viernes 04 de December de 2020

Fashion Revolution Argentina lanza una convocatoria para dar visibilidad a diseñadores, marcas y artesanos de América Latina

Con la sostenibilidad como consigna, se abre una oportunidad para la moda ética; habrá tres preseleccionados por país para que sean parte de este evento internacional

Patricia Melgarejo por

Fashion Revolution Argentina convoca a artesanos de todo el país y América Latina a participar

“Fashion Revolution Argentina lanzó una convocatoria junto con los principales exponentes de América Latina para visibilizar el trabajo de diseñadores, marcas y artesanos cuyo ADN sea la sostenibilidad. Fashion Open Studio 2021 es la oportunidad para abrir las puertas de la moda ética al mundo. Con un panel especializado en moda sostenible, derecho de la moda, diseño y arte textil, se definirán tres preseleccionados por país para que sean parte de este evento internacional. Los interesados deberán completar el formulario hasta el 15 de noviembre detallando cuáles son sus objetivos, procesos, alcances e impacto en sus comunidades y en su relación con proveedores. Los proyectos presentados deberán tener al menos tres de estos seis criterios de selección: economía circular, criterio de sustentabilidad, trazabilidad, moda regenerativa, repensar la moda, precio y cadena de valor justo y transparente”, explica Jesica Pullo, diseñadora y creadora de la marca Biótico Sustentable y representante de Fashion Revolution Argentina.

Fashion Revolution Argentina convoca a diseñadores y artesanos; entrevista a su representante, Jesica Pullo
Jesica Pullo

“La organización tiene más de 20 partners internacionales que pueden dar apoyo a diseñadores y artesanos. Desde 2017, en que comenzó esta iniciativa, nunca se habían presentado participantes de América Latina. Es una importante oportunidad para los creadores de nuestra región”, asegura la diseñadora. 

Noticias Positivas: ¿En qué consiste Fashion Revolution?

Jesica Pullo: -Es una organización que nace en Gran Bretaña en 2013, creada por Carry Somers y Orsola de Castro. El derrumbe del edificio Rana Plaza, en Dhaka Bangladesh, donde trabajaban 1138 personas en una fábrica textil, las impulsó a esta iniciativa. Plantearon una simple pregunta “¿Quién hizo mi ropa”?, porque por lo general la ropa que se vende en Europa y alguna que también llega a la Argentina, se manda a hacer a India, Bangladesh, China, Vietnam, o en Haití y México.

-¿A dónde apunta ese “¿Quién hizo mi ropa”?

-A saber quién hizo mi ropa y en qué condiciones de trabajo. ¿Es una explotación, una especie de esclavitud moderna? Y este año 2020 agregamos otra pregunta: ¿de qué está hecha mi ropa? Son tres preguntas básicas para hacer a la hora de comprar indumentaria.

-¿Y a dónde va a parar la ropa que se desecha, la que no se dona ni se recicla?

Depende de los países. En Europa, los Estados Unidos o Australia, la juntan, y la llevan a los países periféricos. En Africa, los países tienen un problema tremendo porque no saben qué hacer con esa ropa que se vende en ferias, destruye las tradiciones y a los pequeños productores locales. La ropa de segunda mano llega hasta Guatemala, Chile, Perú, Bolivia. Y ocurre el mismo fenómeno, se ven inundados de esta sobreproducción de ropa barata que es de baja calidad y fabricada con materiales sintéticos.

«¿Quién hizo mi ropa y en qué condiciones de trabajo. ¿Es una explotación, una especie de esclavitud moderna? Este año 2020 agregamos otra pregunta: ¿de qué está hecha mi ropa? Son tres preguntas básicas para hacer a la hora de comprar indumentaria.»

Jesica Pullo, representante de Fashion Revolution Argentina

-Vi eso mismo en San Salvador de Jujuy: estuve en unas tiendas a cielo abierto en Alto Comedero, pero sé que hay muchas más. Era un despliegue obsceno de ropa barata, que ingresa por Bolivia, y que es comprada muchas veces por gente pudiente para vestir a sus chicos con la excusa de que “la van a usar poco porque crecen rápido”. Y también era comprada por turistas, de los que uno espera que se interesen por la producción artesanal local, y no por prendas norteamericanas de segunda mano.

-Así es. Recuerdo que durante el gobierno de Evo Morales se había prohibido que entraran estos containers, pero ingresan igualmente de forma ilegal. Es un problema muy serio para la región. Son prendas que están bien hechas pero son desechadas por sobreproducción, porque pasaron de moda u otros motivos. 

Fashion Revolution Argentina y otra oportunidad para la moda ética en América Latina
Moda ética: economía circular, criterio de sustentabilidad, trazabilidad, moda regenerativa, repensar la moda, precio y cadena de valor justo y transparente / Foto: Patricia Melgarejo

-Otro destino que se les da son los rellenos sanitarios.

-Esta ropa se dispone en tiraderos a cielo abierto, o se incinera. Se sigue haciendo con prendas que son sobrantes de sobreproducción, prendas que ni siquiera han “visto la luz”. Y no solo ocurre con la llamada fast fashion. Marcas de lujo francesas que por su estatus no podían darse el lujo de presentar liquidaciones, outlets y otras formas que vender el stock sobrante, las destruyen. En Francia, acaba de darse una ley que prohíbe la incineración de ropa que no se vendió. 

Es un sistema perverso que no contempla la vida útil de una prenda, ni el medioambiente, ni las leyes laborales.

-Vayamos a la propuesta más positiva, como es la convocatoria. ¿Quién compone el jurado de preselección?

-Son importantes referentes de América Latina Valentina Suárez (Uruguay),  directora y fundadora de Universo Mola; Carolina Albanese (Argentina), abogada especializada en Derecho de la Moda; Sofía Contreras (Guatemala), directora creativa y fundadora de MEÜS; Kristie Arias (Perú), artista textil y Fashion Manager, y Gustavo Manrique Miranda (Ecuador), presidente Premios Latinoamérica Verde. 

FOTO de tapa: local de ropa artesanal, en Tilcara, por Patricia Melgarejo  

+ INFO: Fashion Revolution Argentina en IG, @fashrev_arg  / https://linktr.ee/fashrev_arg