuertes en algún momento se pierde la conciencia de la esencia», afirma Chiappe, categórico.

También cree que la conciencia individual es lo que realmente puede traer un cambio positivo y luego esto se traslada a la sociedad.

Equipara el corte de un bosque a una violación, y basta con pararse en ese entorno imponente de la zona del Bolsón que es su casa para comprender que la comparación no es exagerada.

«Hay mucha gente que piensa que no puede cambiar y cree que sí o sí tiene que seguir inmerso en una forma de vida malsana. Hay un nombre para eso y es solastalgia, que tiene mucho que ver con el hábitat en donde uno desarrolla su vida. Cuando te despertás en el medio de la naturaleza tenés lo que se llama el healing power of the earth, esa posibilidad de curación que te da la tierra.»

N+: –¿Cómo se contagia este amor por la naturaleza?

Chiappe: –Hay mucho por hacer, desde el Proyecto Lemu impulsamos un taller en donde rescatábamos la experiencia de tocar la tierra, de no hablar y escuchar a la naturaleza. La idea era acortar ese distanciamiento entre el hombre y la tierra. En las ciudades (y fijate que en Argentina el 70% de la población vive en centros urbanos con árboles cercados y rodeados por veredas), aunque la tierra aún nos manda mensajes fuertísimos, claro… no se sienten a través del cemento.

–Claro, el problema es que desde las ciudades se toman las decisiones…

–Si, totalmente, por eso es importante que la gente toque la tierra, que salga de la ciudad. Desde las ciudades se decide el destino de las zonas rurales sin conocimiento profundo de cómo es la cultura ni teniendo en cuenta que se vive de otra manera.

+ INFO: Asociación Lihuén-Antu, “Proyecto Lemu”.
Epuyén (CP 9211) Prov. de Chubut.
Fax: 02945-499081
[email protected]
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